sábado, 2 de agosto de 2008

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Mi Amor

032. Mi Amor. Colección Despierta. Waldylei Yépez.doc

Si pudiera tenerte en este momento a mi lado seguramente querría abrazarte tanto que parecería que no deseo apartarme de ti, y en verdad es así. Me la paso soñándote a cada rato como si fueras el sueño mismo que va de la mano junto a mi mente, así de cercano eres a mis pensamientos, pero no se trata de un día o una hora en la que te sueño pues se trata de todo el tiempo, sea de mañana o quizás la tarde, tal vez la noche y su madrugada. Como ya dije, no representas un sueño más, tú representas el sueño mismo.

Veo caer la noche por mi ventana y pienso detenidamente cómo escribirte una carta, pero no me atrevo a plasmar nada pues no hay palabras que definan lo que siento, todo esto que tú me haces sentir, lo que soy cuando estoy contigo.

Mis palabras se traban en mi pecho y mi emoción se expresa en mis ojos, estos ojos que son las ventanas de mi alma la cual se llena de regocijo al sentir tu presencia, cuán dichosa me siento, cuánto amor yace acá en mi pecho.

Me refugio en la calidez de mi almohada, ésa misma que te representa cuando más necesito un abrazo tuyo. Me aferro a ella para que no se aparte de mí, para que tú no te apartes de mí porque quiero tenerte cerca siempre, aunque tan sólo sea mi almohada la ilusión de tu presencia. Alivio mi necesidad de ti visualizando tu rostro, creyendo que puedo tocarte si tan sólo extiendo un poco mi mano, estás a tan pocos centímetros de mí que puedo alcanzarte, que puedo estar contigo pues ya no hay nada que pueda separarme de ti.

Si miro al cielo puedo ver tu cara en la inmensidad, la tranquilidad de las nubes representa la paz que me traes siempre que te recuerdo y ese tono azul, qué lindo azul, es tu sonrisa que me fortalece y me da ánimos para continuar mi obstaculizado camino.

Y si es de noche, las estrellas que iluminan el cielo representan la luz que irradias y me ilumina, porque eres como el sol para esta pequeña luna, tú presencia es la calidez que me arrulla en los días tristes y me hace brillar aún más en mis días alegres. Tú mi leal compañero, siempre cerca de mí aunque estemos a grandes distancias o cuando estamos a un solo paso. Cuánto deseo de ti un abrazo. Cuánto anhelo de tus labios un beso.

Hoy las nubes ocultan las estrellas, pareciera imposible mirar por la espesura del obstáculo entre yo y ellas, pareciera que no podré verlas y por ende no poder verte, pero es la cosa más falsa que existe porque cuando se siente como siento, cuando se ama como amo no hay nube que me aparte de mi meta. Cierro mis ojos y una brisa fresca choca a mi rostro, me quedo muy quieta y en absoluto silencio como si quisiera escuchar el latir de tu pecho a través de la distancia, a través del tiempo, y vuelo por encima de la nubosidad con trayecto a la inmensidad y allí están… mis estrellas brillando desde el infinito mismo. ¿Y qué será el infinito? Según es algo que no se puede medir porque es demasiado extenso; Yo un día lo conocí, conocí el infinito cuando te conocí a ti pues contigo nació esto que siento, tú despertaste el más puro y grande de mis sentimientos, despertaste el amor que yace aquí dentro.

El Amor es la mayor de las fortalezas que me mantienen de pie a pesar de que las circunstancias intenten derrumbarme. Él es el pilar de todos mis pilares.

Soy feliz al sentirme completa, porque el amor que hoy siento, que vivió dormido por tanto tiempo y que tu presencia despertó, me ha enseñado tantas cosas, me ha mostrado tanto que mi agradecimiento es profundo. He visto tantas caras pero nunca había visto un alma de manera tan directa, hoy puedo mirar tu alma a través de tus ojos y veo lo maravilloso que eres, lo valioso que eres. Miro tu alma como sé que puedes ver la mía.

Mi amor es el sol que me da vida, quien me reconforta cuando las circunstancias me presionan. Son las estrellas que iluminan mi camino cuando todo parece sombrío. Es la tranquilidad que me salva cuando soy presa del bullicio. La voz que me anima a continuar y no descuide el batallar.

Mi amor es la melodía que me hace sonreír. Es la carcajada que me llena de alegría. Es el consejo que me guía con sabiduría. Es el “yo estoy” cuando más lo necesito. Es el que apareció en el momento preciso, que no me juzgó sino que me acompañó y me arrulló cuando más tenía frío. Es el sentimiento más profundo que no había sentido.

Mi amor me enseñó a esperar y a comprender. Me enseñó que no importa dónde se esté, las almas caminan de la mano cuando así lo quieren. Me enseñó que amar es libertad y no opresión. Que las cadenas que atan los sueños, no pueden atar al amor. Que mi sonrisa es su sonrisa y que existen cosas como: nuestra decisión, nuestro espacio y nuestro amor. Me mostró que es lindo vivir pero aún más lindo cuando se aprende a compartir.

Mi amor incluye mil gestos, detalles maravillosos de un valor incalculable, que van desde un dibujo, una rosa, llamada o mensaje de texto, sin dejar de lado las miradas, las caricias o palabras. Es el pensamiento, el anhelo y el extrañar. Es la nostalgia y lo más grande a la inmensidad. Lo que iguala al infinito y su serenidad.

Todo esto y más es el Amor. Es el sentir más grande que se pueda vivir. Amar lo es todo, amarte es mi todo.

Mi Amor, cuán dichosa soy contigo.

¡Oh! Mi Amor… Tú. Eternamente… Tú.

27/07/08 12:17 a.m. 12:29 a.m. 12:39 a.m.

1 comentarios:

Vladimir Sepulveda dijo...

Muy hermoso.

Al pie de la pagina falta el enlace destacado para difundirlo