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Waldylei Yépez
www.darkisx.com
waldylei.yepez@gmail.com
2006
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Waldylei Yépez
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waldylei.yepez@gmail.com
2006
009. Mi respuesta. Mi respuesta. Waldylei Yépez.doc
Por y Para: L., O., W., E. y mi adorado D.
¿Por qué es tu lucha?…
Levántate Juan era la melodía que nos despertaba mientras éramos retoños. En cada gallito nuestro trabajo fue ir a la escuela para aprender, mientras dormías cansado.
Temprano se preparaba el desayuno con café que tanto nos gustaba. A la hora de la merienda, allá en la escuela y luego de las clases de matemáticas, alguna vez esperé me llevasen algo como al resto de los niños, pero mamá debía trabajar también así que nunca estuvo de ése otro lado de la cerca. Hubiese deseado no tener que comprar nada, me hubiese gustado alguna vez recibir tu mirada.
De la costura muchas veces comimos, y tantas otras veces extrañé que estuvieras en la mesa, en la comida en familia que alguna vez vi pero que incluso fue incompleta. Entendía tus razones, están en mis zapatos, en mi bolso y en mi cena, están en la bicicleta que me armaste, y en la nueva blusa y camisa que nos compraste.
Critiqué tus manías, tus defectos y tus faltas. Critiqué tantas cosas y con mi rebeldía te desafiaba. Pelee porque tenías autoridad para castigarme pero no tiempo para abrazarme. Sin embargo, admiraba tu firmeza y de ti aprendí el coraje.
No te vi en cumpleaños, siempre fuimos tres y no cuatro rodeando un pastel en la mesa. Éramos dos los sentados a comer, y era yo quién vivía tu soledad y tu tristeza. No me enseñaste a pasar la avenida, no me levantaste cuando caí con patines, me regañaste por cosas tan tontas, pero te alegraste con todas mis notas.
No se si todos nos hemos preguntado alguna vez: ¿que tan importante es hacer las pequeñas buenas cosas?, yo tambien me lo he preguntado.
Un día medite si era realmente relevante Leer el resto de la historia »