El Hijo de la Luna
El Hijo de la Luna
Hace mucho tiempo atrás, cuando aún iba a campar con mi abuelo y los amigos, existía un pequeño arroyo a las afueras de la ciudad, cerca de unas hermosas montañas, su vigoroso color verde llamaban mi atención y junto con el sonar del agua corriendo hacían un espectáculo natural muy bello y digno de ser admirado por cientos de horas; una noche fuimos a ese hermoso lugar El Abuelo, Pedro Miguel, Anita, Tomás y por supuesto yo, porque no me iba a quedar encerrado en la casa, tome mi mochila y salí corriendo, le agarre la mano a mi abuelo y nos fuimos al arroyo, el cual bautizamos con el nombre de “La Casa del Cisne”, no tengo palabras para describir su belleza; tardamos como una hora y media para llegar, subimos un par de lomas y admiramos el paisaje, al final armamos las tiendas de campaña, ya se estaba haciendo tarde y el abuelo encendió una pequeña fogata con mucho cuidado y tomando las previsiones necesarias, nos sentamos todos frente a la fogata y Pedro Miguel dice: “Todo el paisaje esta bien lindo, ¿y ahora que hacemos?”; de repente subí mi mirada para contemplar la inmensidad de los cielos, recuerdo que estaba despejado y se podían contar las estrellas, la luna estaba presente, pero sólo se veía la mitad, aproveche que mi abuelo estaba allí y le dije: “Abuelo ¿le puedo hacer una pregunta?, usted sabe mucho y sé que me la puede contestar”; el abuelo sonrió y me dijo: “Dime hijo, ¿cuál es tu pregunta?”, muy entusiasmado por saber la respuesta le dije: “Quiero saber por qué la señora Luna esta a la mitad”, mi abuelo subió su mirada y contemplo la luna unos instantes, luego volvió a sonreír y dijo: “bueno, les contaré un pequeño cuento, allí encontrarás tu respuesta pero tienes que poner mucha atención”, todos estábamos entusiasmados por escuchar la historia del abuelo:
Cuenta la leyenda que hace mucho tiempo por estas riberas se asentaron un grupo de gitanos que por lo general se pasaban viajando, vivían de aquí para allá junto a sus carretas y caballos, pero en una época decidieron terminar con eso y se quedaron en el lugar más hermoso que hubiesen podido encontrar, que es el lugar donde estamos ahora. Dentro del grupo de personas había una gitana muy linda, se llamaba Kassandra, ella era muy buena chica, hacía todos sus oficios, lavaba, planchaba, ayudaba a su mamá, tenía dos hermanitos pequeños a los cuales enseño a leer y escribir; después de hacer sus labores cotidianas se iba de inmediato a practicar la danza que era lo que más le gustaba, dentro de su grupo estaba Daniel un gitano bastante atractivo, muy buena persona, de buenos sentimientos; Kassandra estaba enamorada de él pero él sólo la veía como una compañera de danza, ella lo amaba tanto que prefirió guardarse sus sentimientos porque pensaba que si se lo decía él se iba alejar de ella. Con el pasar de los días Kassandra se convirtió en la favorita del grupo, pero eso no fue fácil, tuvo que trabajar duro, practicar mucho, como saben “La Practica hace al Maestro”, tuvo muchísimos inconvenientes pero persevero, todos los días pedía a Dios que la ayudara, se propuso ser la mejor y lo logro; una compañera le pregunto que cómo había hecho, ella sólo le dijo: “no se puede decir que se es bueno o que se es malo, lo que hay que hacer, es ser cada día mejor”.
Un día el maestro les dijo a sus estudiantes: “Vamos a preparar una obra para la comunidad; en mis manos tengo la lista de nombres y los personajes que interpretarán, en esta oportunidad el elenco protagonista estará encabezado por: Kassandra y Daniel, chicos quiero felicitarlos, este es el premio a su constancia”; Kassandra y Daniel estaban emocionados, agradecieron al maestro y luego se dieron un abrazo, ella se sintió en el cielo, cinco segundos después aterrizo en la realidad… Con el pasar del tiempo estos chicos se hicieron muy buenos amigos, compartían muchas cosas en común, ella cada día estaba más enamorada; en una oportunidad Daniel estuvo en una comida en casa de Kassandra, ella estaba súper nerviosa, quería verse bien, cuidó como nunca sus modales en la mesa, y pensaba muy bien lo que iba a decir, y después de decir algo había un instante de suspenso, se preguntaba a sí misma: “¿habré dicho esa palabra bien?, ¿Era la correcta?”, la verdad es que de repente se perdía en medio de la sonrisa de Daniel, y no hacía más que mirarlo, luego reaccionaba y se concentraba en otra cosa. Al terminar la cena Kassandra se quedo arreglando todo con su mamá, y está le dijo: “Hija mía, ¿le puedo hacer una pregunta?”; Kassandra: “Claro mamá, dígame”; la mamá: “¿A usted le gusta Daniel verdad?”; Kassandra con una cara de sorpresa le dice: “¿de dónde saca usted eso mamá?, por supuesto que no, ¡como cree!, somos solamente amigos”; la mamá: “¡Amigo, ratón del queso!, usted a mi no me engaña, si se le veía en la cara, sólo le digo que tenga cuidado, no vaya a ser que ese muchacho se dé cuenta que prácticamente la tiene comiendo de su mano y se quiera propasar con usted”; Kassandra: “Mamá, él no es así”; la mamá: “ojala ese muchacho le corresponda en su amor, porque se siente muy feo enamorarse de alguien y que ese amor no sea correspondido…voy a seguir en la cocina, usted encárguese del comedor”; Kassandra: “Si mamá, no hay problema”, luego se sentó un momento y se dijo a sí misma: “Las personas son como los chocolates rellenos, lo que llevan por dentro es lo que los hace especiales, y Daniel es una Edición Especial, yo sé que nunca me haría daño… Daniel: aunque en tu corazón hay lugar para muchas personas, guarda un pequeño rincón para mí, no importa si no es el mejor, sólo de estar allí, seré feliz… bueno… paremos de soñar, hay trabajo que hacer…”, Kassandra terminó rápido su trabajo y se fue a descansar.
