jueves, 6 de diciembre de 2007

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Hoy voy a morir

017. Hoy voy a morir. Colección Despierta. Waldylei Yépez.doc

Si me preguntan que si quiero decir algo, la verdad es que no.

Si me confiesan que parezco triste, creeré que se equivocan.

Si murmuran acerca de mí, la verdad no me importa.

Si creen saber todo sobre todo, pues... qué me importa.

Simplemente ya no parezco feliz.

Ni rastro queda de la persona más fuerte del mundo.

Hoy quisiera ya no estar.

Ya no temo ni a la soledad.


Si crees que merezco tu lástima, te la puedes guardar.

Si crees que tu alegría me servirá, es mejor que te la quedes, quizás la vas a necesitar.

Si me dices que tu preocupación vela por mí, pues no preocupes.

Si sientes impotencia, presta atención a otras sendas.

Nada me ocurre hoy.

Sólo estoy sin pensar, sin actuar ni meditar,

porque sin querer queriendo hoy voy a morir.

No me provoca si quiera levantar un dedo.

No quiero vestirme para ir a trabajar, estudiar o caminar...

Se me fue el apetito, ya no sufro de sed, no me siento sola, ni extraño el ayer.

Si crees que es un conflicto existencial, puede ser.

Si crees que puedes hacerme “despertar”, ¿“Despertar” de qué?

Hoy voy a morir de alegría y voy a morir de tristeza.

Me muero de angustia y me moriré de sorpresa.

Moriré de amargura sin amargura alguna.

Ya no sufro, ya no lloro, ya ni río y tampoco tengo frío.

Sólo quisiera estar en un mundo sin bulla, sin nada de luces o sombras que rebullan.

No tengo nada que pueda curar, ni nada que pueda empeorar.

Hoy moriré y no sé qué sentir al respecto.

Aunque tengo que decir que seguramente ya me morí.

No sé cómo hago aún para cargar con éste montón de huesos pegados con carnes.

¿Cómo es que mi pupila aún ve algo? Tampoco sé.

Pero hoy se morirán mis problemas, mis sufrimientos y mis penas conmigo.

Se borrarán mis recuerdos, mis amores y mis desdenes.

Hoy me llevaré a la tumba lo que soy, lo que fui y lo que no seré.

Están invitados a presenciar mi muerte a la salida del ocaso,

cuando ya nada me sirva el sentir de un abrazo,

el pensar de una mente y el latir empobrecido de un corazón vacío y rendido.

Hoy, mis letras se han ensombrecido. Hoy, mis letras mueren conmigo.

06/12/07 11:56 a.m.

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