Albor

Albor

001. Albor. Colección Albor. Waldylei Yépez.doc

Escuchaba a lo lejos el leve sonido de unos pasos, de repente era como si pisaran hojas secas sobre el suelo. No veía nada, estaba inmersa entre las sombras de la noche, de la oscuridad palpable. Sus párpados se movían en un intento por mostrar sus ojos, pero ella permanecía sumisa ante su dolor y el miedo de abrirlos para simplemente seguir viendo fantasmas. Se rehusó y prefiero tan sólo escuchar aquellas pisadas que parecía se iban acercando.
Aparecieron entonces los monstruos de sus pensamientos queriendo culparla, queriendo castigarla por los errores pasados: todo lo que se hizo y lo que se dejó de hacer. Parecía como si el dolor perforara su pequeño cuerpo, como si cada pensamiento fuera una aguja que atravesara sus carnes, su piel emplumada. No podía levantarse, sus alas no respondían, su plumaje comenzaba a doler porque se había convertido en hielo por causa de las ventiscas de la noche. Y allí estaba, tirada sobre el suelo, pobre ave con miedo, pobre pajarillo herido. Creía que su pico era sellado para siempre por el silencio, creyó morir rodeada de fantasmas, de figuras oscuras, en tiempos difíciles.
Fue entonces que sintió un leve toque de calor entre tanto temblor. Su cuerpo por fin era tocado por un rayo de luz, sabía que era luz porque aunque tuviera los ojos cerrados era tanta la iluminación que traspasaba levemente sus párpados, encandilaba porque toda luz tiene esa propiedad cuando rompe los cercos de la noche.
Había algo allí afuera, no era un monstruo o algo que pudiera causar daño porque estas cosas carecen de luz, todo lo que brille con luz jamás puede representar al mal. Además, lo único que rompe las paredes de la noche es la luz, y ella sentía que la noche estaba rota, o se estaba rompiendo. Se emocionó y su pequeño corazón latió, en toda la noche no había sentido su corazón latir, sabía que estaba viva porque le dolía respirar, era tan difícil, estaba en un terreno tan hostil para ella. Jamás la noche había sido tan oscura hasta el punto que ella dejó de verse a sí misma para comenzar a ver tan sólo su sombra.
Y el foco de luz se hizo mayor, ahora el espacio luminoso ocupaba todo su cuerpo, pequeño cuerpo de ave perdida. Sintió tanta esperanza que se llenó de coraje y por fin intentó abrir sus ojos de verdad y le costó, le costó porque el tiempo oscuro se había prolongado tanto que no creía en milagros, no creía que el sol pudiera nuevamente aparecer para darle la bienvenida. Había pasado tanto tiempo desde la última vez que pensó que ya ella era parte de la noche.
Por fin sus ojos se abrieron de par en par y el Sol la iluminó, parecía un Ángel, no lo creía, no podía ser posible… pero lo era. Poco a poco veía como ése halo de luz se expandía y la noche comenzaba a ceder, porque lo oscuro no le puede ganar a la luz, porque lo oscuro no es más que la ausencia de luz y cuando la luz ya no está ausente todo se vuelve cálido, se vuelve cercano, se llena de vida. Sintió una nueva manera de respirar, ya no le dolía, estaba saliendo de ese terreno hostil que tanto le hizo daño, que casi desangra sus sueños, de esa pesadilla que la noche intentó hacerle creer que ella era parte pero no, llegó su Sol para decirle lo contrario. Le recordó que su verdadera vida estaba surcando los cielos, allí donde el silencio no traduce pesar sino reflexión, donde se cierran los ojos no para evitar ver el horror sino para encontrar la paz interior, en el cielo donde la brisa roza tu cara y es algo mágico. Movió sus pequeñas alitas preparándolas para volar, tenía temor de que tanto estar en el suelo hubiese ocasionado que ella olvidara cómo alzar el vuelo, pero su corazón la guiaba y ella entendía que el cielo era el límite, que su sueño de despegar podía ser posible, tenía tanta fe que a pesar de las adversidades comenzó a batir con determinación sus alas y voló, poco a poco iba ascendiendo más y más, su meta era la luz y ella la alcanzaría porque ya no quería estar a merced de la noche. Sentía tanta paz ahora, ya los monstruos que la habían acechado antes no existían. Esa montaña de preocupaciones ya no estaba, tenía un sueño que podía ser realizado y así sería.
Su Sol fue su guía y su fuerza, la esperanza que la hizo levantarse y salir de aquel abismo. Que llenó de colores nuevamente su vida y la motivó para luchar por lo que ella creía. Él marcó el amanecer, el recomenzar porque le hizo creer que a pesar de las sombras, y lo que ellas habían ocasionado, era posible volver a levantarse y seguir adelante, comprendió que posiblemente existirán muchas noches pero lo maravilloso de ellas es que al siguiente día iba ver a su Sol. A partir de allí, el nuevo amanecer estaría lleno de alegrías.