Un año después Daniel recibió una carta de su abuela que le pedía que la fuera a visitar porque estaba muy mal y pensaba que moriría, él viajo juntos a unos familiares, y se mantuvo de viaje durante un largo tiempo, Kassandra seguía en la comunidad esperándolo, y se repetía una y otra vez: “ni la ausencia ni la distancia son causas de olvido, quien te quiere podría no verte, ni hablarte pero jamás olvidarte”… poco tiempo después ella recibió una beca para estudiar danza en el exterior, era un proyecto muy prometedor, prácticamente iba a representar a la comunidad de gitanos, ella estaba muy emocionada y su familia estaba orgullosa de ella, pensó mucho pero al final decidió viajar, el día que tenían todo listo llego Daniel a la comunidad, a Kassandra casi se le sale el corazón cuando lo vio, quería decirle “hola” pero las palabras no le salían, en ese momento la mamá que estaba a lado de ella le dijo: “Hija, la están esperando”; Kassandra la miró y le dijo: “no voy a viajar, me quedo en la comunidad”, la mamá impactada por la repentina decisión le dice: “¿y eso por qué?, no me diga que es porque ese chico volvió de su viaje”; Kassandra: “¡claro que no!, no puedo dejarlos solos, además aquí me necesitan más”; la mamá: “si esa es su decisión, la aceptaremos”. Kassandra renunció a la oportunidad de su vida tan solo porque el chico que le gustaba había regresado, sin pensar en el hecho de que él no había vuelto por ella.
Como un mes después Daniel y Karina, la mejor amiga de Kassandra, se hicieron novios a escondidas, pero poco duró el secreto, la noticia llego a los oídos de Kassandra, ella no podía creer que su mejor amiga la traicionara, ella sabía que él le gustaba y se preguntaba por qué lo hizo, a la final ellos terminaron, no duraron ni un mes, Kassandra dejo de hablarle a Karina, por su parte Karina trataba de hablar con ella pero nunca pudo, para Kassandra la mala de la historia era Karina, por otro lado perdono muy fácilmente a Daniel, ósea, perdona a Daniel como si nada, borrón y cuenta nueva, pero resulta que no puede perdonar a su supuesta mejor amiga y ni siquiera la escucha, ¿por qué?.
Después de este incidente Kassandra le volvió hablar a Karina pero jamás fue igual, por un hombre, las “casi hermanas” se separaron. Días después Kassandra se encontró en una situación terrible que la tenía muy triste, su mamita enfermo y tenían que llevarla al pueblo para que el médico la operara, su tía sufría de un mal terrible y desconocido para la época, y su tío estaba muriendo, a pesar de todo ella nunca perdió la fe, pedía con mucha fuerza a Dios que ayudara a su familia, a su lado siempre estuvo una persona que en todo momento la apoyo, que la quería mucho y se preocupo por ella, esa persona era Karina, las circunstancias las llegaron a unir más que nunca, parecían “hermanas de sangre”, Kassandra le pidió perdón a Karina por haber peleado con ella por una tontería y haberle dejado de hablar: “Karina, yo…, por favor perdóname por ser tan tonta, te deje de hablar por una tontería, no sé que cosa paso por mi cabeza, he cometido errores en mi vida, ese fue uno de los peores, amiga… siempre has estado a mi lado, me apoyas, me ayudas sin interés, la gente dice que cuenta a sus verdaderos amigos con los dedos de la mano y les sobra, y es cierto, y si yo comenzara a contar, mi primer dedito a levantar te representaría, y no lo digo por decirlo; yo fui tu juez y tu verdugo, jamás te di la oportunidad de hablar, y ahora que lo veo bien, yo no debí ponerme así, total Daniel ni siquiera se fija que existo”; Karina: “Sabes algo, Daniel y yo nunca fuimos novios verdaderos, es decir, él y yo nos hicimos novios para provocarle celos a terceras personas, yo quería darle celos a Marcos; al principio no sabía a quien le quería dar celos él, después me enteré que era a ti… por eso es que ya no le hablo, si él me hubiese dicho la verdad jamás me presto para eso, pero me enteré muy tarde y me dolió mucho porque perdí tu amistad y cariño, jamás volverá a pasar, ya no volveremos a pelear”, las dos chicas se dieron un fuerte abrazo y Karina terminó diciendo: “Mira a tu lado siempre que me necesites, Yo estaré contigo”.
