sábado, 25 de febrero de 2006

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Durmiendo en el piso

[Colección Andanzas 2006]

17. Durmiendo en el piso

Hace mucho tiempo que nadie ve mi interior,
y desde siempre fui lo que soy
sólo que nadie se percató,
si por fuera no eres brillante
qué importa si dentro eres diamante,
fui quién se quedaba en la lluvia
mientras en casa dormían,
quién no tenía nada y menos una sabana,
una manta tendida, o una almohada en mi cama,
pues mi cama siempre fue el piso
helado, solo y como un risco.

Bebí sólo en vasos de cartón,
poco comí en platos desechables,
mi miseria era mucha
con apariencia irremediable,
pero mirando al mundo a los ojos
pude ver que soy el más rico de todos,
yo veía al mundo entero
pero ellos ven lo que quieren ver,
yo creía que dentro permanecía la riqueza
pero ellos creían lo que querían creer,
podían elegir, pero así se mentían,
yo vi el mundo tal cual era
e invente el mío propio,
lejos de problemas y dilemas
teniendo tiempo de ver caer la lluvia,
pero la gente la imaginación no usa
y la importancia de las pequeñas cosas
se les pierde con el tráfico,
las malas palabras
y el daño de la pintura en el auto.

Quienes se quejan y lloran por algo pequeño
les puedo dar consuelo,
en tanto yo esconderé mis lágrimas
porque aprendí a consolarme en silencio,
aprendí que soy más libre
porque mi felicidad esta en mi ser,
en tanto las del mundo esta en un objeto:
un par de zapatos, un vestir nuevo,...
o quizás dependa de alguien,
dicen ser más libres, y por el contrario son presos
del trabajo, la vida o deseo,
son ricos de lo que no quiero.

No soy protagonista en el mundo
pero prefiero quedarme así escondido,
escondido puedo ver el cuadro completo:
a los protagonistas y a quienes intentan serlo,
observar es aprender y actúas después de aprendido,
aquí sobre el piso dormido
aprendí a ser lo que ellos no han sido:
un observador y amante del día
con una sonrisa que recibe la luz del sol,
y a las plantas que de sí dan con amor.

Durmiendo en el piso bañado de polvo
y acompañado del frío
comprendí que cuando me falta algo
es que veo la necesidad del mismo,
que si me falta otra cosa puedo sobrevivir
pero quién tuvo todo y lo pierde
no podrá hacer lo mismo
porque no tuvo tiempo de necesitarlo y ganárselo,
lo fácil siempre tiene su precio
cuando los tiempos difíciles llegan,
en este piso comprendí eso y más,
en esta cama, he visto en mi vida el andar.

26/02/2006 12:45 a.m.

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