martes, 30 de diciembre de 2014

Sana, en paz y libre

DarkisX a las 10:29 p. m. 0 comentarios

005. Sana, en paz y libre. Colección Más fuerte y más valiente. Waldylei Yépez.rtf

Mi cabeza y mis manos podrían contar tantas cosas,
como aquellas derrotas de ayer,
como de ese océano que crucé o del infierno que pasé.
Hace tiempo atrás habría rememorado todo,
y habría revivido cada lágrima,
me habría retorcido de dolor y me habría llenado de rencor.
Pero decidí que era hora de dejar ir todo,
que las cosas y personas que se fueron
simplemente debían irse, y que de la tristeza es hora de despedirse.
Hoy me encuentro bien, hoy me encuentro sana
porque he sido muy valiente y he curado mis heridas,
porque he sido muy fuerte y he superado mis caídas.
Hoy me encuentro bien, hoy me encuentro en paz
porque más allá de la desolación, volvió a latir mi corazón,
porque he perdonado los errores de otros, y he perdonado los míos también.
Hoy me encuentro bien, hoy me siento libre
porque he recuperado la confianza en mí misma,
porque he recordado lo que significa amarse a sí misma.
Hoy estoy sana, en paz y libre
porque la vida me recuerda las bendiciones que tengo a diario,
porque he recordado mi capacidad soñar y lo mucho que yo amo.
Amo la vida porque me permite estar aquí, amo a Dios y Él también me ama a mí,
amo la luz y respeto el silencio y la oscuridad,
porque sólo desde la oscuridad, el nuevo amanecer se puede contemplar.
Sana, en paz y libre...
Hoy le sonreiré a la vida, hoy me esforzaré por ser feliz,
hoy seré más fuerte, hoy seré valiente,
hoy comenzaré a vivir... y esto no lo hago por nadie, esto lo hago por mí.

30/12/14 09:57 p.m. - 10:06 p.m.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

¡Feliz navidad!

DarkisX a las 8:51 p. m. 0 comentarios

¡Feliz navidad!

Que la magia de un nuevo nacimiento inunde nuestros corazones de fe y esperanza.
Que junto al Niño Jesús compartamos el Amor del Padre y Su Bendición.
Que renazcamos cada día fortalecidos, con nuevos sueños e ilusiones.
Que dejemos atrás ese pesado y triste pasado que nada tiene para darnos.
Que no estemos ansiosos por un futuro que aún no ha llegado.
Vivamos este nacimiento con alegría, y sonriéndole a la vida.
Vivamos en el presente que es el más grande y hermoso obsequio que tenemos.

Padre, gracias por tanto Amor y Bendición.

¡Bienvenido! ¡Bienvenido sea el Niño Dios!

Waldylei Yépez

jueves, 18 de diciembre de 2014

Cristian

DarkisX a las 4:59 p. m. 0 comentarios
Fuente Imagen: Google.

004. Cristian. Colección Más fuerte y más valiente. Waldylei Yépez.docx

Eran tiempos decembrinos en aquella ciudad. La gente caminaba entusiasmada por esas calles, iban buscando regalos en las tiendas y planificaban lo que serían sus fiestas. Cerca del centro había un hermoso parque, tenía mucha vegetación y flores de diversos colores, a la gente le gustaba ir a visitarlo junto a sus corazones, los llevaban de paseo. Sí, en aquella época era común ver los corazones caminar por toda la ciudad junto a sus dueños. Algunos dicen que esa época se fue para no volver, otros piensan que los corazones siguen siendo visibles para quienes aún creen en la magia, que aún se puede ver el corazón de las personas caminando junto a ellas y que sólo es necesario observar atentamente.
Estos corazones no eran de gran tamaño, pero sí de variadas formas. Algunos parecían pequeñas aves, otros tenían forma de autos de carrera, bates de béisbol, pelotas de fútbol, osos, rosas, princesas, y pare de contar. Todos ellos eran autónomos, porque ya sabemos que el corazón toma sus propias decisiones; tenían sus propios ojos y bocas, así que podían comunicarse con quien quisieran, sobre todo les encantaba hablar de corazón a corazón. Si bien es cierto que eran “moldeables”, ningún corazón tomaba alguna forma al azar sino que tomaban la forma de lo que más les influenciara o influenciara a su dueño. Por ello se podían observar diferentes formas de corazón en aquel parque, y como para el corazón no importa la edad pues no era raro encontrar sentado a un anciano en algún banco que tuviera un corazón con forma de auto de carreras y éste recorriera el parque a toda velocidad, mientras su dueño, claro está, no pudiera seguirle el ritmo. Era muy divertido ver a los corazones saltar, jugar, correr y volar como cometas, mientras sus dueños les miraban entusiasmados, pues si el corazón estaba feliz lo dueños también lo estarían.
Se hizo de noche y aun había personas en el parque. A pesar de que era una noche fría, los corazones seguían muy alegres. En uno de los bancos, al sur del parque, se encontraba una pareja sentada conversando y sus corazones estaban con ellos, el corazón de la chica tenía forma de ave y el del chico también, pero en su caso su corazón se mostraba con porte más bien soberbio. El corazón de la chica intentó acercarse al del chico, pero éste no le miraba, parecía como que no le importara. Lo invitó a volar un rato, el corazón del chico asintió pero de mala gana. Ella alzó el vuelo muy contenta, él la siguió aunque no quisiera. En el banco siguieron sentados sus dueños, la escena era muy parecida; ella miraba al chico un poco confundida, él por su parte ni le miraba… Las aves seguían en vuelo, ninguno se dio cuenta de que sus dueños comenzaron a discutir entre ellos, pero para ese momento no había necesidad de que lo supieran pues ellos mismos también comenzaron a discutir. Corazones y dueños entraron en conflicto, unos sentados en aquel banco y los otros en pleno vuelo, la discusión se puso muy intensa, él chico se levantó del asiento y comenzó a gritar, su corazón también se puso más violento.
Las palabras del chico se volvieron crueles, se convirtieron en dagas apuntadas con golpes certeros, lo mismo pasó con las aves en vuelo. El chico le gritó a la chica que no quería volver a verla nunca más, las puñaladas daban en el blanco mientras la chica quedaba destruida allí en el banco. Quedó aturdida, por su cuerpo comenzó a recorrer el más profundo dolor y por un instante quiso morirse, olvidándose así de su corazón que estaba en la misma condición, la diferencia es que su corazón estaba en vuelo y cuando ella soltó su atención del corazón, el corazón comenzó a caer en picada y no podía abrir sus alas. Si bien era cierto que los corazones son autónomos para decidir y hablar, no lo son para moverse a grandes distancias, por tanto, cuando ellos alzaban el vuelo o salían a correr era porque sus dueños se lo permitían, sin embargo, para evitar que los corazones quedaran perdidos existía un “control mágico” llamado “lazo de amor” el cual básicamente es “un brazalete de luz” que está puesta en la muñeca izquierda. El problema se presentó cuando el dolor nubló la atención de la chica, rompiendo el lazo con su corazón, rompiendo el control que le habría permitido abrir las alas a su ave. Nada pudo detener la caída, la última esperanza era que el corazón del chico le salvara, pero el corazón de él le había dado la espalda justo antes de comenzar la caída. El golpe fue brutal, al ave se le rompió de manera terrible un ala, de repente quedó en riesgo vital… el corazón de la chica con forma de ave estaba muriendo.
La chica sintió un ahogo terrible, llevó su mano derecha al pecho mientras respiraba con dificultad. ¿Qué había pasado? Se preguntaba. No entendía nada. Sentía que algo de sí misma se había ido con él. Se llevó las manos a la cara y se escondió en ellas, lloró desconsoladamente, y fue cuando se dio cuenta… el brazalete no estaba. Abrió los ojos muy grandes, y subió la mirada buscando a su corazón pero ya no estaba en ninguna parte. Se levantó con las últimas fuerzas que le quedaban y presintió lo peor, sin el control del brazalete su ave tuvo que haber perdido el vuelo y habría caído al suelo. Este era el peor panorama, había perdido al amor de su vida y al parecer también había perdido su propio corazón. Buscó desesperada, llamaba por su nombre a su corazón con forma de ave pero ella no respondió. Se hizo tarde y no encontró a su corazón en ningún lado. Esa noche fue la más terrible de todas.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Vicuña Mackenna

