viernes, 24 de febrero de 2006

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Soñador

[Colección Andanzas 2006]

15. Soñador

A veces hay ocasiones en las que estás muy bien,
pero otras sólo estás sentado pensando en lo que pasa,
mientras se acumulan las vivencias en la punta de un lápiz
recuerdas cómo tu alma se paralizó por la miseria,
porque creías que sería más fácil vivir las cosas,
te comerías al mundo porque lo tenías en tus manos,
era fácil todo, pero aún era más fácil equivocarse...
Y es mucho más fácil ver las derrotas
después de tener tantos triunfos,
luchabas por un ideal concreto y tenías las armas,
pero tener las armas no quiere decir que tendrás la victoria...
tan fácilmente.
Fácil era soñar cuando no tenías problemas,
pero qué haces con los sueños cuando lo que hay es problemas,
los tiras a la basura, como yo lo hice...

Soñador...
Vagas entre el pesimismo que se volvió tu realidad
porque dejaste que te controlara,
a veces fuiste creído y no precavido, eso te hizo mal,
más de mil cosas se interponen
pero no ves que la primera piedra tú la pusiste,
mira atrás una sola vez y verás que a lo lejos
tú pintaste el cielo de gris,
volviste tu mundo al revés,
porque del dicho al hecho habrá mucho trecho,
y las lágrimas no siempre te harán un bien.

Basta de tenerte lástima,
de creer que no vales nada o que vales menos,
quién pone el precio de la gente, de sí mismo, tú,
hay mucho que ver aún, pero no prestas atención,
la respuesta la tiene siempre tu corazón,
no importa qué te digan,
si no crees nada pasará,
porque siempre depende de ti,
si te dicen que no vales
no lo creas y se desvanecerá la mentira,
si te dicen que vales mucho
créelo, no porque alguien lo diga, es porque tú lo sabes...

Tejedor...
Arma tus sueños de nuevo, porque un hecho vale más,
cuando empezaste tenías toda la energía para la carrera
pero en su recorrido se gastó, o eso crees,
tu verdadera energía es indestructible, vuelve a cargarte,
tú iniciaste la carrera, y tú debes concluirla,
no importa que no lo entiendan, aún tienes por qué seguir,
y si tu alma se paralizó una vez, es hora de andar
porque el mundo aún te espera:
para golpearte o ayudarte,
pero eres tú quién decide qué aprenderá de todo eso,
ya no eres como ayer, ahora eres más fuerte,
trataste de esconderte pero los ojos del pasado son amplios,
no dejes que destruyan quién eres,
debes volver a ser, lo que fuiste, soñador.

Eres más de lo que esperan,
pero esto sólo es el principio de lo que comenzaste,
el ayer ya pasó, y es hora de vivir el ahora
porque puedes ser mejor de lo que fuiste,
y luchar por lo que quisiste,
porque eres el tejedor de tus sueños, soñador,
porque no debes dejar que esto decida cómo eres o serás,
no digas que no te entiendo,
sé cuál es la diferencia entre la luz y la sombra,
probé del trago de mi renuncia
y es el más amargo que hasta ahora pruebo,
tus sueños aún valen, pero el sufrimiento no,
decide si sigues o te quedas
pero recuerda que la puerta aún sigue abierta
y que sólo tú tienes la llave...
es ahora soñador, antes que el tiempo se acabe.

24/02/06 11:31 p.m.

Comentario Waldylei Yépez:

"Soñador" nace del sentimiento que narra su esencia, de esa situación en la que creemos todo nos va salir bien y nos confiamos resultando que todo salió al revés, habla de que dejamos de ser nosotros mismos para convertirnos en otra persona, en que éramos soñadores de naturaleza y nuestra situación vital se ha vuelto difícil de llevar convirtiéndonos de esta forma. No se es culpable porque la situación se vuelva en contra, no necesariamente, pero se es culpable cuando se deja de un lado lo que realmente se quiere, se es culpable cuando se renuncia, y todo aquello de lo cual eres responsable siempre retorna a ti, llámesele pasado, ayer o situación anterior; y terminas arrepintiéndote. Somos débiles o somos fuertes, los primeros nos deprimimos, los segundos nos ocultamos o mejor dicho ocultamos lo que sentimos, qué importa... al final es lo mismo, terminarás cargando las consecuencias a cuestas en alguna magnitud. Llegamos a ser hermosas personas, pero la vida nos cambia; grandes soñadores, y muchos de nuestros sueños se destruyen, pero cuando eres quien decide controlas tu vida, vives la vida y tienes el poder de transformarla, no dejes que sea ella quien viva por ti y te transforme. Fui una soñadora por naturaleza, y aún lo soy, no porque la vida no me haya golpeado, es porque yo soy yo y nada me dirá cómo debo ser, nada podrá cambiarme si yo no dejo que lo haga.

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