Al levantarse el Albor los monstruos del ayer serán parte del pasado. Jamás la noche podrá opacar la majestuosidad del día. Es probable que conozcas las sombras de la noche porque a todos persigue y a todos alcanza en algún momento de la vida. La diferencia la hace el despertar hacia un nuevo inicio, el sol del nuevo amanecer… Despertar al nuevo Albor.

¡Despierta porque la Luz ha llegado! Y la Luz no se apaga aunque soplen fuertes vientos, porque esa Luz es alimentada por el Poder del Corazón.

Que las sombras de la noche, se queden en la noche.

¡Despierta al nuevo Albor!

Sólo podremos valorar el milagro del nuevo amanecer, si lo hemos esperado desde la oscuridad…

Valió la pena la espera, ya lo verás…

¡Este es tu nuevo Albor!

24/10/2009 06:36 p.m. Por y para ti mi Sol. TAM.

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Nuevamente aquí

Antes de dar paso al texto que se quiere presentar ahora quisiera hacer un comentario adicional respecto al mismo y a la propia Colección Despierta. La Colección nace el 29 de julio del año 2007 con el texto denominado “Aquí de nuevo” del cual se realizó una versión mp3, desde entonces tal audio llamó mucho la atención en especial al señor Rodrigo Maureira quien para el presente mes creó una respuesta al mencionado texto e hizo su propia versión mp3. Este gesto, que me parece invaluable, yo no quería que pasara desapercibido y es por ello que decidí darle un lugar importante dentro de lo que son Mis Colecciones, hacerlo parte de la Colección de la cual nació por ser una respuesta al texto publicado en julio de 2007. Es por ello que “Nuevamente aquí” es recibido no sólo como parte de mi Colección, a pesar de no ser de mi autoría, sino que también es el texto que culmina la Colección más importante que tengo y la más larga dicho sea de paso. Con este texto, que será presentado en unos instantes, se termina la Colección Despierta de Waldylei Yépez. Mi agradecimiento sincero por todo el apoyo recibido a lo largo del tiempo, de corazón muchísima gracias y será hasta una próxima oportunidad.

Waldylei Yépez

Despierta 29 de julio de 2007 – 18 de octubre 2009


Audio Aquí de nuevo (2007)


050. Nuevamente aquí. Colección Despierta. Rodrigo Maureira.doc

Estoy nuevamente aquí, intentando ver tu alma a través de estas letras, leyéndolas por décima vez buscando lo que sentías al momento de escribirlas, intentando sentirme cerca tuyo, confundido por la duda, la inseguridad y el miedo. Ya no quiero decir más lo que es correcto o lo que es prudente, haré caso omiso a esa distancia que pones y seré yo quien desnude su alma esta noche. Quizás sólo sea un loco con gran imaginación, quizás sólo sea uno más de los que te escriben cosas parecidas nublados por sus sentimientos, siendo incapaces de ver la realidad, pero ya no puedo más.

Quiero comenzar contestando tu pregunta, si es que verdaderamente es una pregunta. Sí, cada vez que te leo me pregunto la razón de tus letras, lo que hay dentro tuyo en esos instantes, si es que nos muestras tu propia vida. Haces surgir una infinidad de dudas cuyas respuestas no puedo obtener de ti pues no me las darás.

Dime, ¿Por qué crees que te leo?, ¿Por qué crees que puedo conectarme tan bien con esos textos? ¿Será que en realidad me estoy conectando contigo? Son muchísimas las preguntas sin respuestas pero la más importante es ¿Estás hablando conmigo? ¿Seré yo?, pero eso no lo puedo resolver solo, necesito que me lo digas, y de ser así te pregunto ¿Crees que aún pudiendo conectarme de esta forma con lo que haces y contigo soy tan ciego de no notar nada? ¿Será que yo no me doy cuenta y no hago nada o en realidad eres tú quien no quiere ver mis intentos por acercarme? Dime ¿De qué sirve hablar todo, ser totalmente explícitos si no se es claro con lo fundamental? ¿De qué sirven todas esas palabras si se pierden en la nada porque no tienen en qué sostenerse? es como un árbol sin raíz, simplemente se cae y no sirve para nada.