DarkisX a las 3:16 p. m. 0 comentarios
Fuente Imagen: Google.

003. Vicuña Mackenna. Colección Más fuerte y más valiente. Waldylei Yépez.docx

Día frío, el más frío que alguna vez soporté. No sabría decir por qué la temperatura me castiga de esta forma, sólo sé que hay algo raro en este día. Caminamos hacia la estación del metro, tomados de la mano como cualquier vez sin nada especial que decir. Nos separamos porque nuestros destinos eran distintos, nos separamos con un beso rápido como cualquier vez, quizás todo en nuestra relación comenzaba a ser “como cualquier vez”. Te fuiste sin mirar atrás, sin esperar a ver qué pasaba conmigo, ni siquiera te diste cuenta que me quedé mirándote y esperé que voltearas… no lo hiciste. Busqué las escaleras y me fui al andén, metí mis manos en los bolsillos de la chaqueta porque, por todos los santos, estaba haciendo un frío del demonio.
Me paré en el mismo lugar de siempre, en ese sitio marcado mentalmente donde yo sabía que quedaría la puerta del tren, donde sabía que se abriría y yo podría saltar adentro para buscar sentarme en algún puesto. El tren llegó y me preparé para la carrera, se abrieron las puertas y salté rápidamente en busca de un puesto donde sentarme. Me sentí brevemente victoriosa por lograr mi objetivo, pero el frío volvió para congelar mi sonrisa. Nos empezamos a mover por las vías, llegábamos y partíamos de las estaciones en aquella línea mientras yo mantenía mi mirada fija en la cordillera y sus cumbres nevadas. Siempre atraían mi atención, pero esta vez de manera muy especial.
Me sentí triste, no sabría explicar la razón. Empecé a tiritar, sentía que aquel tren era un congelador y que pronto haría hielo mi corazón. Seguimos moviéndonos hasta la última parada: “Estación Vicuña Mackenna”. Salí del tren y antes de que pudiera buscar las escaleras mi teléfono móvil suena, es un mensaje de texto. Lo leo y quedo paralizada, él estaba terminando conmigo y me pedía no buscarlo más. Dentro de mí el hielo que latía se quebraba y dejaba de latir. Ahora tenía sentido el frío descomunal que sentía. Me quedé de pie en medio de aquella estación.
Algún ruido me hizo salir del letargo, caminé a las escaleras con dirección al norte. Mientras caminaba no sabía qué pensar, no sabía qué creer, no sabía qué decir. En el bolsillo de mi chaqueta mi móvil yacía en silencio, pero por Dios que sufrí ese silencio como nunca antes. Deseé que sonara, deseé que me escribiera y me dijera que era una equivocación, o deseaba escuchar una voz al otro lado que me dijera: “Yo te amo”. No pasó. Sentía que las piernas me temblaban y que no lograría dar un paso más. De repente llegó el tren de la combinación.
Me subí y me afirmé en el tubo del pasillo, había mucha gente y yo con ganas de sentarme… en verdad, tenía ganas de morirme pero eso no iba a pasar, aunque fuera lo que más deseara no iba a pasar. Uno nunca se muere cuando quiere, eso es un axioma de la vida. Tomé aquel tubo con más fuerza, aunque en lo personal no sabía de dónde sacaba aquella fuerza. Buscaba mirar el piso, lo último que quería era mirar a la gente a la cara, sabía que si mis ojos se encontraban con otros ojos descubrirían cómo me sentía, y pues no, me niego a que un extraño se tope con mi alma.
Me bajé en la siguiente estación. Me fijé que toda la gente bajaba de los trenes como si se fuera acabar el mundo, con una rapidez impresionante, como si estuvieran en una competencia donde es necesario saber quién sale primero, y luego recorrían el andén con gran desespero. Era la primera vez que me detenía a mirar con paciencia aquel desenfreno. ¿Cuándo se vuelve normal esto? ¿Por qué vamos avanzando como si alguien nos apurara, cuando en verdad no llevamos a nadie con un látigo a las espaldas? Todo en las grandes ciudades es así, todos buscan la rapidez donde sea: entrar rápido, salir rápido, caminar rápido, ir a la comida rápida, pasar rápido el semáforo, ir rápido en el auto, curar rápido el dolor, que nos atiendan rápido, que los días de trabajo pasen rápido, que la conexión a internet sea rápida. Todo entonces pareciera que es “rápido”, pero el mundo se me ha hecho tan lento desde aquel mensaje de texto.
Encontré un lugar donde sentarme en la parte externa de la estación. Ahí me quedé mirando sin mirar, viviendo sin vivir. Miré de nuevo aquel mensaje de texto, y volví a sentir un golpe directo al corazón. ¿Por qué no me dijo esto antes de despedirse en aquella estación? Y recordaba que me quedé mirándole, esperando encontrarme con su mirada pero él jamás volteó. ¿Qué debía sentir ahora? ¿Debía simplemente morir de dolor (por Dios que lo deseaba)? ¿O debía estar aliviada (porque ya no tendría que seguir viviendo los aspectos menos agradables de aquella relación)? Sin embargo, a pesar de cualquier cosa, yo lo amaba. Llevé mis manos a la cara y me escondí en medio de ellas, entonces lloré como una niña. Era hora de aceptarlo, lo había perdido.
En aquella estación empezó mi sufrimiento, y yo no podía hacer nada para remediarlo. Sabía que esto lo cambiaba todo, hasta mi percepción de la vida y de las cosas. El sur dejaría de ser lo que era, no volvería a pisar del mismo modo la estación Vicuña Mackenna. Tú cambiabas para mí y yo dejaba de ser lo que era.
Estaba enamorada de un “príncipe azul” que pensé que era mi destino, pero la vida me cambió al príncipe y también me cambió el destino. Los trenes ya no serán lo mismo, me digo y me repito. Ya mi corazón no latirá al son de tu nombre, pues aunque yo no lo quise él también cambió su ritmo.
Tomamos distintos trenes y ya jamás será lo mismo. Tú por tu lado… y yo al otro lado del abismo.

06/12/14 02:43 a.m. – 02:53 a.m.

domingo, 7 de diciembre de 2014

La chilena

DarkisX a las 4:10 p. m. 0 comentarios

002. La chilena. Colección Más fuerte y más valiente. Waldylei Yépez.docx

Les presento a mi bandera
que allá en lo alto vuela,
les presento a mi bandera,
mi bandera es la chilena.
Y es que desde Norte Grande
hasta el frío Magallanes,
flameando con orgullo
de Rapa Nui a Juan Fernández.
Y es que desde el alto cielo
nos bendice nuestra Virgen,
nos empuja hacia adelante
la gran Virgen del Carmen.
Que se escuche desde el norte
y que retumbe en el sur,
que la cueca todos bailen
y a la bandera todos canten.
Que se vea en cada calle,
que se mueva a todos lados
visitando nuestros Andes
y la gran Región del Maule.
En mi pecho brinca y salta
un corazón enamorado,
y caminando en cada calle
un chileno esperanzado.
A Valparaíso yo le digo:
“Valparaíso de mi amor”,
a ti te doy mi canto
y también mi corazón.
Demostremos gallardía
como Prat nos enseñó,
y la hermandad día tras día
como en nuestra Teletón.
Y si hablamos de banderas
mi corazón es tricolor
y brilla siempre como estrella
en mi chileno corazón.

04/12/14 02:57 p.m. 05/12/14 02:33 a.m. – 11:47 p.m. 06/12/14 12:19 a.m. – 12:49 a.m. – 12:19 p.m.

sábado, 6 de diciembre de 2014

Al sur del sur

DarkisX a las 8:43 p. m. 0 comentarios
Fuente Imagen: Google.

001. Al sur del sur. Colección Más fuerte y más valiente. Waldylei Yépez.docx

Al sur del sur
donde el amor brilla con su luz.
Al sur del sur
donde te encontré a ti, donde me encontraste tú.
Sí, al sur del sur…
Y es que llevo conmigo tanto de ti,
impregnaste mi vida de rosa y jazmín,
y estuviste conmigo en todo momento
desde tus brisas alegres hasta tus fríos inviernos.
Al sur del sur
donde la imponente cordillera prevalece,
mirando sus cumbres nevadas
mi pequeño corazón se estremece.
Y es que eres parte de los sueños que he construido,
también testigo de los que he destruido.
Y es que has sido tú quien ha arrullado mis sueños
y también me has hecho creer más en ellos.
Al sur del sur
donde el amor brilla con su luz,
allá donde mi corazón vive,
donde aprendí que los sueños se persiguen.
Al sur del sur
donde el amor brilla con su luz,
al sur del sur…

04/12/14 02:32 p.m. – 09:53 p.m. 05/12/14 02:02 a.m. – 02:07 a.m.

jueves, 9 de octubre de 2014

Waldylei Yépez en las actividades de rescate y promoción cultural en la UPTAEB: Región de Guayana

DarkisX a las 10:38 p. m. 1 comentarios
Hace un par de días, se realizó en la Universidad Politécnica Territorial del Estado Lara "Andrés Eloy Blanco" una de las varias presentaciones que constituyen las actividades de rescate y promoción cultural en la UPTAEB, éstas vienen dirigidas por la Profesora Carmen Mendoza desde el Eje Estético-Lúdico. En esta oportunidad, quisiera compartir con todos ustedes algunas fotografías de la actividad correspondiente a la Región de Guayana, donde su servidora tuvo la oportunidad de ejercer el rol de "Madama" en el baile que cerraba la actividad.
Como oradora se contó con la participación de Marisol Campos. Por el lado del maquillaje, el trabajo fue realizado también por Marisol Campos y Andri Rivero. En el vestuario se tuvo la colaboración de Airmar Pérez y Enyelder Herrera. Como invitado especial Yaraxzon Escobar del grupo GOADEA (Grupo de Oración Dios Es Amor), junto con Airmar Pérez. En el baile y en la muestra gastronómica, se contó con la colaboración de Yannerys Pérez. Todo bajo la dirección y producción de Enyelder Herrera.
Muy agradecida con Marisol Campos quien me facilitó la grabación e imágenes tomadas con su teléfono móvil.
Espero que les guste el video, y me disculpo desde ya pues la grabación casi al final cambia de dirección y queda a medio lado (sí, un pequeño detalle técnico), así que les agradezco su comprensión.
¡Un gran saludo para todos! Que estén muy bien.

Waldylei
Vestuario Guayana Grupo Baile Guayana Grupo Baile Guayana

sábado, 27 de septiembre de 2014

Se me olvidó decirte

DarkisX a las 5:42 p. m. 0 comentarios
Fuente Imagen: Google.

014. Se me olvidó decirte. Colección Fuerte y Valiente. Waldylei Yépez.docx

Rememorando la historia de nuestros días, pienso en las muchas cosas de las que podría hablar, pero hoy tan sólo quisiera recordar aquellas noches estrelladas donde salimos de paseo, y recorrimos las calles de la ciudad donde te quedaste, aquella ciudad donde se me quedó la vida también. ¿Por qué extraño tanto esos paseos?  Quizás porque la noche aquí no es como la noche allá, no importa que supuestamente estemos bajo el mismo cielo… yo sé que no es el mismo cielo. Y como las noches son distintas, por eso es que las extraño tanto. Extraño verte. Extraño que me abraces. Que desde atrás me tomes entre tus brazos y quede pegadita a tu cuerpo, mientras miramos aquellas estrellas que hoy se han apagado.
Recuerdo cuando me llevabas a aquel sitio alto, aquella calle en el cerro desde donde podían verse todas las luces de la ciudad. Cuántas casas, edificios y autos iluminaban aquella enorme ciudad. Recuerdo que te emocionaba aquel espectáculo de luces, y me mirabas entusiasmado mientras mi expresión era más calmada, como si no fuera tan importante. Como si aquel espectáculo fuera algo cotidiano, no tan especial, como esas cosas que miras un instante y ya no le prestas más atención después.
Quizás tú pensaste que todo pasó desapercibido para mí porque jamás me mostré tan entusiasmada, pero ¡cuánto me gustaría decirte lo emocionada que estaba! Cuánto me gustaría decirte que guardé una imagen completa aquí en mi cabeza, que la rememoro incontables veces cada noche y que me arrepiento de no haberte dicho cuán feliz me sentía estando contigo. Que estoy tan arrepentida de no haberte acompañado en las cosas que te gustaban, y que lamento con todo mi corazón no haber tenido una mejor disposición para ir a los sitios que me invitabas.
Me equivoqué, pensé que podía postergarlo todo porque algún otro día podríamos ir a donde querías, algún otro día habría tiempo, porque jamás pensé que el tiempo se nos acabaría y que yo viviría bajo un cielo tan distinto al tuyo… Pero el tiempo se nos acabó, y ahora sólo en sueños puedo volver a aquella escena desde el cerro, a imaginarme aquella ciudad iluminada con sus altos edificios, con su fría noche y yo sola pensando que sería más bonito si tú estuvieras allí conmigo.
Me hubiese gustado tener la oportunidad de mirarte de nuevo a los ojos y poder decirte que… que yo… ¡Ay! Me guardé tantas cosas aquí adentro. Hay tanto que se me olvidó decirte, hay tanto que se me olvidó contarte… pero ya no estamos bajo el mismo cielo, ni acompañados de las mismas estrellas, ni de las luces de esa gran ciudad. Hoy tan sólo me queda imaginar, imaginar que puedo decirte todo aquello que se me olvidó decirte alguna vez. Desearía no tener que imaginarlo, estoy tan cansada de imaginar, está tan dolido mi corazón de tantos sueños que no se harán realidad. Se me olvidó decirte que te amaba y que necesito estar contigo, ¿ahora cómo podré decírtelo?

