viernes, 6 de junio de 2008

,

Una vez

026. Una vez. Colección Despierta. Waldylei Yépez.doc

Nunca he escrito mi historia como lo hago hoy, tampoco he escrito ni sobre mí ni sobre mi sentimiento como lo expreso hoy. Sí, son otros pares de letras, pero los más bellos que podría darte jamás, porque es mi corazón quién te escribe, quién hoy ha decidido valerse de las palabras, de la unión de las letras del abecedario para plasmar de alguna manera un sentimiento… mi sentimiento.

Te he dicho que te quiero cientos de veces, y no me cansaré de decirlo, de hecho quiero decirlo un millón de veces más si tú me lo permites. Me encantaría acompañarte todo el tiempo que sea necesario porque es tu amor el que me hace respirar felicidad, porque es contigo que yo me siento completa. Ya lo ves, es mi corazón quién te escribe ahora, es él quién te ha escrito siempre.

A veces tendemos a “medir” cuánto queremos y cuánto nos quieren, pero he aprendido que no es necesario traer una “escala de medida” y que no se debe hacer. Eres digno de recibir el más puro amor, de ser amado sin restricción y sin reservas, por ello yo te quiero sin medidas pues lo hago de manera infinita.

En el mundo, existe una palabra que no tiene igual, que lo expresa todo porque resume de manera importante la inmensidad del universo, lo colosal del océano y la delicadeza de las rosas. Es ella el motivo principal de mis líneas. Una palabra que ha estado implícita a la luz de mis vivencias, pero que a pesar de todo no me he atrevido a decirla abiertamente, pues no se ha dado la mejor ocasión para pronunciarla y que puedas escucharla al salir de mi boca. No era mi intención escribirla para ti la primera vez que la dijera, quería que la escucharas mientras me mirabas a los ojos, y decidí en un momento dado que esperaría la “ocasión más adecuada” para expresarla… aunque eso me llevara una prolongada espera. Sin embargo, hoy platiqué con mi corazón y él me hizo ver un par de cosas importante, primero que eres lo mejor que me ha pasado en el mundo, algo tan maravilloso; y segundo, que me digo que te quiero sin restricción pero me estoy poniendo una “restricción” al decirme a mí misma que “no puedo” decir tal cosa aún, cuando en realidad es lo que siento. Pero hoy decidí que la pronunciaré desde el fondo de mi corazón y la plasmaré en letras al menos una vez, y que la segunda vez que te la diga será cuando puedas verme a los ojos y escucharme.

Hoy me he levantado con tu imagen en mi ser,

y he sonreído a la llegada del amanecer,

porque hoy más que nunca siento esto grande en mi pecho

a pesar de que entre tú y yo exista tanto trecho.

Hoy vine a decirte lo que te diré tan sólo una vez,

pero aunque sea una vez te lo diré con todo mi ser,

desde mi corazón vienen estas palabras

palabras que sólo pueden salir de mi alma.

Hoy vine a decirte tantas cosas resumidas en una sola,

en una sola expresión, y a una sola voz…

cuánto te amo mi amor…

06/06/08 10:17 p.m. – 10:42 p.m.

0 comentarios: