sábado, 3 de noviembre de 2007

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La vida se esfuma... con cada gota

016. La vida se esfuma... con cada gota. Colección Despierta. Waldylei Yépez.doc

Encima de mi mesa yace una jarra de agua. Ella es transparente como su contenido, y su asa es de un hermoso cristal. Es una pieza maravillosa, y es una pieza única como la misma vida y cada persona. Sin embargo, hay un detalle que no podrá ser ocultado siempre. Tiene un pequeño agujero, y por allí lenta pero constantemente se vacía. Quise remediar el problema, pero hasta hoy no se ha encontrado la manera. El orificio pasa desapercibido ante la vista, para lo externo todo está perfecto, pero para quién conoce el mero centro de la base, sabe que lo que allí reposa es más que un pequeño mal.

No he encontrado quién pueda repararla, y remediar su dolor. No hay forma de reemplazarla tampoco. Quisiera tener en mis manos la posibilidad de detener su brote, pero sólo me queda mirar cómo se escurren por mis dedos los fluidos.

Ésa jarra lleva mi nombre, ve con mis ojos y escribe con mis manos. Dentro de sí, lleva el fluir de mis recuerdos, de mis anhelos y hasta de lo que he olvidado. Y en la base, lleva lo que me aqueja desde siempre: un escurrir de vida.

Durante días, meses y años, he visto tus quejidos. Tu mal humor. Tus ganas de morirte para no tener que enfrentar tus problemas, y sin pretender comparar, me veo a mí mismo y me digo en silencio: “¿Qué sería de ti, si vivieras lo que yo?”. No lo sé, y no te lo deseo.

Te miro y veo a alguien fuerte, alguien que podría hacer lo que quisiese, pero a pesar de ello no lo quiere. Me miras y me dices que puedo hacer lo que quiera, pero lo que en realidad quiero no puedo hacerlo.

Has maldecido la vida porque es injusta, porque te ha herido el corazón y te ha frustrado muchas veces. Pero, ¿Qué me queda decir a mí, cuando el 40% de mis células se me mueren, o se modifican trayendo la malignidad? Tú no sabes lo que es eso.

¡Tac tac! Las gotas siguen cayendo mientras escribo. Parece un contador de vida, aunque éste está propenso a finalizar mucho antes que el tuyo.

Dices que la vida es un infierno. No creo en infiernos, cielos y purgatorios. Son sólo una representación de una imagen abstracta, ideada por cualquier humano. No me hables como el pastor que dice que la muerte, es consecuencia del pecado, no hay cosa que me parezca más falsa. No hables pensando que Dios lo ha querido así. ¡Qué falso!

¿Por qué quejarte de sobremanera? Sólo ganarás la lástima de las personas. ¿Por qué si has sido derrotado, no haces algo para cambiarlo? ¿Por qué aún te veo de brazos cruzados? No te excuses con lo mismo de siempre, eso sólo tú te lo crees.

Pretendes huir, y aunque sea en una macabra imaginación planificas la muerte, pero no sabes lo que significa, pues no es lo mismo llamar al demonio que verlo llegar. Es muy probable que yo no sepa lo que tú vives, pero tampoco sabes lo que yo vivo. Así que ni me juzgues, ni te justifiques.

No rezo para ver un milagro realizarse. Rezo para que la mente, de quien dependo, se aclare. No busco un Dios que viva en el infinito, busco al Dios que vive en cada Ser. Busco al Dios que inspira al médico a ser mejor y estudiar más; al Dios que es capaz de inspirar a un poeta; al Dios que es capaz de estar dentro del bombero, que salva a un alma de las duras e infernales llamas en un bosque, una casa, o un bloque de edificios.

La vida se esfuma… con cada gota. ¿Qué significa saber que he compartido contigo 20 de mis gotas? Que ésas están plasmadas en ésta carta, y aún permanecerán en ella cuando yo me vaya. ¿Qué significa para ti “cada gota” que te ha regalado la vida y las otras personas? ¿Qué significa que en plena muerte, yo te pida que vivas?