De nuevo la vela de la esperanza brilló para Kassandra, Daniel le había querido provocar celos, cosa que al final logro, eso prácticamente le decía: “Daniel me quiere” , ella estaba enamoradísima sin embargo algo que tenía bien claro era que por ningún motivo ella le diría algo, ya que sería como una declaración y esa parte no le tocaba a ella.
Con el paso del tiempo Daniel comenzó a sentir algo por ella pero no se daba cuenta qué era; de repente en la comunidad se oían futuros planes de boda, Daniel se iba casar con Rebeca, era un matrimonio por conveniencia, él no la quería pero aún estaba demasiado confundido y no se daba cuenta que a la que él amaba era Kassandra, por otro lado Rebeca era muy bella y a él le gustaba, así que la idea no le parecía tan mala…Esa semana Kassandra se reunió con el Representante de la Comunidad, ella quería fundar una escuela, tenía que presentarle un gran discurso para que viera con buenos ojos la idea, después de conversar un rato el Representante no la apoyaba, así que Kassandra en su últimos esfuerzo le dice: “Señor Representante debemos promover el conocimiento y una buena educación que ayude a nuestra gente a prepararse para enfrentar los retos de una sociedad cada vez más competitiva y exigente, y les permita superar las barreras que trae la ignorancia y la irracionalidad”; el Representante: “lo que usted dice esta muy bien, pero actualmente no tenemos fondos, si la gente desea estudiar tendrán que ir al pueblo como siempre lo han hecho, pero le aseguro que haré lo que este a mi alcance para hacer su sueño realidad”; Kassandra: “¿mi sueño?, Señor Representante esto no se trata de un sueño o un capricho, se trata de brindar más oportunidades a los integrantes de esta comunidad, la forma de tener diversidad de oportunidades es estudiando, y si no hay fondo no podemos detenernos por eso, yo misma comenzaré a dar clases al aire libre si es preciso, y cuando haya fondos construimos la escuela”; el Representante: “me parece muy bien, ahora si me disculpa tengo mucho que hacer, nos vemos otro día”; Kassandra: “¡es increíble!, usted es nuestro Representante y ni siquiera se preocupa por nosotros, con su permiso”; Kassandra salió muy molesta y se fue a su casa, por el camino se encontró a Karina, le comento lo que le había dicho al Representante y su respuesta, Karina le dice: “Al parecer no te fue como esperabas, por cierto, mientras estabas por allá me enteré de una noticia que seguro no te va gustar, una noticia re-mate pues”; Kassandra: “¿qué paso?”; Karina: “pues fíjate que…Daniel se va casar con Rebeca”, Kassandra no dijo nada sólo con la expresión de su cara fue suficiente; Karina: “te dije que era una noticia re-mate, ahora debes estar peor que cuando venías, pero te lo tenía que decir, de todas formas te ibas a enterar, ya casi toda la Comunidad lo comenta”; Kassandra: “si él se quiere casar pues que lo haga, ya estoy cansada de esperar por él, ya no más suspiros, ya no más detalles, estoy harta de amar a alguien que no merece mi amor, quiero arrancarme el corazón del pecho, quiero cegarme para no tener que verlo de la mano con otra persona porque sé que cuando lo vea eso me va a destruir, no quiero derramar más lágrimas, estoy harta de todo… es mejor que me vaya porque sinceramente estar aquí parada pensando me hace mal, me destroza el hecho de que nunca voy a estar a lado de la persona que amo, ¿cómo haces cuando la única persona que puede detener tu llanto, es la persona que te hizo llorar?, mira… no te preocupes por mí, yo haré como El Ave Fénix, resucitaré de entre mis cenizas, de eso puedes estar segura, mañana será un nuevo día y yo, la gitana Kassandra, será una nueva persona, ya lo verás”; Kassandra se fue a su casa y Karina desconcertada no sabia qué hacer, ni qué decir.
Daniel se encontró a Kassandra en la puerta de su casa y le dijo: “Hola Kassandra”; pero ella le respondió de manera fría: “No hables, no digas nada por favor, con tu permiso”; y siguió hacia su casa, pero al dar unos pasos se volteó y dijo: “por cierto, felicitaciones por tu matrimonio”; después siguió caminando, Daniel se dio cuenta que ella no le quería hablar por lo de su matrimonio, entonces se dijo a sí mismo: “si no me quiere hablar ni modo, creo que la noticia le hizo mal, yo no tengo la culpa de que este enamorada de mí ¿o sí?, ¿Qué tendré?, ¿Será que soy lindo? Jajá, digamos que soy un poco irresistible, mejor voy a buscar a Rebeca, ojalá que a esta chica se le quite la obsesión conmigo, creo que le voy a presentar a unos amigos a ver si se enamora de alguno”; Kassandra entró a su cuarto y se tiró en la cama a llorar: “no puedo creer que se vaya a casar con ella, claro su posición social, a puesto a que es un matrimonio por conveniencia y que su mamá lo arregló todo, yo no entiendo por qué le dan tanto valor a eso, pero yo tengo un futuro, renuncié a la oportunidad de mi vida por él, ya no más, se acabo, mañana me voy al pueblo, continuaré con mis proyectos, además hombres hay muchos, seguro yo encontraré a alguien que de verdad me quiera y se case conmigo”.
Al día siguiente, como ella lo había anunciado, tomo sus maletas y se retiró al pueblo, Daniel estaba ahí, quería detenerla pero no tenía argumentos, no sabía que decirle, la dejo ir sin siquiera intentar hablar con ella.
Ya en el pueblo Kassandra se quedo en casa de unos parientes, inmediatamente después de desempacar salió a buscar trabajo, llegó a la escuela “Almas Gemelas”, el director era una persona muy buena, le hizo una breve entrevista y después de pasar unas pruebas se convirtió en la nueva maestra, el pueblo no era como la comunidad en donde vivía, era diez veces más grande, otra labor que cumpliría sería ayudar al orientador, daría consejos a los jóvenes que se lo permitiesen, pero tuvo que ganarse la confianza de ellos, los jóvenes por lo general se guardan las cosas para sí mismos o tal vez se lo comentan a sus más cercanos amigos, muy pocas veces llegan a confiar en su orientador de escuela; en una oportunidad se le acerco una niña de 15 años, muy tímida ella le pregunta: “Maestra, ¿usted cree que el matrimonio es importante?”; Kassandra: “por supuesto, yo no me he casado Pero aspiro hacerlo, el matrimonio es un mandamiento, pero no es una obligación, ya que si fuera una obligación la pareja sería muy infeliz, porque estarías atado a una persona que no quieres, para casarte debes estar seguro, debe ser un deseo mutuo de la pareja, ellos deben ser responsables, ya que el matrimonio representa un compromiso, y si es por la Iglesia es para toda la vida, nada los separa, sólo la muerte”; la niña: “¿y usted cree que es necesario llegar virgen al altar?”; un poco sorprendida por la pregunta ella le dice: “en un matrimonio por la Iglesia el vestido blanco representa la pureza, es muy bonito llegar virgen al altar, la virginidad es importante para algunas chicas, actualmente existen muchas parejas casadas por la Iglesia que antes de dar este paso ya eran más que novios, muchas personas piensan que ese valor de llegar pura al altar se esta perdiendo, y la verdad es que si, en nuestra actualidad muchas niñas con edades abarcadas entre 12 y 15 años con novios ya no son las niñas de la casa porque ya se hicieron mujer, esto es culpa de la gran curiosidad, la adolescencia es la etapa más dura para los jóvenes, quieren ser libres, se sienten mayores y creen que es hora de vivir su vida, en ese momento no piensan en el futuro sólo se dedican a vivir el momento, muchas chicas se sienten como presionadas y antes de perder a su novio prefieren entregarle lo más valioso que poseen, muchas veces después de estos los novios desaparecen, si la chica tiene suerte: todo llego hasta ahí, y sino: tendrá que prepararse tal vez para ser madre, aunque una niña de 12 años no posee el grado de madures suficiente como para salir adelante con esa responsabilidad tan grande, así que muchas veces ellas ven dos opciones, o que la mamá se lo mantenga mientras ella termina aunque sea sus estudios o a veces se van por la opción más horrorosa llamada aborto, el cual condeno al cien por cierto, porque el único que tiene derecho a quitar la vida es Dios”; La niña: “maestra si le digo algo, usted no se lo comentará a mi mamá, ¿verdad?”; Kassandra: “yo soy una tumba, de mi boca no saldrá absolutamente nada, te lo prometo”; la niña: “Yo tengo un novio a escondidas y él me pidió la prueba de amor, yo no sabía que decirle, yo lo quiero, pero también me quiero casar, es mi sueño y quiero llegar virgen al altar, no quiero perderlo, pero ¿cómo le digo que no?”; Kassandra: “muchas veces el problema de muchas niñas es que cuando su novio le pide esa prueba no saben que decirle, por