martes, 27 de enero de 2009

Reflexiones sobre la Paz

Reflexiones sobre la Paz - Waldylei Yépez

Cuando me uní a UMFPS [0] en español (Sociedad: Mentes Unidas Por La Paz), me cuestioné en el primer instante no tener tan claro un concepto, aparentemente tan obvio, como lo es -la paz-. Se hablaba de un compromiso constante por parte de los miembros, se hablaba de propuestas pero era bastante frustrante eso de “no tener claro” el concepto y el qué se puede hacer.
Me pregunté a mí misma si tan sólo yo estaba en esa situación, por eso me puse a buscar al respecto de la paz y encontré a través de Escolapau.org [1] un documento que habla de muchas cosas, pero en la página 14 dice:

“Antes de ver qué entendemos por cultura de paz, hay que aclarar qué entendemos por paz. A menudo, la percepción que se tiene de ésta es que es un valor muy importante, que es una situación deseable a la que nos gustaría llegar. Pero, al intentar precisar las condiciones de esta situación deseable, aparece un concepto ambiguo, emocional, difícil de definir, un ideal que no sabemos concretar. La verdad es que se trata de un concepto complejo, amplio y multidimensional que hace falta analizar.”

Fue cuando me dije: “¡Entonces no soy solamente yo!”.

Y eso es lo que ocurre, en esencia entendemos como -paz- un -algo- con valor importante, que es muy deseable, una tranquilidad de que todo está bien. Pero, ¿Cómo llegar allí? ¿Qué se puede hacer para obtener eso deseable? Son preguntas no tan sencillas de responder por lo complejo y amplio del asunto.

Es común encontrar personas interesadas en apoyar causas altruistas como ésta sin posibilidad de ser más activos en acciones, no porque no se quiera sino porque no se sabe cómo. Y no se puede saber cómo sino no se sabe el qué ni el para qué.

A primera instancia hay que preguntarse qué entendemos por -paz-. ¿El concepto de paz se relaciona con intereses individuales? ¿Se trata acaso de que un grupo esté bien? O por el contrario, ¿Se trata de intereses colectivos y de que todos los grupos estén bien?

Issa Martínez comentó, en un comunicado a los miembros de UMFPS, una verdad importantísima sobre la paz:

“La Paz debe ser equilibrada y estar por encima de nuestras opiniones personales: la Paz no sabe de culpables o inocentes –pese a que muchas veces nos resulte imposible entender y aceptar ciertos comportamientos y acciones-, la Paz no toma partido, sólo busca su camino: dejémosla ser con lo mejor de nosotros.”

La pregunta aquí sería: ¿Cuántas personas entienden que la Paz no toma partido? Encontramos grupos con ideologías muy específicas hablando de la paz para todos, pero en el fondo claman paz y por otro lado realizan discursos que pueden producir reacciones violentas. La Paz no pertenece a un bando, a uno de los lados… Hay que comenzar por entender eso.



Según el Diccionario DeseartePaz.org [2]:

Paz: Es la ausencia de violencia estructural para la solución de un conflicto, en ella prima el reconocimiento y valoración de la vida, la libertad y la justicia. A su vez es un proceso que no supone un rechazo al conflicto, sino una utilización razonable de él. En esta medida, no es la ausencia de la guerra, ni el silenciamiento de los fusiles; en ella se teje también la justicia social. Como decía Martín Luther King: “La verdadera paz no es simplemente la ausencia de tensión, sino la presencia de justicia”.

Según SodePaz.org [3]:

Paz: paz no es lo contrario de la guerra sino la ausencia de violencia estructural, la armonía del ser humano consigo mismo, con los demás y con la naturaleza. La paz no es una meta utópica, es un proceso. No supone un rechazo del conflicto, al contrario. Los conflictos hay que aprender a afrontarlos y a resolverlos de forma pacífica y justa.

También en dicha página se puede encontrar lo siguiente [4]:

“La palabra paz también tiene diversos significados.

Hay que diferenciar entre paz positiva y paz negativa.

La paz negativa es la concepción predominante en occidente, pone el énfasis en la ausencia de guerra, de violencia directa (agresión física). La paz sería simplemente la “no-guerra”, consistiría en evitar los conflictos armados.

La paz positiva supone un nivel reducido de violencia directa y un nivel elevado de justicia. Se persigue la armonía social, la igualdad, la justicia y, por tanto, el cambio radical de la sociedad. La paz no es lo contrario de la guerra sino la ausencia de violencia estructural, la armonía del ser humano consigo mismo, con los demás y con la naturaleza. La paz no es una meta utópica, es un proceso. No supone un rechazo del conflicto, al contrario. Los conflictos hay que aprender a afrontarlos y a resolverlos de forma pacífica y justa.

El término violencia estructural alude a las formas de violencia y desigualdad generadas por las estructuras sociales; es decir, a las desigualdades entre individuos, grupos y sociedades que impiden a las personas satisfacer sus necesidades fundamentales, materiales y espirituales.”

Por último, cito un trozo del documento tomado de Escolapau.org [1] pues me parece que engloba ideas importantes en ella, página 19:

“Entendemos por PAZ POSITIVA «el proceso de realización de la justicia en los diferentes niveles de la relación humana. Es un concepto dinámico que nos lleva a hacer aflorar, afrontar y resolver los conflictos de forma noviolenta y el fin de la cual es conseguir la armonía de la persona con sí misma, con la naturaleza y con las demás personas.» (Seminario de Educación para la Paz-APDH. Educar para la paz. Una propuesta posible. La Catarata. Madrid, 2000.)

Es decir, la paz positiva es…

· Mucho más que una mera ausencia de guerra.

· Un proceso en constante construcción.

· No es un estado o un tiempo de paz, sino un orden social.

· Un orden social de reducida violencia y elevada justicia.

· La igualdad en el control y la distribución del poder y los recursos.

· La ausencia de condiciones no deseadas (guerra, hambre, marginación…)…

…i la presencia de condiciones deseadas (trabajo, vivienda, educación…), por tanto, hay que prepararla.

· Definir paz en términos de condiciones y relaciones, es decir, crear unas condiciones y establecer un determinado tipo de relaciones.

· Un concepto amplio y multidimensional, que pide una comprensión amplia y elaborada.

· Requiere una educación para ella. También pide tener una comprensión amplia y rica del concepto de violencia.

· Resolver los conflictos de manera positiva, creativa y noviolenta.

En conclusión, «no puede existir paz positiva si hay relaciones caracterizadas por el dominio, la desigualdad y la no-reciprocidad, aún que no haya ningún conflicto abierto.» (LEDERACH, John P. El abecé de la paz y los conflictos.: La Catarata. Madrid, 2000) Por esta razón, es evidente que construir la paz comporta crear unas relaciones basadas en la cooperación, el apoyo mutuo, la colaboración y la creación de condiciones de confianza mutua.”

Referencias:

[0] http://umfpsenespanol.ning.com/

[1] http://www.escolapau.org/img/programas/educacion/publicacion002e.pdf

[2] http://www.deseartepaz.org/?cat=32

[3] http://www.sodepaz.org/construyendolapaz/Construyendo%20la%20paz/Glosario%20de%20t%E9rminos.html

[4] http://www.sodepaz.org/construyendolapaz/Construyendo la paz/construyendo la paz.html

Originalmente escrito para UMFPS en español. También publicado en el Blog Personal y en la Red DkX.

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