viernes, 21 de enero de 2005

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No te vayas

La noche está oscura dentro de mi oscuridad,
y el tiempo se detiene dejando en inmensa soledad;
el reloj corre pero sin mirar atrás,
sentada en mi cama y en pleno batallar
quiero prender la luz pero cuenta se dará;
cómo quisiera volver al pasado y que venga a mi encontrar
con su escudo protector y su abrazo celestial;
fuertes soplidos del viento que parecen reventar
las bases de una casa cuyo muro va desplomar;
palabras que hoy resuenan mañana serán mi lamentar
cuando a primera hora no te pueda encontrar.
Mami ya no llores que tu dolor me hace daño,
deja secar tus lágrimas con mis manos;
en la mesita un recuerdo del pasado,
pues aquel retrato que un día fue tu alegría
ahora es un trago amargo,
momentos que viviste y que vivimos junto a ti
en tu andar y tu lucha en el cielo sin fin;
todas las cosas que dijiste sin pensar,
y aquellas que pensaste sin actuar,
migajas de un ayer que ayer va terminar.
La lucha por dinero y las noches de desvelo,
pues tu prioridad yo y mi hermano
en un pesado presente que no corrimos con suerte,
pues la suerte nos acompañó hasta que él no regresó;
ella mucho te amó y aún puede amarte,
a pesar de que aceptarlo no haga,
no importa lo que diga siempre fue verdad
pues te necesitó aunque con palabras te dañó;
el amor tolerancia despierta,
pero a veces es difícil aguantar tantas cosas,
a veces nos matan las espinas de rosas;
también he pensado si culpa he tenido,
aún no sé, pero sé que mi padre se fue;
en la noche un silencio forrado de lamentos,
estáticamente hundida con un barco de recuerdos;
en gavetas ya ropa no podrás encontrar,
pues toda te acompaña en tu nuevo caminar
dentro de unas maletas de fuerte soledad.
No quiero que un tercero me diga
qué días no vendrás aunque te lo pida,
no quiero tener que dividirme en nuestras fiestas,
pues si voy a una contigo la siguiente estaré sin ti
a diferencia de mi pasado que estuve siempre a tu lado;
por las mañanas no vendrás a levantarme,
y por las noches no llevarás acostarme,
mi desayuno no será el comer tu comida,
en mi día un almuerzo sin alegría,
y por las noches una cena sin familia
es lo que me espera al futuro en mis días.
Sé que estarás al pendiente de nosotros,
como nosotros de la alegría en tu rostro,
pero no queremos otros miembros extraños,
no queremos que cambies de casa,
ni que bebas café en otra taza;
tengo temor al cambio, también a la oscuridad,
sólo mi mantita me protegerá o la muñeca que me acompaña
en la noche y hasta mañana.
Mi familia poco a poco se destroza,
ahora me tocará proteger a mi hermano
aunque mis manitas frágiles sean
haré por él todo lo que pueda;
yo haré todo para que mi mamá no se preocupe,
tenderé mi cama y lavaré mi ropa,
me portaré muy bien y todo haré excelente,
aunque mi tristeza se marque en mi frente;
papi no te vayas, papi no lo hagas,
pues tú eres mi estrella luminosa
quien mantenía mi familia amorosa;
papi no te vayas, papi quédate con nosotros,
por favor no nos dejes aquí solos;
por qué no puede ser como mis fotos,
tan lindos y naturales nos veíamos,
ahora no hay opciones ni caminos
ni vidas con destinos.
Quiero mi vida de regreso,
aún puedo recordar la noche que te fuiste,
y mi estrella se apagó, papi no te vayas...
Prometo ser una mejor niña,
prometo todo lo que quieras
sin tan sólo te quedas;
seré mejor lo prometo,
detén las lágrimas de mami, te necesita;
en nuestro retrato ya no estarás más,
pero sólo tú puedes cambiar esa verdad.

No te vayas... seré mejor, lo seré...



Waldylei Yépez



Datos del archivo:

049.No te vayas.Colección El Poder de las Letras.Waldylei Yépez.docx
21/01/05

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