27/09/14 12:58 a.m. – 01:11 a.m. – 04:39 p.m.

lunes, 1 de septiembre de 2014

¿Cómo "valer la pena"?

DarkisX a las 9:42 p. m. 0 comentarios
Fuente Imagen: Google.

013. ¿Cómo "valer la pena"?. Colección Fuerte y Valiente. Waldylei Yépez.docx

Durante mucho tiempo he estado preguntándome acerca de esta cuestión, y en innumerables ocasiones quise saber qué significaba "valer la pena". Todo el mundo lo repite como si lo supiera, hasta yo lo repetía constantemente y no me detenía a reflexionar acerca de lo que significaba. Sin embargo, había una cosa de la que estaba segura: quería valer la pena para ti. Ahí llegué a muchas interrogantes: ¿cómo valgo la pena para ti? ¿Cómo hago para que tus ojos vean que yo valgo la pena? Pero sobre todo, ¿qué significa valer la pena para ti? ¿Se tratará de que actúe de cierta manera? ¿Se tratará acaso de que logre alguna cosa? ¿Valer la pena estará definido por un estatus social o un título? Entonces le pregunté al mundo qué significaba valer la pena, y el mundo me dio diversas respuestas rozando incluso con lo antagónico, porque cada quien tenía su propia opinión.
Le pregunté a una chica que le encantaba el glamour y las fiestas, y ella me dijo que alguien valía la pena cuando era capaz de llevarla a muchas fiestas, tuviera un carro de lujo y dinero para sus caprichos. Luego le pregunté a una chica que poco salía de su casa, y ella me contestó que alguien que no estuviera de fiesta en fiesta, no tomara, ni se quedara hasta tarde hablando en la calle con sus amigos. Le pregunté a otra y me dijo que alguien para quien la única mujer que existiera en el mundo fuera ella. Y así encontré tantas respuestas, como personas vi. Todas creían que si se cumplía cierto comportamiento o logro, entonces ese otro "valía la pena".
Concluí que no existe una fórmula única, que "valer la pena" no está definido desde el principio. Que "valer la pena" es una idea subjetiva, que depende de lo que cada quien quiera, sea o necesite. Entonces lo supe, no importa lo que haga, no importa el consejo de quien siga. Valer la pena para ti puede ser cualquier cosa, y si no he podido cumplirla hasta ahora es porque ya no podré hacerlo a menos que cambie mi propia forma de ser... y si eso es así, ya tú no valdrías la pena para mí.

Me esforcé por ser buena para ti.
Me esforcé para obtener logros.
Me esforcé por méritos y reconocimiento.
Me esforcé en vano, cuando me esforcé por ti.
Nunca supe lo que querías,
nunca supe que yo no podría dártelo.
No quise asumir que éramos distintos,
y que la razón estaba en lo cierto, y no mi instinto.
Quise valer la pena para ti,
pero no puedo ser lo que no soy.
"Valer la pena" no se trata de cómo debo ser,
sino que alguien esté contento con lo que uno es.
No se trata de "maquillar" lo que soy,
sino que te importe lo que soy.
No valí la pena para ti,
pero un día, para otro, quizás sí.

01/09/14 08:57 p.m.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Waldylei Yépez en Facebook y Twitter

DarkisX a las 3:11 a. m. 0 comentarios
Hace unos seis meses atrás, habíamos desactivado las redes sociales por decisión de Waldylei. Sin embargo, a raíz de diversas búsquedas que se han hecho en Google, donde buscaban a Waldylei en Facebook, se decidió que se reactivarían las cuentas en Facebook y Twitter.


Todo el trabajo realizado, publicaciones y seguidores se han perdido, así que tendremos que empezar desde cero... esperamos contar con el apoyo de todos ustedes. Muchas gracias.

Red DkX

jueves, 14 de agosto de 2014

"Ten cuidado con él" me dijiste

DarkisX a las 7:26 p. m. 0 comentarios
Fuente Imagen: Google.

012. "Ten cuidado con él" me dijiste. Colección Fuerte y Valiente. Waldylei Yépez.docx

Lo conozco desde antes que a ti,
lo conozco desde antes de que existieras para mí.
Conozco sus virtudes y conozco sus defectos,
lo conozco sabio y lo conozco molesto.
Me dijiste que era "un traicionero",
"ten cuidado con él", estuviste diciendo.
Yo quedé impresionada,
no por lo que decías, sino por lo que observaba.
La gente tiende a ver su propio reflejo,
en los demás, es como si existiera un espejo.
"Ten cuidado con él" me dijiste,
"debo tener cuidado contigo" yo pensé.
Lo acusas de lo que puedo ver en ti,
"traicionero" lo llamas, pero "traicionero" eres tú para mí.
¿Intentabas cuidarme,
cuando una puñalada estabas dándome?
Pero el que llamaste "traicionero"
fue el único que me acompañó en el infierno.
Fue el único que tuvo palabras sabias para mí,
y al que no vi partir.
Me dejaste en completo abandono,
traicionando tus propias palabras y dejándome en enojo.
¿Con qué cara llamas "traicionero" a los demás?
Ya no veo en ti honestidad.
"Ten cuidado con él" me dijiste,
pero sólo el reflejo de lo que eras, fue lo que viste.

14/08/14 07:04 p.m.

viernes, 8 de agosto de 2014

Al hombre que aprendí amar en una noche

DarkisX a las 10:38 p. m. 0 comentarios
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011. Al hombre que aprendí amar en una noche. Colección Fuerte y Valiente. Waldylei Yépez.docx

