miércoles, 20 de octubre de 2004

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Es tarde ya

[Colección El Poder de las Letras / Mayo 2004- Junio 2005]

Es tarde ya

Miro al teléfono y espero el sonar
que devolverá mi tranquilidad,
veo el fruto de mi pensar
y las desdichas no puedo evitar.

Miro al espejo y viéndote a ti
es el reflejo y no estás aquí,
agua que corre bajando ya esta
mientras caigo de la inmensidad.

En mis recuerdos vivo gritas
un te quiero y que me necesitas,
alzo en mirada impaciente llegar
poco a poco no hay que pensar.

Mis alas rotas caídas se encuentran
por la fealdad de aquella contienda,
noches vividas entre lágrimas rondan
si entre ellas no buscas ni asomas.

Poco a poco menos te veo llegar
ya ni sé si te he de importar,
te has olvidado de siquiera llamar
o en unos segundos irme a buscar.

Más al vacío fui a caer
y no estuviste a defender,
parece que mis anhelos a ti ni te van
porque a estas alturas no sé donde estás.

Te busque una tras otra vez
pero nunca eso fue al revés,
tu familia muy bien me caía
pero no sé si eso te importaría.

Mi fiel compañera la almohada querida
sabía todo lo que yo sentía,
ella sabia lo bien que le hablaba
de mil ilusiones y un cuento de hadas.

Hay muchas cosas que quise decir
pero nunca estabas para poderlas oír,
nunca estabas cuando te necesite
y realmente mucho por ti espere.

Yo quien llamaba, yo quien buscaba
yo anhelaba y tú me olvidabas,
no sospeche de otra persona
pero sí de tu mala persona.

Cómo es posible que me hagas esto
cuando te di todo lo que tengo,
no te importe ni solo una vez
pero esto hasta aquí fue.

Aunque me duele muy profundo hasta el alma
quizás ahora consiga la calma,
es tarde ya para ti y para mí,
borrare lo bonito que pude sentir.

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