qué no le haces una pregunta, puedes decirle: ¿tu quieres amarme o utilizarme?; tú me pides una prueba de amor, yo te pido una prueba de respeto; ¿qué harías si esto mismo se lo pidiera mañana a tu hija su novio?; ¿qué harías si esto mismo se lo pidiesen a tu hermana?, esas son cuatro cosas que le puedes decir, si él te quiere te respetará, y si al final te deja es porque nunca te quiso como él decía”; La niña: “gracias maestra por sus consejos, de verdad me ha ayudado mucho, pero por favor, no le mencione nada sobre mis preguntas a mi mamá, ella no me entendería”; Kassandra: “el problema de muchas madres es el hecho de ver a sus hijas como bebes, siempre quieren llevarlas por el camino correcto, y sé de lo que hablas, ella se escandalizaría si te oye hablando de las relaciones, estoy en parte en contra de esta conducta, lo ideal sería que los padres entablaran una verdadera conversación con sus hijos, no solamente de este tema sino también de otros como: las drogas, la delincuencia, etc… muchos padres se desentienden del problema y dejan que sus hijos conozcan sobre esto solos o que aprendan si se les habla en la escuela; Sabes, hay muchos modelos de padres, hay unos que te dejan hacer lo que quieras, he visto padres de niños con edades comprendidas entre 3 a 5 años y estos niños a esas edades ya te dicen groserías o vulgaridades, y no te exagero, muchos que dicen: cuando vaya para la escuela se acomoda; a veces sacan a los niños de las escuelas por allí no los aguantan, y yo me digo: que error tan grande al creer que en la escuela lo acomodan, los niños son en la calle como son en sus casas, ellos apenas están creciendo, los padres son el reflejo de lo que ellos serán, porque prácticamente son el modelo a seguir por sus hijos; si los padres no le enseñan a sus hijos como comportase, enseñarles que deben respetar al prójimo, sino le inculcan valores, ¿quién lo hará?, los niños enseñarán en la calle lo que en sus hogares han aprendido y cuando vayan creciendo rebeldes y atrevidos, preguntarán los padres ¿por qué sus hijos están perdidos?; la verdad es que al tratar de buscar la perfección también pueden caer en un error, ahí es cuando vemos a los padres que les quieren dirigir la vida a sus hijos, a veces quieren someterlos, no quieren que cometan errores, el problema es que los humanos están hechos para cometer errores, a veces se topan con hijos tan tercos y rebeldes que llegan al punto de huir de sus casas, pero si te dejo claro una cosa en cuanto a los errores, tu aprendes de tus errores, pero a veces es mejor aprender de los errores de los demás y así evitas cometerlos tu, no choques con la misma piedra con la cual viste caer a tu vecino, porque eso sería un error que pudiste haber evitado y no quisiste”. Kassandra atendió varios casos como estos, y muchos más, la verdad es que era buena en lo que hacia.
Unos meses más tarde Karina fue a visitarla, estuvieron paseando por todo el pueblo, Kassandra le contó una infinidad de proyectos que tenía y que pondría andar a la brevedad posible, la verdadera intención de Karina era hacerle ver a Kassandra que debía volver a la Comunidad, que luchara por el hombre que amaba, que fuera a impedir la boda de Daniel y Rebeca, Kassandra estaba confundida: “Karina, la verdad nunca pensé que me vinieses a buscar para impedir una boda, dame sólo una razón para dejar lo que he cosechado aquí e irme quizás a una derrota segura, ¿por qué debo hacerlo?”; Karina: “Tú puedes volver luego, quieres que te dé una razón, pues bien, has estado enamorada de ese chico mucho tiempo, y él siente algo por ti, sino no te hubiese querido provocar celos, él está confundido, además sino lo haces te pasarás toda la vida preguntándote si tal vez él se hubiese revelado contra su familia y se fueran ido lejos, y fueran sido felices, ¿por qué no lo intentas?, date una oportunidad”; Kassandra: “¿por qué tengo que ser yo quien deba buscarlo?”; Karina: “y ¿por qué no dejas el orgullo?, ¿por qué esperas que él siempre dé el primer paso?”; Kassandra: “¿tú crees que él me quiera?”; Karina: “Sí, si lo creo”; Kassandra: “no voy a presentarme en la ceremonia…pero, tal vez pueda ayudarlo aclarar su duda, y que su confusión se vaya”; Karina: “¿qué planeas hacer?”; Kassandra: “lo único que se me ocurre, conjurar a la luna”; Karina: “ese método es muy viejo, ¿crees que funcione?”; Kassandra: “eso espero, porque si no, esa boda se efectuará, no voy a presentarme en la ceremonia, si al final él la elige a ella, ¿con qué cara voy a mirar al pueblo? prácticamente haré el ridículo”; Karina: “¿cuándo nos vamos?”; Kassandra: “déjame pedir permiso por unos días en la escuela, empaco algo de ropa y nos vamos”; Karina: “yo haré la maleta, ve a la escuela y cuando estés de vuelta, nos vamos”; Kassandra: “muy bien, ahorita regreso”; las chicas salieron del pueblo como dos horas después, iban rumbo a la Comunidad.
