martes, 6 de junio de 2006

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Mi renuncia

[Colección Andanzas 2006]

“35. Mi renuncia

Sé que quizás esperabas algo más de mí pero esto no. Cuando ves un ave volando alto dices que es hermosa, pero no cuando anda tan cerca del pantano. Mi ciudad camina tanto como corre, y mucho pasamos desapercibidos en la existencia, más cuando queremos escondernos porque estamos siendo destruidos masivamente en cada porción. Sé que prometí nunca dejarme vencer, sé que juré que seguiría así el mismísimo mundo cayera sobre mí, pero no trataba de hacer de mi promesa la carga más pesada o no esperaba que eso sucediera. Cuando hablaba con mi padre sentía que me escuchaba y prometía y prometía, pero mi escudo se ha desvanecido y quiero renunciar.
Sabía que muchas eran mis dificultades y problemas, pero ahora necesito que me hables otra vez como la vez pasada porque a veces olvido qué debo hacer y seguir, qué parte de la ciudad debo mirar. En alguna oportunidad mi destino se torció y pude volver a enderezarlo, sin embargo ahora siento que no puedo más y quiero presentar mi renuncia pues siento que perdí la habilidad de volar, que he perdido mis alas en medio de tanta tempestad, que volar ya no es para mí y que sólo quiero llorar mientras digo que renuncio.
Y si renuncio sigo decepcionándote, pero cómo prometer seguir si no puedo hacerlo, por eso renuncio porque la verdad no hay nada que seguir mientras me sigo destruyendo. Por favor háblame otra vez.
Alzo mi bandera blanca pues ya casi no puedo respirar, ya no puedo volar a la ciudad, perdóname.
Ojala algún día entiendas, o yo entienda por qué debo seguir. Por ahora si miro mis pies han sido pegados con cemento y mi horizonte cada vez esta más lejos. Necesito un nuevo escudo que me proteja en las batallas a encontrar, pero qué hago ahora cuando todo en mis manos se ha desvanecido, quizás sí deba llorar para quitarme la carga en mis ojos. Muéstrame una salida porque ahora no puedo verla con tanta neblina.
Siempre trate de ser la mejor y eso esperaban de mí, pero no sé qué ha pasado con esos sueños y metas, quizás las perdí en el camino o están escondidas detrás de mis ojos pero no puedo verlas, y ya no tengo nada.
Cuando mi corazón vuelva a latir seguro sentiré tu energía en mí y podré volar, pero ahora siento que poco a poco deja de sonar con tantas cosas, quiero renunciar porque mis cargas no las puedo soportar, porque creo que ya nada puedo hacer.
Espero tú me puedas ayudar a continuar, y así evitar este lamentable renunciar.

6/06/2006 1:15 p.m.

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