sábado, 13 de febrero de 2010

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Llueve en Santiago

006. Llueve en Santiago. Colección Albor. Waldylei Yépez.doc

Amor mío, quisiera escribirte esta noche una carta con las palabras más maravillosas que puedan existir, pues eso es lo que mereces: lo mejor, lo maravilloso. Pero no sé si pueda, no hay palabras nuevas en mi mente que describan mejor lo que hay en mi corazón. Ya te he dicho todo cuando he podido decirte y aún así siento que me falta tanto por expresar, es que esta emoción que vive dentro de mí es más grande que lo inmenso, y hasta más infinito que el mismo infinito.
He aquí amor mis palabras, sé que no son las más lindas del mundo, sé también que no podré hacer una oda como la que dijo mi padre, la oda a la marraqueta, como Neruda escribió al agave, pues sé que no soy poeta pero mi corazón es de letras. Y esta chica de letras quiere decirte tantas cosas, y al mismo tiempo sé que ya sabes lo esencial porque mi sentimiento es invariable.
Mi adorado tesoro, veo a través de mi ventana un cielo poblado de estrellas, y no puedo dejar de sonreír al imaginarte en medio de ellas, porque tú eres mi estrella en el firmamento. Esa luz que ilumina mis noches, las oscuridades que me envuelven. Tú, luz que me guía cuando yo pierdo mi rumbo, cuando mi visión se ve empañada quizás por las circunstancias o quizás por mis lágrimas.
Hoy el cielo está completamente despejado, sin embargo sé que llueve… que llueve en Santiago, y no es que caigan gotas de agua, no existe sólo una lluvia porque también existen lluvias de amor. Llueve cariño, llueve recuerdos, llueve mi amor.
Llueve pero lo hace plácidamente, es una lluvia que envuelve. Danzan entonces mis recuerdos con mis nostalgias, y caminamos en mi mente cerca de la pileta, sí de ese mismo parque que tú recuerdas.
Se alza el Pacífico ante mis ojos, se impone el mar a su antojo y nos encuentra abrazados en medio de la majestuosidad de un día de enamorados. Son las tierras de Neruda, el poeta que siguiendo las huellas encontramos.
Recorriendo kilómetros de la mano, descubriendo en cada paso el camino al ir a tu lado. Descubriendo el mundo, abriendo puertas, caminando entre nieve, piedras y tierra, rocas, sal y arena. Caminando contigo, caminando sin ti y a la vez envuelta por ti.
Llueve, mucho llueve… Llueve sonrisas ante la lluvia de recuerdos. Llueve en mis ojos ante la llovizna de nostalgia.
Una Catedral imponente, un lago majestuoso en medio de la nieve… tantos recuerdos de una tierra ajena que llevo presente.
Llueve en Santiago, llueve letras que palpitan, llueve un amor profundo que ni la distancia evita. Llueve más allá de la vista, llueve en el corazón que mi amor grita.

Allá al sur del sur,
llueve un amor.
Llueve en Santiago,
rayitos de sol,
Te Amo Mucho, mi amor…

13/02/2010 9:20 p.m. - 10:34 p.m.

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