Kassandra se quedo como a tres kilómetros de la Comunidad, y Karina siguió en camino, Karina: “¿estas segura que debes quedarte aquí?”; Kassandra: “sí, tengo que ir a las lomas, traigo lo que necesito, así que no hay problema”; Karina: “¿quieres que me quede contigo?”; Kassandra: “no, debo hacerlo sola”; Karina: “¿segura que estarás bien?”; Kassandra: “no te preocupes, la luna me cuidará, sigue a la Comunidad y no le digas a nadie nada, Karina si mañana Daniel te pregunta dónde estoy, dile que estaré en el arroyo, y si eso sucede entonces todo habrá funcionado, y si no, significará que él no me quiere, adiós, nos veremos mañana”; Karina: “adiós, y cuídate”. Kassandra subió unas lomas antes de llegar al lugar, cuando encontró el lugar correcto se quedo allí, era un lugar hermoso cerca de un arroyo, ella espero a que fuese tarde, luego encendió una fogata y comenzó con su conjuro, hablo muchísimo con la luna: “Luna, tu que lo ves, dile cuanto le amo, está noche sé que él esta contemplándote igual que yo, a través de ti quiero darle un beso, hazle sentir mi amor como un abrigo en esta noche fría, hazle llegar mi cariño como un viento cálido que le da energías para continuar el largo camino de la vida y aleje de él las tempestades de la soledad, cúbrelo con tu manto para que nadie pueda hacerle daño, susúrrale al oído mi nombre, sácalo de su confusión, muéstrale quien es la mujer que lo ama, y ayúdame aceptar mi derrota si es que estoy destinada a peder, coloca nuestros corazones en una cajita de cristal para que ninguno sufra las consecuencias del desamor, conviértete en guía nuestro y muéstranos el camino que debemos seguir”; en ese momento una gran luz blanca se posó frente a ella, era muy brillante, de repente tomó una forma de mujer, era alta, delgada y sus cabellos eran largos y de color oro, era albina y sus ojos grises, la luz detrás de ella se fue apagando lentamente, luego de unos segundos sólo la luz del fuego de la fogata alumbraba el lugar… la chica, que era la luna, se sentó en frente de la fogata, y del otro lado de pie estaba Kassandra, no le salían las palabras, no todos los días ves a la luna convertirse en una mujer de piel, La Luna: “me llamaste y he acudido a ti, entiendo lo que me pides, y estoy dispuesta ayudarte, pero con una condición”; Kassandra: “¿cuál sería tu condición Luna?”; La Luna: “Tendrás a tu hombre piel morena, pero a cambio quiero al hijo primero que le engendres a él”; Kassandra: “dime, ¿qué pretendes hacer con un niño de piel?”; La Luna: “será mi hijo, El Hijo de la Luna”; Kassandra: “esta bien, acepto”; La Luna: “en una hora tu hombre piel morena estará aquí, declarándote su amor”; Kassandra: “espera, no quiero que lo obligues, ni que le hagas vivir un sueño, sólo quiero que él salga de su confusión”; La Luna: “no te preocupes, él te ama, sólo que hubo que darle un empujoncito para que se diera cuenta totalmente, nos veremos dentro de un año y dos meses aquí para que me entregues al niño, adiós”; Kassandra: “adiós”.
Daniel llegó al lugar donde estaba Kassandra una hora después, como había dicho la Luna, Daniel: “hola Kassandra”; Kassandra: “¿qué haces aquí?”; Daniel: “pues no sé, creo que seguía a la luna, esta noche logro captar toda mi atención, luego empecé a caminar hasta llegar aquí”; Kassandra: “pero caminaste bastante, ¿no estás cansado?, siéntate aquí”; Daniel: “no te preocupes estoy bien, esta caminata fue muy provechosa, me hizo pensar en mi vida, en lo que tengo alrededor, en mi futuro, me enseño la realidad de lo que realmente quiero, ahora puedo decir que no estoy confundido”; Kassandra: “¿confundido?, ¿estabas confundido?”; Daniel: “sí, muy confundido”; Kassandra: “entonces imagino que ya tienes todo claro o estas en ese proceso de aclarar todo”; Daniel: “Kassandra he tomado una decisión, no me voy a casar con Rebeca, no la quiero, un matrimonio sin amor es como un matrimonio por obligación, por lo general siempre acaban mal, actualmente estoy dispuesto a enfrentar a todo el mundo si es preciso, pero voy a defender mi amor, y espero llegar a ser feliz a lado de la persona que realmente amo”; Kassandra: “si no te vas a casar con Rebeca, entonces ¿con quién te casarás?”; Daniel: “yo quisiera decir palabras que nadie ha dicho jamás, ponerte en un altar y regalarte mi amor, conquistar tu corazón y regalarte una flor, llenarte de mi pasión y que seas mi dueña total, déjate amar, déjame amarte, ya no puedo vivir sin ti ni siquiera un instante, he estado enamorado de ti desde siempre, yo quiero ser tuyo y tu quieres ser mía, más es importante que estemos seguros de nuestro amor para toda la vida, mucho apoyo, respeto y conciencia dentro de nuestra relación, te prometo cuidarte para siempre; si tu te alejas de mí, llorare, porque sin ti, yo no quiero la vida, quiero envejecer contigo, yo seré tu fiel amigo y siempre estaré junto a ti, mira mi pecho, lo dejo abierto para que vivas en él; te amo, eres el más grande tesoro que tengo, vivo por ti y daría mi vida por ti si es preciso (en ese momento Daniel se arrodilla frente a ella) Kassandra, ¿quieres casarte conmigo?”; Kassandra llorando de tanta emoción también se arrodilla quedando uno en frente del otro: “Daniel, he estado esperando este momento desde hace mucho, mi vida eres tu, en una palabra sería: yo te amo, y me encantaría ser tu esposa; sabes, cuando me enteré que te ibas a casar con otra chica, yo me quise morir, cayendo de rodillas, lloraba como una niña sin tener consuelo, le preguntaba al cielo ¿por qué este castigo, que me mata por dentro?, pero nunca tuve una respuesta, lo único que sí sabía en ese momento era que te amaba con todo mi corazón, con toda mi fuerza, con toda mi razón, y con toda mi alma, yo… TE AMO”.
