sábado, 18 de junio de 2011

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Veintiuno

Fuente: Google Images.

Hay veces que me quedo pensando en la vida,
y no sé cómo es que pasan muchas cosas.
Hay veces que quiero pensar que nada está mal,
pero el mundo me hace ver que no, que esto es lo real.

Y pensar que sólo eran veintiún años,
no era más que veintiuno los que tenías.

Hoy por alguna razón quise escribirte,
y escribir a todos los que, como tú,
se fueron a los veintiún.

No puedo reescribir la historia
y decir que era muy bueno lo que hacías,
aunque para muchos: hayas sido el mejor.

¿Qué pasó que tu destino se torció?

Hoy no hago más que pensar en cuántas historias serían distintas,
y que por razones diversas fueron como fueron.
Escucho el sonido religioso y la llamada del olvido,
pues no dejarás más que lamentos,
y quien fuiste antes, ahora pasará desapercibido.

Toco la puerta del tiempo,
pues quise interceder por ti, pues sólo tenías veintiuno,
y me dijo: “no hay más que se pueda hacer,
se toman decisiones, no importa cuántos años tengas”.
Le dije que sólo eran veintiuno,
me dijo: “debió pensar en ello…”.

A los veintiuno crees que nada te pasará,
que todo le pasa a los demás,
y que después de los veintiuno vendrán más,
pero mira el resultado: ya no estás.

Y pensar que sólo eran veintiún años,
no era más que veintiuno los que tenías.

Hoy por alguna razón quise escribirte,
y escribir a todos los que, como tú,
se fueron a los veintiún.

A los veintiuno…
Tan sólo fueron veintiuno…

Waldylei Yépez

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