Las gotas suenan en el techo. Esta es una madrugada triste y lluviosa, una madrugada donde no tengo inspiración para nada y aun así me gustaría escribir.
¿Qué significa “amar”? ¿Qué significa “llegar a enamorarse”? ¿Qué significa “querer”? Me he cuestionado eso durante largo rato, y al final simplemente concluyo que el significado de todo esto es distinto para cada quien.
Yo creía que amar a alguien era algo que se construía con el tiempo, lo creí hasta que te conocí. Lo creí hasta que vi tu mirada, tu sonrisa. Lo creí hasta que mis ojos se posaron sobre ti, y captaste absolutamente toda mi atención. No hubo nada que interrumpiera, nada que evitara que mi mente se enfocara en ti. Hablamos horas, pero para mí el tiempo no existía. Apareció el cansancio, pero ninguno quería irse. Yo quería escucharte, y tú querías escucharme a mí. Era tan genial ese momento, estar contigo era indescriptible. El simple hecho de mirarte, de que estuvieras ahí era todo lo que yo necesitaba.
Durante mucho tiempo había esperado este tipo de experiencia, quería conocer un hombre que me cautivara de la forma en que tú lo hiciste, que me dedicara su atención, que escuchara con detenimiento, que me mirara de esa manera tan tierna y que me regalara esa sonrisa. Aun no entiendo cómo es posible, cómo lo que busqué por tanto tiempo, pude verlo en ti en sólo una noche. Tu personalidad fue absolutamente arrolladora.
Sonará raro, sonará imposible o sonará a invención, pero no me importa. Aprendí a amarte aquella noche, y no fue necesario tocarte, acercarme más de lo prudente o intentar impresionarte. Sólo hablamos como hablan las personas que acaban de conocerse, y sólo eso fue necesario para encender una emoción tan fuerte y profunda en mi corazón, tan fuerte que habían momentos en que me tuve que contener, estaba a punto de llorar… Increíblemente, hasta de eso te dabas cuenta, pero fuiste precavido al preguntar si era idea tuya, o si mis ojos se habían enjugado. Lo negué, te dije que eso sólo era idea tuya. No insististe.
Sonrío, sonrío al recordar tu rostro, tu mirada. Siento la misma emoción que sentí aquella noche. Esa noche cuando borraste mis problemas, mi pasado y mis frustraciones. Aquella noche cuando la tristeza se fue, y la ternura se apoderó de mi alma y de mi corazón. Cuando te convertiste en el amor que tanto había esperado, el hombre que tanto había esperado.
Te busqué, quería conocer más de ti aunque me daba temor no ser correspondida. Te esperé, quería que aparecieras de nuevo como esa noche, como protagonista en la novela de mi vida. Pero no apareciste de nuevo, y cuando se unió tu ausencia y tu silencio, desvanecieron la figura que ahora extrañaba mi corazón. Te extrañé y te sufrí, no sabía que la misma noche que te amé, también te perdí.

En una sola noche
encontré lo que no había visto en otro hombre.
Te escuché y comprendí,
te amé y te perdí.
En una sola noche,
viniste y te fuiste de mí…

08/08/14 10:11p.m. - 10:21p.m.

lunes, 30 de junio de 2014

¿Cómo se escribe a puro dolor?

DarkisX a las 1:12 a. m. 0 comentarios
Fuente: Google Images.

010. ¿Cómo se escribe a puro dolor?. Colección Fuerte y Valiente. Waldylei Yépez.docx

A veces las lunas se presentan cargadas,
es palpable su figura pesada.
A veces es entendible su amargo silencio,
inconmensurable su sufrimiento.
¿Cómo se escribe a puro dolor?
¿Cómo es que se marchita la rosa, el amor?
Dicen que el poeta sufre en su musa
cuando es la tristeza quien trae batuta.
La alegría ni se molesta en aparecer,
cuando van delante las derrotas de ayer.
¿Cómo se escribe a puro dolor?
¿O cómo se beben las lágrimas de amargo sabor?
A veces los soles no tienen perdón,
los días y noches mantienen el son.
Es la misma historia con cada respiro,
me pregunto: ¿qué has hecho conmigo?
¡Demonios! ¿Cómo se escribe a puro dolor?
¿Cómo hago para matar este amor?
Dicen que la inspiración se va cuando nace el poema.
¿Cómo paro un poema de ti, para que por fin te vayas de mí?
¿Cómo suelto la rabia y la indiferencia?
¿Cómo puedo acabar con esta tristeza?
Quiero tomar toda la inspiración,
quiero tomar todo dentro de mi corazón.
Y quiero vaciarlo aquí,
para que se acabe todo lo que hay que decir.
Ya no quiero lamentos que repetir,
ya no quiero escribir más por ti…

¿Cómo gasto todo el dolor que hay en mí?
¿Cómo, cómo me libero de ti?

30/06/14 12:56 a.m. - 01:03 a.m.

martes, 24 de junio de 2014

No como antes, no como “nosotros”

DarkisX a las 5:50 p. m. 0 comentarios
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009. No como antes, no como “nosotros”. Colección Fuerte y Valiente. Waldylei Yépez.docx

Prometí no escribir nada triste,
el problema es que ya no lo pude cumplir.
Me prometí tantas cosas, y prometí dejarte ir.
Fingí hacerlo, todo el tiempo te mantuve aquí.
Le aposté muchas cosas a la vida,
y me esforcé por conseguir tantas otras.
Al final nunca lo hice por mí,
todo siempre lo hice por ti.
Quería que me vieras exitosa,
que te dieras cuenta que valía la pena estar conmigo.
Que te dieras cuenta que yo valía la pena,
que volviéramos a ser lo que antes fuera.
Pero nada de lo que he hecho has visto,
pero nada de lo que soy te importa.
Soñé que tu mano me daba una rosa,
soñé que tu amor, junto a mí reposa.
¿Pero no es así verdad?
No es así como termina al final…
esta historia es sólo un soñar.
Aprendí a ser “nosotros”,
y, aunque sola, lo seguí siendo.
Aunque sólo en mi mente vivieras,
aunque nunca alcanzarte pudiera.
Hoy de todo esto me di cuenta,
y mi pecho, invadido por esta tristeza.
Quizás es el momento de volver a empezar,
no como antes, porque el antes no vendrá.
No como “nosotros”, eso tampoco sucederá.
Todo se fue, ya no hay retorno.
Todo se fue, ya no hay “nosotros”.
Tu silencio es una arena movediza,
que se está llevando toda mi vida.
Necesito aprender a ser “yo”.
Porque el pasado está roto,
y sin ti ya no hay “nosotros”.
Debo aceptar que nunca volverás a mi lado,
que nunca se cumplirá lo que tanto he deseado.

No como antes, no como “nosotros”,
simplemente como “yo”.
Debo dejar de vivir en dolor.

24/06/14 05:06 p.m. - 05:17 p.m.

viernes, 6 de junio de 2014

Hoy soñé contigo

DarkisX a las 5:33 p. m. 0 comentarios
Fuente Imagen: Google.

008. Hoy soñé contigo. Colección Fuerte y Valiente. Waldylei Yépez.docx

Estabas allí, junto a mí.
Yo trabajaba en el computador,
pintaba una tabla de Excel o qué sé yo.
Tú me apoyabas y felicitabas,
yo feliz de ver que tú estabas.
Tu cuerpo reaccionaba a mi presencia,
tus ojos reflejaban inocencia…
qué feliz era.
Te sentaste a mi lado
y mi mano se posó junto a la tuya.
Luego se posó sobre la tuya,
sentía tu piel tan suave y tan tierna.
Pensé en la oportunidad de tenerte,
en todas las cosas que quería mejorar por ti,
para ti…
Algunas críticas vinieron a mi mente,
pero prometí que daría lo mejor de mí
para que no tuviera que verte partir.
Me sonreías de una forma amorosa,
la vida, de repente, tomó un color rosa.
Me sentía tan feliz de tenerte conmigo,
yo quería quedarme para siempre contigo.
Te pregunté si de verdad esto no era un sueño,
me respondiste que no era un sueño.
Volví a preguntar si de verdad no era un sueño,
y antes de que pudieras hablar… me desperté.
Hoy soñé contigo,
soñé una escena futura y maravillosa.
Soñé que ambos construiríamos un camino,
yo te amaba y tú me amabas, ése era el destino.
Amor mío, cuán feliz he sido
hoy cuando soñé contigo.