Ya no sé lo que pensarás de mí pero no me importa, terminaré de una vez por todas con este sueño que se convirtió en pesadilla, despertaré. En el mejor de los casos viviré este sueño en la realidad y en el peor la pesadilla habrá terminado aunque vaya que te extrañaré. De cualquier forma accederé a ti y sabré lo que sucede, no me importa si terminas alejándote de mí si es que así estás mejor. Porque no hay nada peor que sentir (o imaginar) que sufres y no poder hacer nada al respecto, ni siquiera poder acompañarte o aclararte alguna duda porque cada vez que intento hacerlo recibo la misma respuesta: “Estoy bien”.

Entonces ¿Qué puedo hacer? ser correcto, ser prudente y cuando me muestras tus creaciones no me queda más que decir “¡qué buen texto!”, “muchos se identificarán” sin ser capaz de decirte que soy precisamente yo quien se identifica, quien se siente tocado por esas palabras en lo más profundo. Y es que te quiero, te necesito y cada vez que te leo esa ilusión crece pero termina por golpearse con esa pared que encuentro cuando estoy contigo, eso duele y duele aún más cuando me dices que no te quiero, o se lo dices al viento, o a un personaje imaginario, ¡¡no lo sé!! Ese es el problema.

Mañana te veré nuevamente, te entregaré este papel, te sorprenderás de encontrar un texto mío que en realidad es tuyo y es que si no me puedo comunicar de verdad contigo a mi manera, tengo que intentarlo a tu manera. Moriré de nervios en ese instante, no sé lo que sucederá pero sólo una cosa te quiero pedir, no te burles de mí, no me rechaces. Si piensas que soy un loco estás en tu derecho a irte, pero por favor trátame con cuidado que he puesto mi alma en tus manos.

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Sigo contigo, sigo sin ti

049. Sigo contigo, sigo sin ti. Colección Despierta. Waldylei Yépez.doc

Quizás si me dejo llevar por las olas del mar llegaría algún lugar, contigo o lejos de ti. Tal vez si mis sospechas fueran más que eso podría estar contigo o podría vivir sin ti, pero ni estoy contigo y tampoco estoy sin ti.

Sigo la brisa que roza mi cara, aquella viene directo del océano para decirme cuán lejos estoy o cuán lejos estás. Mordisqueo levemente mis labios recordando tus besos, aquellos que me diste y los que nunca te di.

Te imagino recorrer océanos y mares, olas y arenas, huellas de vida y huellas de tierra pero nada ocurre aunque te espere, aunque en mi intento no desespere.

Y me imagino, me imagino contigo. Te imagino conmigo. Y puedo verte tomando asiento frente a mí, y esa sonrisa cómplice me delata. Estás conmigo, estás aquí.

Levanto mi mano y acaricio tu cara, leve y suavemente pues así siento que debo tratar tu hermosura, la maravilla que representas. Respiro lento para no recordar que el tiempo va pasando, que no se ha detenido aunque tanto lo quisiera. Quisiera… quisiera tanto perderme en la calidez de tus manos, la suavidad de tu boca, la ternura de rozar tu cara con la mía. Sencillamente ternura, eso despierta tu presencia en mi vida. Y quiero tratarte delicadamente, como al cristal más fino, como al diamante de más valor que pueda encontrarse en la vida… así eres para mí.

Me pierdo en este encuentro tuyo y mío, donde respiro a tu medida y formamos la unidad indivisible. Quisiera tanto creer que nada puede separarnos. Me quedo perdida en tu aliento, respiro de ti, respiras de mí. Siento la humedad de tu boca al tocar la mía. No sé si apenas besarte o si besarte con pasión, no sé si será la última vez o si es tan sólo la primera de ellas. Respiro de ti, respiras de mí.

Sigo contigo… Jamás te he dejado en abandono. Quise estar en silencio pero jamás te dejé.

Sigo sin ti… Porque mi cuerpo no te siente. Porque mi boca busca tu boca y no la encuentra. Porque en mi realidad no existes.

Sigo contigo… En cada amanecer y anochecer. No hago otra cosa que pensarte, no hago otra cosa que soñarte.

Sigo sin ti… Porque en este corazón mío tan sólo siento frío, el frío de tu ausencia y la mía pues ya no vivo aquí, vivo allí donde tú estás por eso sigo contigo pero tú no estás conmigo.

