lunes, 12 de septiembre de 2011

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Blasfemia literaria

Fuente: Google Images.

Hoy será el día en que, diga lo que diga,
será lo que yo diga.
Hoy será el día en que, aunque diga lo que diga,
mis ideas no van a ser vencidas.

Porque hoy no usaré palabras de otros,
ni compraré expresión a antojos,
porque aprendí que las letras se copian
pero no valen más si te las copias.

Por eso quizás yo tenga mejores formas,
mejores formas de expresarme,
pues teniendo un poquito de tu apoyo:
"el chorrito de agua
se convierte en un arroyo".

Hoy decidí que no buscaré poemas para ti,
ni le creeré a nadie que otros escribirán mejor,
creeré que si tengo algo que decir
seguro preferirías que lo dijera yo,
pues yo también sé hablar de amor
y puedo describirte al sol.

Digo que quizás, tal vez, podría ser,
yo no necesitase a Neruda
para declararte un pensamiento,
o hablarte de la grandeza del firmamento.

Sólo necesito algunas cosas,
y para ello no requiero saber demasiado,
como dicen por ahí: "ser mucho literario",
pues lo literario no siempre es lo soñado.

Porque no creo que Baudelaire
diría lo que digo yo.
Y si Neruda leía a Quevedo,
¿a quién le importaría eso?

¿Será que si leo a Góngora
las cosas me saldrán mejor?
¿Mallarmé pondría las letras
a tus pies?

Blasfemia literaria,
quizás eso puedo ser,
quizás eso quiero ser...

Y qué importa
si la luna parece torta,
lo que importa es lo que siento ahora,
y que quizás a nadie más le importa.

Insisto que no sé quién es Víctor Hugo,
insisto que no leí la Ilíada,
desconozco el oxímoron
o que la metáfora es marrón.

Sólo digo que quizás,
y sólo quizás un tal vez podría ser,
yo pudiera escribir al revés
y lograría decirte lo que eres para mí.

A lo literario
le regalaré un desacato,
porque tantas reglas
ya me aprietan los zapatos.

Sé que muchos querrían matarme ahora,
que blasfemo de las letras,
no creo que sabiendo
quién es el Quijote,
me sienta más grandote...

Insisto que muchos querrán matarme,
insisto que digo lo que no quieren que diga,
pero quizás tal vez podría ser
yo sea el más ordinario de la clase entera,
pero si tú eres mi apoyo
no me tocará el enojo.

Estoy diciendo que podrías salvarme,
estoy diciendo tantas cosas
sin siquiera inspirarme.

Todas estas letras son mi blasfemia,
sin palabras vulgares,
y aún así me hacen volar como aves,
no permitas que las palabras se traben.

Y es que lo escrito pertenece al pasado,
el siglo de oro murió hace ya tanto,
pero antes de que me digan:
"esto es lo peor que pudieses haber escrito",
te diré lo que quiero:

Quizás, quizás si me miras a los ojos
yo podría ser mejor,
tú eres mi apoyo,
mi dulce mar,
mi buen arroyo.

Y antes de que me echen de aquí,
diré que no necesito de palabras de otros,
no permitiré que Neruda te hable por mí
porque yo tengo mis propias palabras
y mis propios enojos.

Al olvido las dulces palabras de amor,
con mis propias palabras te hago mi declaración...

Sí, así de "vulgar" escribo yo
y aún así sé describir al sol
y escribirte: amor...

Y escribirte... mi amor.

Waldylei Yépez

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