06/06/14 05:17 p.m.

martes, 20 de mayo de 2014

Con ganas de ti

DarkisX a las 6:20 p. m. 0 comentarios
Fuente Imagen: Google.

007. Con ganas de ti. Colección Fuerte y Valiente. Waldylei Yépez.docx

Sonriendo he despertado,
en un profundo sueño te he encontrado.
Estás allí,
estás aquí.
Me he emocionado tanto al verte,
he deseado tanto tenerte.
Has disipado los sueños más oscuros,
aquellos que me alejaban tuyo.
Pero hoy te he encontrado,
pues muy dentro de mí te he llevado.
Quisiera tanto acostarme a tu lado,
sentir tu respirar y el acariciar de tu mano.
Quisiera acariciar tu pecho desnudo,
ser parte importante en tu mundo.
Quisiera besar con amor tus labios,
y agradecerle a la vida lo mucho que me ha dado.
Estás allí,
estás aquí.
Y siento tu amor en cada caricia,
y en los besos que a mí me devuelven la vida.
Que también me devuelven la victoria de amar,
y la posibilidad de un futuro soñar.
Con ganas de ti me he despertado,
con ganas de posarme a tu lado.
Estás allí y estás aquí,
y yo me vuelvo a sentir tan feliz.
Con ganas de ti, mi amor,
con ganas de que me caliente el sol.
Ese sol de la felicidad,
de la felicidad de volver a soñar.
Regresar a tus brazos y volver amar,
volver a tenerte y tus labios besar.
Con ganas de ti,
con unas inmensas ganas… de tenerte aquí.

20/05/14 05:57 p.m.

domingo, 11 de mayo de 2014

Mamá

DarkisX a las 1:35 p. m. 0 comentarios
006. Mamá. Colección Fuerte y Valiente. Waldylei Yépez.docx

Sé que no te gustan las palabras cursis,
y que pronto se te olvida si te regalo una tarjeta.
Sé que no eres la mujer poesía ni letras,
y que tampoco te gusta hablar mucho de lo que te afecta.
Sé que la vida te obligó a ser fuerte
cuando de niña pasaste a ser mujer valiente.
Sé que todos tus anhelos no se han cumplido,
y que has llorado por mí y has llorado conmigo.
Sé tantas cosas de ti mamá,
sé de todo aquello que te tocó callar.
Me has dado la mejor vida que pudiste,
sí, no se me olvida todo lo que hiciste.
Sé que mi agradecimiento quizás no sea suficiente,
pero me gustaría ser como tú: una mujer valiente.
Sé de todas las lágrimas que te tocó tragarte
cuando, luchando sola, debías salir adelante.
Sé del gran corazón que en tu pecho mantienes,
como un tesoro tu amor, ahí escondido tienes.
Sé lo mucho que te entristece no tener a tu mamá,
y que sólo flores puedas irle a llevar.
Sé que diste lo que pudiste por ella,
yo quisiera dar lo que pueda por ti.
Mamá eres el más grande tesoro que he tenido,
tener tu presencia es la bendición que pido.
Tú has sido mi amiga en el oscuro caminar,
nunca me dejaste sola… ¡Nunca me dejaste mamá!
No te sientas sola porque estoy aquí contigo,
de la mano iremos caminando este camino.
Perdona si escribo estas cosas cursis para ti,
pero es lo que me sale decir, es lo que siento por ti.
Mamá, te agradezco permitirme estar aquí,
te agradezco permitirme elegir, permitirme vivir.
Pocas veces has juzgado mis derrotas,
pero me apoyaste tanto en la más grande de todas.
Me apoyaste quedándote en silencio,
y lloraste conmigo, todavía me acuerdo.
Aquí estoy para ti mamá,
gracias por enseñarme a batallar.
Gracias por enseñarme tantas cosas en mi andar,
gracias por enseñarme lo que significa amar.

11/05/14 01:49 p.m.

jueves, 8 de mayo de 2014

Waldylei Yépez y sus 13 años de letras...

DarkisX a las 2:33 p. m. 0 comentarios
Muchas cosas pueden pasar en 13 años y muchas cosas se pueden escribir en 13 años, eso es más o menos lo que he hecho: escribir muchas cosas y sobre muchas cosas. El amor, el desamor, la alegría, el dolor, la tristeza, la esperanza... todo unido y reflejado en más de trescientos textos de distintas extensiones.
No escribiré mucho hoy, no he estado muy bien de salud los últimos días, pero no quería dejar pasar este día sin decir absolutamente nada. Por otro lado, me animó a escribir este mensaje algo que me dijo un gran amigo, justamente por motivo de esta celebración: “¡Feliz Cumpleletras!”.
13 años y contando. Ojalá que vengan muchos más.
Gracias a todos por su apoyo.

Os quiero.

Waldylei

sábado, 3 de mayo de 2014

Un año sin ti... mi Ángel de Luz

DarkisX a las 3:07 p. m. 0 comentarios
Mi abue y yo

005. Un año sin ti... mi Ángel de Luz. Colección Fuerte y Valiente. Waldylei Yépez.docx

Desde hace un año permaneces dormida,
un año que no tenemos tu sonrisa,
un año donde tu presencia hace falta,
un año donde sólo sueño que me abrazas.
Un año sin ti mi Ángel de Luz,
tantas lunas y tantos soles han pasado,
tantas veces te he sentido en tu cuarto,
tantas veces he querido quedarme en tus brazos.
Siempre hablo con tu foto en mi pared,
algunas veces pareciera me aconsejas
y otras veces en silencio te quedas
esperando que, por mí misma, encuentre la respuesta.
La bondad y la valentía fueron tus grandes pilares,
un amor inmenso también profesaste,
me enseñaste tantas cosas de la vida,
gracias por tanto, mi querida Maita.
Un año sin ti, mi Ángel de Luz,
un año sin ti y aquí estoy escribiendo para ti,
después de un año sin ti,
un año desde que te perdí.

03/05/14 03:02 p.m.

lunes, 28 de abril de 2014

Voy a ser

DarkisX a las 5:12 p. m. 0 comentarios
Fuente Imagen: Google.