Duele ver que tan sólo en mi imaginación mi amor se vuelve realidad, pero la realidad sigue siendo distinta a la imaginación y esto es lo que cada noche vuelvo y me repito:

Veme aquí acostada entre mis sueños, donde tú me dejaste

y te fuiste a navegar al otro lado del mar.

Veme aquí soñando realidades ficticias donde por fin llego a ser feliz.

Veme aquí contando una historia jamás escrita,

porque en mi verdadera historia tú no te encuentras,

porque sólo entre mis sueños encuentro lo que tanto quiero,

pues mi realidad es todo lo contrario, porque en ella:

sigo contigo y a la vez… sigo sin ti.

16/10/2009 10:31 p.m.

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Aliena: Mundo Compartido

Autor: Aliena

No creas que te comprendo porque
tengo la virtud del alma clara.
Si se de lo que me hablas,
es porque yo también he sufrido.

He sentido la soledad más absoluta rodeada de gente.
He sido cruel y lo han sido también conmigo.
He sentido el frío odio de una mirada.
He visto como pisaban mi orgullo y mi dignidad gemía.
He bebido hasta anestesiar mi conciencia.
He sentido la nausea de la resaca y el remordimiento.
He visto como uno a uno se apagaban todos mis sueños.
Me he escondido en el último rincón de mi mundo,
acorralada por los lobos del miedo, el rencor y el olvido.

Y dejé de sentir.

Nada era capaz de conmoverme, de emocionarme.

He perdido amores grandes y sucedáneos
Ni un solo sueño, ni una chispa de ilusión.
He visto desvanecerse besos, abrazos, caricias, deseos.
He llorado todos los días durante años,
y durante años nada me ha arrancado una lagrima.
He visto alejarse a los amigos de toda la vida.

Y he aullado a luna,
carente de soles que calentaran mis días.
He amado y he olvidado el amor con tanta premura,
que dejé de creer, de tejer, de inventarme mentiras.
Me contaron todos los cuentos,
siempre los mismos en diferentes bocas.
Me he sentido gusano sarnoso
que se tragaba su mariposa.
Me he sentido pequeña. Minúscula
ave de paso que a nadie importaba.

Si se de lo que me hablas,
es porque yo también he sufrido.

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Poetas del Mundo conocen legado de Pablo Neruda y Gabriela Mistral

Representantes de más de diez países se dan cita en Chile para recorrer las huellas del Poeta y encontrarse con la magia de las letras en la Isla Negra de Pablo Neruda y Valle de Elqui de Gabriela Mistral.

Todo esto en el marco del Quinto Encuentro Internacional de Poesía denominado ‘OCTUBRE: Tras las Huellas del Poeta’ que se desarrollará del 15 al 25 de octubre en las ciudades de Santiago, Valparaíso, Viña del Mar, Isla Negra, Cartagena, Melipilla, San Fernando y Rancagua; Los Vilos, Illapel, Salamanca, Coquimbo, La Serena, Vicuña y Monte Grande.
La Poesía está viva y va caminando hacia las conciencias del mundo y hermanando a los cultores de las letras que llegan al alma. Por ello Isla Negra les recibe con las huellas de Pablo Neruda y, posteriormente, la Región de Coquimbo con todo el encanto de la poesía de Gabriela Mistral.

Con la finalidad de coordinar el evento, el secretario y fundador del movimiento, el chileno Luis Arias Manzo, llegó hasta la ciudad de Vicuña, ocasión en que visitó el Museo de la poetisa y desde allí, dio a conocer en detalle el itinerario dispuesto para el recorrido que harán los Poetas del Mundo.
Seguiremos la ruta de nuestros noveles en un periplo que nos llevará por las regiones Metropolitana, Quinta, Sexta y la Región de Coquimbo. Se trata de nuestro Quinto Encuentro que Poetas del Mundo que organizamos en Chile motivando nuestro manifiesto universal que boga por el cuidado del planeta y la conservación de la Paz en el mundo , precisó Arias Manzo.
Desde este escenario maravilloso los Poetas del Mundo podrán compartir momentos imborrables, declamar poesía mientras se les presenta la Casa de Neruda y el mar. El movimiento está presente en todo el planeta y se extiende cada día más con la incorporación de más de 1500 poetas anualmente y el compromiso es incidir en las decisiones políticas de los países para el beneficio del planeta y la humanidad, precisa su fundador.

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