¿Qué significa que cada noche una mis manos, para pedir que mi muerte sea más lenta, a pesar de lo doloroso que pueda llegar a ser el seguir caminando? Sería más fácil dejarse morir, pero ¿Cómo hago para llenar el vacío que dejaré? ¿Cómo hago para decirles a mis padres que deseo morirme? ¿Cómo les digo que hagan otro hijo que me reemplace? No hay forma de sacar mi rostro de las fotos, de olvidar los pasteles de cumpleaños y que ayer mi padre decía que me regalaría una bicicleta nueva. Tengo tan pocos años, tan pocas vivencias, y posiblemente así me iré.

Injusta, le llamas a la vida. Yo la llamo, grata.

Tus errores, frustraciones y tristezas la mayoría del tiempo son reparables. Eso no puedo decirlo sobre el agujero en mi base, en mi sangre y en mi célula.

Qué triste sería para ti, ver al mundo tras los ojos de un moribundo. Qué alegría es para mí, ser moribundo en vez de estar muerto.

Maldices tu suerte, y yo bendigo la oportunidad de estar aquí en éste segundo.

Mi mente vuela. ¡Hay tanto que desearía hacer!... pero mi cuerpo no siempre responde. En cambio tu cuerpo respondería, sin tan sólo tu mente volara.

Mientras menos tiempo me queda, más aprendo y más sabio parezco. Es una lástima saber que cuando alcance más iluminación, no habrá respiración que pueda susurrar.

¡Tac tac! Las gotas no dejan de sonar. En el piso yace… la vida derramada.

El agua toma mi reflejo. Es un rostro sonriente, es un rostro lleno de energía como un bombillo radiante. ¡OH Dios! ¡Qué bella es la vida!

Otra razón más me une a mi anhelo de luchar por sobrevivir, al menos un mes más. El Amor. El Amor que desborda mi cuerpo, el saber que estamos más unidos de lo que vemos. El saber que somos Uno, me llena de ilusión.

Ya no hay ruidos. ¿Lo sientes? Allí detrás del silencio, míralo, siéntelo y vívelo.

Siente la vida que he dejado plasmada aquí para ti, me han costado 50 gotas pero no me importa, estaré feliz de saber que sabes que aquí estoy yo. Soy parte del Todo, y puedo vivir en Todo, por eso puedo vivir en letras.

Mientras vivo la muerte que me toca vivir, tú puedes vivir la vida. No permitas que tus miedos te paralicen. Trata de Ser Tú, y no lo que los demás quieren ver. Di las cosas que deseas decir, y lo que deseas hacer. Ama sin miedo el tiempo que sea necesario. Di cuánto amas sin creer que serás rechazado, date la oportunidad de sentir todas las emociones. Vive cada experiencia. Prefiere mil veces ser rechazado, burlado, amado, engañado, querido, apreciado… antes que decir que nunca viviste cuando tuviste la oportunidad de hacerlo.

Siempre trata de que cuando tu jarra esté como la mía, le grites al mundo: “¡Yo viví, y no fui como el poeta que escribió sobre una jarra rota, que murió antes de poder vivir!”.

¡Tac tac! La vida se esfuma… con cada gota.

Busca tu jarra. Busca tu vida. No vaya ser que sin querer, tú mismo estés derramando tus dones, y no estés apreciando tus gotas. No rechaces la oportunidad de plasmar un poco de ti en otras personas, ni de cerrar tus puertas a aquellas otras.

Ojala puedas compartir conmigo, por un momento, un poco de tu vida. Acá no hay armaduras, ya no hay barreras, límites ni distancias. No creas que estoy más lejos, de lo que realmente estoy. Puedo estar a tu lado en éste momento, y jamás darte cuenta.

Sea quién seas, estés dónde estés, cualquiera sea tu rostro, edad o sexo… Yo Te Bendigo. Y le hablo a tu Corazón para decirte:

“Las cosas pueden cambiar, y lo harán en el momento que tú des el primer paso. Eres un Ser Maravilloso y Único. Y hoy puedo ver tu rostro, y puedo ver tras tu pecho. Veo Quién Eres y Veo Quién Serás. No todo está escrito… toma tu lápiz y escribe tu vida, si hay que borrar entonces borra, pero jamás dejes de Ser... el Escritor de tu Vida”.

03/11/2007 08:39 p.m.

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