martes, 21 de marzo de 2006

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Pasos de mayo

[Colección Andanzas 2006]

26. Pasos de Mayo

Cuando pierdes el autobús segura estas de que otro vendrá más allá, siempre formando cadenas, detrás de lo uno encontrarás a lo otro. Mientras pasa la tarde sabes que por la mañana saliste y regresaras a la noche, que cuando se acaba la mantequilla debes ir por otra, que ha sido un día difícil pero mañana podría estar peor porque detrás de lo uno… encontrarás a lo otro.
Mientras recorre el paso del año esperas tener más suerte, al empezar el mismo te llenas de nuevas y renovadas esperanzas, pides prosperidad y paz para los tuyos, y anhelas arreglar tu casa quizás ampliándola o quizás pintándola, de alguna otra forma muchos son los planes a corto o mediano plazo. Uno espera las cosas no cambien tan dramáticamente, y por lo general, los cambios quieres hacerlos tú porque tendrías control de cada uno de ellos, pero es cuando lo que algunos llaman destino cambia las estrategias del juego, cuando el exterior cambia y cambia a su vez tu mundo interior.
Los pasos dejan huellas, unas mil veces caminadas por volver a caminar sobre ellas y otras intactas en una sola pisada, las huellas que nunca se dejan y aquellas que nunca se borran al paso del tiempo. Paso tras paso y huella tras huella, las frías marcas que el paso de mayo deja…
“Entra la mañana a la capital, se cierran las puertas al salir del hogar, se oye el sonido de un autobús que te lleva a prisa pues se hace tarde para entrar al salón de dibujo, como todo el tiempo te fue más o menos bien, y a la hora del almuerzo a casa otra vez, paso a paso caminas a tu hogar, en la calle ni alma que mirar pero una puerta que cerrada siempre esta ya no lo esta en un circulo de amigos que raro te parece encontrar, sigues caminando y allí esta tu mamá limpiando la casa, ¡que raro! no fue a trabajar aunque se monto contigo en la parada…
Nubes pasajeras que derraman sus escarchas rojas, limpiando e inundando la calle que te encuentras al andar, serpientes y cobras que cobardemente atacan a quien mucho pan de vida ha brindado, a quien en libertad ríe y a su familia aprecia, a quien se ha esforzado en volverse firme pilar de humanidad, porque a los que son buenos, ángeles he de llamar. Fina línea del tiempo reducida a segundos, ventanas que guardan más de un secreto de rápidos destellos filosos que marcan el fin de los tiempos, de la mano del polvo explosivo, la idea macabra y la cobarde ejecución, basados en el simple poder del dinero porque la ley es no meterse con el que tiene, aunque sea para defender al que no tiene. Un acto de hielo, una voz que se apaga y la luz se consume, un manantial de bondad que se seca tan solo por codicia y por orgullo. Aguas que se vuelven mares rojos de historias, recuerdos olvidados e imágenes imborrables, presencias incomparables y la rabia que como fuego arde.
Los pasos del día se vuelven pesados en ocasiones, querer huir del momento puedes hacer pero huir de la realidad nunca. Los pasos de mayo fueron terribles, marcaron dolor y marcaron rencor, dejaron un por qué y un dolor latente que vuelve a nacer porque ocho años no son suficientes para olvidar lo inolvidable, 14 de mayo marcado en la mente de muchos niños y de adultos. Cuando algo existe sabes que a su momento dejará de existir, pero aún así hay ocasiones que el saber la verdad no te hará sentir bien, y mucho menos sabiendo que son cosas evitables. La verdad siempre sale a la luz, pero incluso eso no prenderá la mecha de la vela apagada, aún hay ríos y mares rojos que se han vuelto océanos y vidas que se han vuelto tristeza. Sigue lloviendo pero espero escampe y los ríos de las calles se sequen, para volver a transitar por ellas y tener la seguridad de no ser parte del agua… que allí se encuentra.”

10:58 p.m. 21/03/2006

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