004. Voy a ser. Colección Fuerte y Valiente. Waldylei Yépez.docx

Voy a ser
quien te escribe y te habla de amores,
quien te busca para construir ilusiones,
quien te besa todas las noches.
Voy a ser
el poema inspirado en tus besos,
la canción que te habla lo bello,
la pintura que refleje tus sueños.
Voy a ser
la mirada ansiosa que espera
ver realidad lo que parece quimera,
el amor que busca vivir.
Y seré
quien te ame más que a su vida,
quien te quiera por siempre en su vida,
quien cada noche te espere despierta.
Y seré
la mañana bonita que tengas,
la esperanza que se acrecienta,
el sueño que no quieras se pierda.
Volaré
a donde tenga que ir a buscarte,
a donde nadie es capaz de alcanzarte,
a donde sólo yo sé encontrarte.
Y seguiré
creando para ti ilusiones,
construyendo para ti un futuro
donde tú y yo somos uno.
Voy a ser
quien te despierte con besos al día,
quien te recuerde que eres la luz de su vida,
y que sin ti no sería igual esta vida.
Y seré
quien te escriba en verso o en prosa,
quien te hable de amores y rosas,
quien te diga lo lindo que posas.
Y lloraré
de felicidad por estar a tu lado,
porque me siento feliz en tus manos
cuando me dices: “lo mucho que te amo”.

28/04/14 03:19 p.m. - 03:25 p.m.

sábado, 26 de abril de 2014

Enséñame a conocerte

DarkisX a las 8:29 p. m. 0 comentarios
Fuente Imagen: Google.

003. Enséñame a conocerte. Colección Fuerte y Valiente. Waldylei Yépez.docx

Enséñame de primera mano,
enséñame de primera fuente,
enséñame a conocerte.
Enséñame a escribir tu nombre
de manera diferente,
encerrado en corazones
y bailando aquí en mi mente.
Enséñame cómo susurrarte
un “te quiero” por las noches,
un “te pienso” por el día
y un “te amo” cada día.
Enséñame a esperarte,
muy ansiosa, a que llegues,
enséñame a vivir
sin el miedo de perderte.
Enséñame cómo desnudar
mi cuerpo ante tus ojos,
cómo acariciar los poros de tu rostro,
y cómo entender lo que me dicen tus ojos.
Enséñame a besarte de la forma que tú quieras,
a caminar junto a ti en la calle y la vereda,
a escuchar tus lamentos cuando nadie más quiera,
a quererte mucho más de lo que alguien pudiera.
Enséñame a esperarte impaciente en mi cama,
cómo secretamente acaricias la almohada,
cómo te apoderas de mis sábanas blancas,
cómo tu cuerpo expresa lo mucho que ama.
Enséñame de primera mano,
enséñame de primera fuente,
enséñame a conocerte.
Enséñame lo que tú quieres que conozca,
tus maneras y tus formas,
tus palabras y tus bromas,
tu locura y tu deseo,
cómo pronuncias “te quiero”.
Enséñame la mejor forma de decirte “te amo”
y la locura que me producen tus labios,
de lo que soy capaz de soñar
mientras compartimos el mismo caminar.


26/04/14 08:08 p.m. - 08:12 p.m.

martes, 15 de abril de 2014

5 pasos: La re-significación como proceso de curación

DarkisX a las 8:37 p. m. 0 comentarios
Este artículo ha sido originalmente escrito para mi página de artículos Waldylei.Com, sin embargo, quiero compartirlo también aquí acompañado con una cordial invitación para que nos visiten en la dirección de nuestro segundo proyecto.
Gracias por estar aquí y gracias por tanto apoyo. Los quiero.
Waldylei

***

5 pasos: La re-significación como proceso de curación


“Todo lo que conocemos en la vida tiene su propio significado”, por tanto, está relacionado a algo más allá de sí mismo ya sean personas o circunstancias. Por ejemplo, hemos visto muchos árboles, pero no todos los árboles son iguales para nosotros, no todos significan lo mismo para nosotros en un contexto emocional. No es lo mismo el árbol que está en el parque al otro lado de la ciudad, que el árbol donde jugué muchas veces en mi hogar.
Vamos a cambiar la palabra “significado”, y partamos de la premisa de que “todo lo que conocemos está relacionado con una imagen mental”, de algo o de alguien. A efectos de este artículo, vamos a usar a una persona, aquella persona que ahora representa dolor para ti porque la relación que existía se ha roto. Desde este punto, hablemos del método de la re-significación.
La re-significación trata del hecho de darle un nuevo significado a algo. Dijimos que íbamos a usar la premisa de que todo está relacionado con una imagen mental, por tanto, cuando estás en una relación aquello que vivas lo vas “conectar” con esa persona especial; imagínate que estás a su lado, momento en el cual te sientes muy feliz, y en tu computador comienza alguna canción de amor. Vas  a conectar el sentir con la música, con la presencia de él o ella, con sus ojos, su voz, etc. Esa impresión va calar en ti a nivel psicológico y emocional, y a partir de entonces esa canción de amor tomará otro significado. Quizás antes era una canción más, pero después de ese momento cada vez que escuches esa canción te acordarás de él o ella, pero del momento en que eso pasó, es decir, de “la imagen” que capturaste en ese momento en que ocurrió todo.
Ahora vamos al futuro, al tiempo donde esa relación se rompió, y entonces vuelves a escuchar la canción de amor... ¿te sientes igual de feliz que aquel día? Evidentemente que no, al contrario, escucharla de nuevo te hace daño, te duele. He allí la evidencia de que hay algo que sanar, a nivel psicológico y emocional, y hay que “quitarle el poder” a esa canción, el poder de que te hiera una y otra vez en cada ocasión que tu reproductor de música esté en “play”.

5 pasos para comenzar a sanar con la re-significación:

1. Debes asumir que la relación se rompió. En este punto no importan las razones por las cuales pasó, después de haber sufrido tanto es hora de decir: ya basta, ha sido suficiente de dolor.

2. Asume que si su presencia te hace daño, es hora de dejarle ir. Si ya no está contigo, hay razones por las cuales ya no deben estar juntos.

3. Identifica que la razón por la que le recuerdas, cuando escuchas esa canción, es por “la imagen” que capturaste de los momentos que viviste con él o ella, pero date cuenta que esa “imagen” fue capturada en un momento pasado, en el pasado, y que éste es tu presente. Y él o ella en el presente, ya no está.

4. Prueba escuchar la canción en un momento donde te encuentres a solas, e intenta asociar esa canción con otra cosa que no sea él o ella:

a. Si logras asociar la canción a otra cosa, identifica cuáles son esas cosas y si están relacionadas contigo. Por ejemplo, escuchas la canción de amor y recuerdas que te gustaba la letra desde hace años (mucho antes de conocerlo o conocerla), o la asocias con una fiesta donde viste a unos amigos bailar. Si logras encontrar otra imagen, debes trabajar de tal forma que escuchar la canción sea asociada a esa “nueva imagen”. Puedes asumir: “Esta canción me gusta desde hace años, desde hace muchísimo tiempo sé que es linda su letra y por eso me gusta... por eso me gusta”.

b. Si no logras asociar la canción a otra cosa, debes dejarla ir. Podrías eliminarla de tu computador si lo consideras oportuno, pero debes dejar de castigarte escuchándola una y otra vez mientras te hiere. Cada vez que permites que algo te hiera, es una decisión que estás tomando... estás decidiendo sufrir. ¿Hasta cuándo será así?