Dos meses después, posterior a un noviazgo perfecto, Kassandra y Daniel se casaron, lucharon contra muchas cosas, entre ellas: la posición social, la oposición total de la mamá de Daniel que no entendía que ellos dos se amaban, y muchas más.
Kassandra renunció a su trabajo en la escuela, por segunda vez deja a un lado su futuro y la oportunidad de su vida, aparte de que era un trabajo prometedor, estaba a un paso de fundar una escuela, ya que contacto al mismísimo Alcalde, y un sin fin de proyectos más, que ya no se realizarán…
Daniel planeó un viaje con varias escalas, comenzaba en la noche de luna de miel, permanecieron de viaje un tiempo, probablemente como cinco meses, juntos conocieron lugares maravillosos, pasaron momento únicos que seguramente jamás podrían olvidar; luego volvieron a la Comunidad, Kassandra ya tenía dos meses de embarazo y no se había dado cuenta, comenzó a sentirse mal un día, Daniel estaba en el trabajo así que su mamá la acompaño al centro asistencial, luego de unos análisis, hablaron con el doctor, y él le dijo que dentro de ella estaba creciendo algo maravilloso y que dentro de siete meses tendría a su hijo o hija en brazos, ella se alegro mucho al saber la noticia pero de repente recordó algo que le echo a perder el momento: “Tendrás a tu hombre piel morena, pero a cambio quiero al hijo primero que le engendres a él” (palabras de la Luna).
Un día Kassandra fue a la pequeña “escuela” que construyeron los vecinos en la Comunidad, allí se consiguió por casualidad a un chico llamada Carlos que había sido su compañero de danza, toda su vida él estuvo enamorado de ella pero nunca se atrevió a decírselo, conversaron un rato bastante largo como buenos amigos, de repente por allí pasó Daniel, cuando los vio los colores se le subieron al rostro, estaba molesto y celoso, no tenía motivos verdaderos para estarlo, su esposa lo amaba con todas su alma, ¿por qué desconfiar?, seguramente él no pensaba en esos momentos, luego se fue. Carlos acompañó a Kassandra hasta su casa, en el recorrido él le comento que se iba de viajes y que tenía muchos proyectos.
Daniel se fue al bosque, camino bastante hasta que se cansó, consigo llevaba una botella de whisky, se sentó bajo un árbol inmenso y comenzó a tomar, sólo pensaba, después de un rato se puso a cantar: “Hay luto en mi alma, el amor que un día era mi alegría, era mi ilusión, hay luto en mi alma, la he visto con otro, llevaba sus libros, le hablaba al oído palabras de amor, sintiendo en el pecho: el rencor y el celo, miraba las chicas saliendo de clases y yo estaba ahí, y quizás sin aliento pensando en mi suerte pero sin llorar, aquel dolor, dentro de mí, mi alma angustiada lloraba en silencio por tanta crueldad, a muerto un amor”… Aquí se dio comienzo a sus primeros problemas de pareja, Daniel se imaginaba cosas donde no existían, Kassandra pensaba en su bebe…ella aguanto esta situación una semana, luego se fue a la casa de sus padres, prácticamente dejo a Daniel, luego él se hundió en el alcohol, busco refugio equivocadamente en otras mujeres, muchas de ellas se enamoraron de él, pero él solo pasaba un rato con ellas.
