miércoles, 11 de septiembre de 2013

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Alegría

012. Alegría. Colección Lo dicho y lo nunca dicho. Waldylei Yépez.docx

En medio de las penumbras despiertas,
y la luz se posa a los lejos,
te invade, te inunda, te llena.
Recuperas la vista
que la sombra dejó a ciegas,
y te das cuenta que el tormento se ha acabado,
que los gritos que inundaban ya no existen,
que sólo la serenidad persiste
y sientes una rara alegría,
la tristeza se ha hecho serena.
Te pones de pie,
pues la fuerza ha regresado a tus piernas,
te levantas de la caída
que has llevado a cuestas.
Al mirar tus manos la luz está en ellas,
la miras, la contemplas,
te parece raro no sentir dolor,
rencor o tristeza.
Todo yace en calma,
la alegría se acrecienta.
Alegría sin razón,
sin causa o consecuencia,
alegría rara,
alegría plena.
Alegría de Principio,
de Alfa y Omega.
Alegría que borra la furia,
el rencor, la vergüenza.
Alegría de la vida.
Alegría que se siembra.
Alegría que queda y prevalece
sobre las oscuridades y tinieblas,
que te hace creer
aunque creer ya no puedas.
Alegría de la Luz,
y del sol que rodea,
de la fina verdad,
que la verdad prevalezca.

Alegría,
como un árbol de vida,
alegría.
Como la luz del día,
alegría.
Del verde bosque
al gran silencio,
alegría.
Como un salto a la gloria,
alegría.
Como una fuente de paz,
alegría.
Alegría que va más allá,
alegría que llena de paz…

11/09/13 05:01 p.m. - 05:17 p.m. - 05:23 p.m.

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