Declaración de principios
Paulo Coelho
1) Todos los hombres son diferentes. Y deben hacer lo posible para continuar siéndolo.
2) A todo ser humano le fueron concedidas dos formas de actuar: la acción y la contemplación. Ambas conducen al mismo lugar.
3) A todo ser humano le fueron concedidas dos cualidades: el poder y el don. El poder dirige al hombre al encuentro con su destino, el don le obliga a compartir con los otros lo que hay de mejor en sí mismo. Un hombre debe saber cuando usar el poder y cuando usar el don.
4) A todo ser humano le fue dada una virtud: la capacidad de escoger. Quien no utiliza esta virtud la transforma en una maldición, y siempre los otros escogerán por él.
5) Todo ser humano tiene derecho a dos bendiciones, a saber: la bendición de acertar y la bendición de equivocarse. En el segundo caso, siempre existe un aprendizaje que lo conducirá al camino correcto.
6) Todo ser humano tiene un perfil sexual propio, y debe ejercerlo sin culpa – siempre que no obligue a los otros a ejercerlo con él.
7) Todo ser humano tiene una Leyenda Personal a ser cumplida, y ésta es su razón de estar en este mundo. La Leyenda Personal se manifiesta a través del entusiasmo con lo que hace.
Parágrafo único: se puede abandonar por un cierto tiempo la Leyenda Personal, siempre que no se la olvide y se vuelva a ella tan pronto como sea posible.
8 ) Todo hombre tiene su lado femenino, y toda mujer tiene su lado masculino. Es necesario usar la disciplina con intuición, y usar la intuición con objetividad.
9) Todo ser humano tiene que conocer dos lenguajes: el lenguaje de la sociedad y el lenguaje de las señales. Uno sirve para la comunicación con los demás. El otro sirve para entender los mensajes de Dios.
10) Todo ser humano tiene derecho a buscar la alegría, y se entiende por alegría algo que lo deja contento, no necesariamente aquello que deja contentos a los otros.
11) Todo ser humano debe mantener viva dentro de sí la sagrada llama de la locura. Y debe comportarse como una persona normal.
12) Solamente los siguientes puntos son considerados faltas graves: no respetar el derecho del prójimo, dejarse paralizar por el miedo, sentirse culpable, creer que no merece lo bueno o lo malo que le sucede en la vida, y ser cobarde.
Parágrafo 1 – amaremos a nuestros adversários, pero no haremos alianzas con ellos. Fueron colocados en nuestro camino para probar nuestra espada, y merecen el respeto de nuestra lucha.
Parágrafo 2 – escogeremos a nuestros adversários.
12a) Queda decretado el fin del muro que separa lo sagrado de lo profano: a partir de ahora, todo es sagrado.
14) Todo cuanto es hecho en el presente afecta al futuro como consecuencia, y al pasado como redención.
15) Quedan revocadas todas las disposiciones en contrario.















Hay veces que nos preguntamos ” ¿Qué puedo esperar que haga ese vecino? ” o que decimos, “a ver si de una vez solucionan el problema de paro.de la pobreza, la incultura y qué se yo qué más aspectos de nuestra vida cotidiana. Pero casi nunca paramos mentes en que todos los que nos rodean hacen exactamente lo mismo. Sin ver que esa actitud (nuestra y de los demás) deja las cosas sin resolver en un bucle eterno de irresponsabilidad, pereza, desidia, ignorancia….)¡Cuán sencillo sería decir ” a ese niño le puedo dar un bocadillo y se lo doy para que calme su hambre” o mejor “si consigo que este niño aprenda a cultivar la tierra y sacar producto de ella, jamás él o su familia pasarán hambre”.
A veces un gesto así nos cuenta unos céntimos o unos euros que de todas formas nos gastaríamos en unas cervezas en el bar de la esquina. Pero nos es más fácil delegar en los vecinos, en los subordinados, en los subordinados de los subordinados y así en un bucle infinito de responsabilidades delegadas.
Mientras hay una mirada (cientos de veces repetida en as imágenes de la televisión española) de una niña,prematuramente madura, con las manos ásperas por el manejo de herramientas pesadas, los ojos tristes, tez morena y sucia, ropa ajada por el uso y rota por algunos sitios, que me conmueve, que me aprieta el alma y me llena de congoja.
Entonces me acuerdo de la famosa frase de JFK en su campaña electoral a la presidencia de los EE.UU.
“No preguntes qué puede hacer tu país por ti, pregúntate qué puedes hacer tú por tu país”