Daniel no sabía nada del embarazo de su esposa; después de dos meses separados, Kassandra se iba a ir del pueblo pero a la puerta de su casa llegó Daniel, conversaron un rato, Daniel le pidió perdón a su esposa, se arrodilló frente a ella y llorando suplicaba que ella le perdonara, al final él tenía la culpa de su separación, ella lo amaba tanto que lo perdono de inmediato, le contó que para dentro de cinco meses nacería su hijo (ella estaba segura que era varón), él se alegro mucho por la noticia. Esos cinco meses pasaron volando, por fin llego el día del nacimiento, después de muchos sustos llego el angelito de la casa, Daniel tuvo que salir al pueblo de emergencia así que no pudo ver a su hijo, la mamá de Daniel estaba muy enferma en el pueblo, él se quedo allí como seis días (aún no conocía a su hijo), aprovecho un momento de descuido de su mamá y viajo a la Comunidad, supuestamente haría una diligencia rápidamente, la verdad es que iba a conocer a su hijo y quería ver a Kassandra, cuando llego su esposa no estaba y su suegra tenía consigo al bebe, él estaba en su cunita, Daniel se acerco y se fijo que su hijo era blanco y sus ojos eran grises, se decía así mismo: “tengo un hijo blanco, pero yo soy piel canela”, allí comenzaron de nuevo sus dudas, rechazo a su hijo y se fue de nuevo al pueblo, estuvo por allá casi un mes y luego regreso, él venía con muchas dudas, sus hermanos le decían: “tu hijo es blanco, tu y Kassandra son piel morena, ¿qué te dice eso?”, comentarios como estos lo hicieron dudar y enfurecer, a penas llego se fue a la casa, era de noche, Kassandra estaba con su hijo en el cuarto, Daniel entro hecho un energúmeno, le dijo: “Quiero hablar contigo”; Kassandra: “Daniel, ¿qué sucede?”; ni siquiera le dio tiempo a Kassandra de alegrarse por su regreso a casa, Daniel: “¿de quién es el niño?, ¡dímelo!”; Kassandra: “¿qué estas diciendo?, Daniel Alexander es tu hijo”; Daniel: “Sí, ¡claro!”; la discusión se hacia cada segundo más fuerte, Daniel: “me engañaste” (él le grito); el gitano al sentirse deshonrado busco un cuchillo en la cocina, mientras tanto Kassandra seguía en la habitación, estaba sentada en la cama llorando desconsoladamente, además estaba confundida, en ese momento Daniel volvió a entrar a la habitación, entonces… la hirió de muerte, Daniel tenía en su mano el cuchillo ensangrentado, Kassandra agonizando se decía así misma: “Padre no me abandones ahora, sé que estarás conmigo en este camino de oscuridad, ten piedad de mi alma, Dios mío perdona a Daniel, que él no sabe lo que hace…”; eso fue lo último en lo que pensó, luego murió, quedo tirada en la cama encima de un gran charco de sangre.
Daniel la asesino porque estaba cegado por el rencor y el celo; después de ver a su esposa morir tomó al niño y se lo llevo hacia el bosque, lo dejó abandonada cerca del arroyo, luego él desapareció y jamás lo encontraron.
El niño a merced del frío y acechado por las bestias lloraba, lloraba mucho, tenía hambre, necesitaba a su mamita, de repente apareció una luz, una mujer lo tomó entre sus brazos, era la Luna: “como lo profetice, un año y dos meses, hola hijo mío, ¿tienes hambre?, ahora ya eres mi hijo, El Hijo de la Luna”; en las noches que el niño lloraba había luna menguante, la luna se convertía en su cuna, y las noches que él estaba bien siempre había luna llena…..
El Abuelo entonces culmina su relato, y me dice: “si pusiste atención, ahora ya sabes porque la luna a veces esta menguante o por la mitad, como tu dices”; entonces Anita le dice: “Abuelo ese cuento estuvo largo, vamonos a dormir, ya tengo mucho sueño”; todos se levantaron de sus asientos y fueron a sus tiendas de campaña, el Abuelo le dio las buenas noches a todos, luego fue hasta mi tienda y me dijo: “Que tengas una muy feliz noche, Daniel”; yo le dije: “Hasta mañana, Abuelo”; el Abuelo sonrió y me dijo: “mañana no podremos vernos, es más creo que sería buena idea que nos despidiéramos”; me extrañe mucho y le pregunte el por qué de hablar de esa manera, él sólo me dijo: “mi tiempo en la tierra se acabo, pero recuerda que siempre estaré al pendiente de ti, donde quiera que este, seré una especie de ángel guardián que te protegerá”; yo le dije: “no quiero que te vayas”; el Abuelo: “Guárdame en tus ojos y siempre existiré, en tu memoria y cada instante renaceré, en tu corazón y siempre estaré vivo; mi tiempo se acabo, es hora de que ocupe el lugar en mi cuna, estoy cansado y quiero descansar, dormiré durante un largo tiempo”; y le respondí: “entonces yo quiero ir a dormir contigo, para que no estés solito”; el Abuelo: “yo estaré bien, mi madre me cuidará, como siempre lo ha hecho”; yo: “usted habla de una cuna y de una madre… usted es…”; el Abuelo: “así es, se puede decir que la Señora Luna, como tu le llamas, es tu bisabuela, ella es mi madre, ahora ya tengo que irme”; el Abuelo beso mi frente y termino diciéndome: “cuando me necesites, sólo mira la luna, yo estaré ahí”; luego se fue y no lo volví a ver nunca más.
Es increíble, me siento afortunado, no todo el mundo tiene la oportunidad de decir: “yo soy el bisnieto de la Luna”……
ESTA HISTORIA CONTINUARÁ……
















