sábado, 12 de octubre de 2013

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Carta a mi hermana

Fuente Imagen: Google.

001. Carta a mi hermana. Colección Terepaima. Waldylei Yépez.docx

Querida hermana,

Desde hace un par de días que quiero escribirte, estaba entusiasmada por decirte tantas cosas, pero sentía que no tenía las palabras adecuadas. Así que intentaré escribirte ahora.
Hermanita, yo estoy feliz por ti, has empezado una nueva etapa en tu vida y sé que estos cambios pueden causar cierto temor, los cambios en sí lo causan, pero no debes preocuparte porque cualquier cosa que necesites enfrentar, lo harás bien y saldrás triunfante de cualquier desafío que encuentres. Lo sé, estoy completamente segura de ello. Yo creo en ti, creo en tu capacidad… realmente creo en ti.
¿Sabes? Siempre te he visto como una mujer fuerte, sin miedo, segura de sí. Con la capacidad de llegar aún más lejos de lo que yo he podido llegar, con la capacidad de aprender mucho más de lo que yo he podido aprender. Tú me hablas de que soy capaz de mucho, si pudieras mirarte con mis ojos sabrías cuán grande y maravillosa eres para mí. Si tan solo pudieras mirarte como te ven mis ojos, sabrías tantas cosas hermosas sobre ti misma. Para mí eres una mujer exitosa, triunfante, muy sabia y con un corazón enorme. A veces me gustaría ser tan fuerte como tú, a veces me gustaría haber sido más decidida, con más seguridad en mí… de cualquier manera, sea lo que sea que haya vivido, no lo veo como un fracaso porque, en el fondo, el fracaso es un éxito con otro nombre. Aprendemos, de todo aprendemos, incluso de las decisiones que tomamos y que terminan en “resultados no-esperados”, porque sólo eso son los llamados “fracasos”. Créeme, no importa lo que suceda… todo terminará bien. Las pequeñas caídas no son tan graves, y ni siquiera una “gran caída” es realmente grave. ¿Sabes qué es lo grave? Que dejes de creer en ti, vaya que eso sí es grave. Así que no debes permitirlo nunca, y si un día se te olvida cómo creer en ti, búscame y yo te lo recordaré, porque eso es algo que yo jamás dejaré de hacer.
Mi querida hermana, desde el fondo de mi corazón, te deseo todo lo mejor. Yo sé, yo sé que hay cosas que no serán fáciles a veces, pero el triunfo siempre estará garantizado cuando crees en ti. Te mando un gran abrazo con mucho cariño, y recuerda que en mí siempre encontrarás a tu hermana, a tu amiga, que siempre te va apoyar y te va querer.

No te rindas sin pelear, no te rindas nunca.

Te quiero.

12/10/13 07:20 p.m. - 07:31 p.m.

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