5. Los primeros pasos para una sanación comienzan con uno mismo, desde aquí adentro. Cuando haces algo al respecto, dentro de tu ámbito más íntimo, poco a poco lograrás tener la fortaleza para enfrentar lo externo. En el caso de la canción, es obvio, volverás a encontrarla fuera de tu computador. Si has logrado asociarla con otra imagen, poco a poco el sentir de nostalgia o dolor se irá; es un proceso lento, no esperes milagros de la noche a la mañana. Por otro lado, si has logrado borrar la canción tendrás que seguir siendo valiente, seguirá siendo duro volver a escucharla quizás en la radio, pero sé valiente porque ya diste el primer paso.

La re-significación podría usarse con casi cualquier imagen mental asociada a esa persona que te hiere, pero es un proceso lento así que se debe tener paciencia y ser muy valiente. Sé que puedes serlo. Es hora de que comiences tu propio proceso de curación, el sufrimiento no tiene por qué ser tu eterno compañero. Hay cosas, situaciones y personas que hay que soltar... llegó el momento de hacerlo.

Que la Divinidad nos acompañe.

Waldylei

viernes, 28 de marzo de 2014

El huerto de mi corazón

DarkisX a las 9:54 p. m. 1 comentarios
Fuente Imagen: Google.

002. El huerto de mi corazón. Colección Fuerte y Valiente. Waldylei Yépez.docx

Por lo general, somos bastante cuidadosos con lo que sembramos en cada uno de nuestros huertos. Por supuesto, somos aún más cuidadosos cuando se trata del huerto del corazón porque sabemos que esa sección es realmente delicada, el abono que se usa es sumamente especial y que no faltará las hierbas malas que querrán entrometerse para rodear las siembras, quitándoles espacio y nutrientes.
Hace un tiempo atrás, llegaron hasta mi puerta unas semillas muy hermosas, me dijeron que eran perfectas para sembrar y que de ellas recibiría grandes frutos. Me sentí tan entusiasmada al conocerlas, que me enamoré de ellas y quise ponerlas en algún buen lugar. Caminé entre los huertos que tenía y no me entusiasmaba en plantarlas. Había puesto tantas expectativas en ellas, que un lugar ordinario no podían tener. ¿Cuál es el mejor lugar? ¿Dónde podría sembrarlas para que pudieran crecer sanas y fuertes? ¿Dónde estaba la mejor tierra y recibirían el mejor abono? Y pues el lugar idóneo era ése: el huerto de mi corazón. Corrí hasta allá, y mientras me acercaba sonreía más y más, estaba feliz porque sembraría en mi corazón las mejores semillas que jamás conocí, y las colocaría con el mejor abono llamado amor, y las regaría día tras día con gotas de cariño y ternura. ¡Era imposible que aquellas semillas no crecieran sanas y fuertes! Le pondría todo mi empeño, mis más preciados recursos y toda mi atención. Y así lo hice, las puse en el centro del huerto, en el centro de mi corazón y las cuidé con mucho amor y muchas gotas de cariño y ternura.
Esperé paciente y nada ocurría, yo no entendía lo que pasaba. Me rascaba la cabeza intentando dilucidar aquel tema: ¿Será que le falta abono? ¿Será que le faltan más gotas? Pero había hecho todo lo que podía, y aun así no pasaba nada. Algo tenía muy claro, aquellas no eran semillas que yo conociera de antemano, por eso no sabía si esperar que apareciera una pequeña flor, o si se aparecería algún árbol frutal porque me comentaron que recibiría grandes frutos. Yo tenía experiencia con árboles frutales, con verduras y hasta había visto nacer las flores, pero en este caso estaba desconcertada porque la verdad no sabía qué esperar, las semillas sí eran raras para mí, no se parecían a nada de lo que yo hubiese conocido antes. Semanas después pasó un vendedor de semillas, le comenté mi problema y no me supo responder, pero sí me llegó a decir que quizás debía esperar más tiempo porque tal vez aún se están afianzando las raíces a la tierra del corazón, pero que no cabía duda que el abono del amor haría que un día saliera a la luz. Me conformé con su respuesta, igual seguía muy entusiasmada. Le dediqué mucho de mí a ese pedacito del huerto, llegué hasta cantarle canciones y, de tanto cariño y ternura, llegué amar aquellas semillas que ahora eran parte de mí, parte del huerto de mi corazón.
De tantos quehaceres, estuve ausente de mis huertos algunos días. Cuando regresé comencé a revisarlos uno por uno, dejé para el final al huerto de corazón porque quería pasar más tiempo con mis semillas especiales, esas semillas a las que tanto había aprendido amar. Sin embargo, por varias razones, no pude pasar esa tarde por el huerto del corazón así que suspendí mi visita hasta el día siguiente.
Cuando regresé al día siguiente al huerto, divisé que algunas semillas cerca de la puerta habían crecido, que unos pequeños árboles frutales se estaban haciendo cada vez más grandes y muy contenta revisaba cada uno de ellos. Luego me tocó pasar al centro del huerto, y mientras me movía tarareaba una canción hasta que me detuve en seco, con horror divisé que el centro del huerto estaba repleto de hierba mala. Exclamé: “¡No puede ser!”. E inmediatamente me preocupé porque sabía que la hierba le estaría quitando espacio y nutrientes a mis amadas semillas. Me puse manos a la obra, y comencé a arrancar estas hierbas pero me daba cuenta que me costaba sacarlas, entonces decidí explorar sus raíces y con sorpresa me di cuenta que eran profundas. Tuve una sospecha, pero la aparté de mi mente. Me dije: “Debo sacar estas hierbas antes de que afecten a mis semillas, el árbol frutal necesitará este espacio… bueno, supongo que será un árbol frutal”. Intenté muchas veces y sí arrancaba pero pedazos superficiales, realmente me costaba llegar a la raíz y comenzaban a dolerme las manos, de hecho, ya tenía unos raspones a lo largo de mis dedos. Me senté un instante, pensé en que esa no era cualquier hierba y temí. Me levanté y fui al centro del espacio donde estaba toda esa hierba amontonada, por un ladito comencé a escarbar lo más que pude, esperaba encontrar indicios de alguna raíz como la de árbol frutal pero por más profundo que indagué no encontré nada. Entonces fue cuando lo acepté: había sembrado con mi propia mano hierba mala en el centro del huerto, había traído al enemigo hasta mi corazón, el propio Caballo de Troya que escondido bajo el disfraz de unas lindas semillas golpeaba desde el interior. Me sentí frustrada, engañada, dolida y me critiqué castigándome a mí misma un millón de veces en apenas unos minutos. Tenía un enorme problema y lo sabía, estaba a merced de una hierba que tenía libre acceso al huerto y podría destruirlo todo allí adentro de mi corazón.
No sabía por dónde empezar, lo que tenía claro era que debía limpiar el huerto de esas raíces que se estaban adueñando de todos los nutrientes, y eventualmente eso afectaría a todas las plantaciones. Muchos temores pasaron por mi cabeza, llegué a pensar que si las raíces habían llegado a los árboles frutales de los alrededores, podrían llegar a sacarlos de la tierra, no quería ver morir todo mi trabajo, no quería ver morir el huerto, no quería ver morir mi corazón. Toda esta situación comenzaba a dolerme mucho, era un dolor profundo el que sentía cuando recordaba todo lo que había hecho y dado a esas semillas, tantas ilusiones, tantas expectativas… lo que menos esperaba era que golpearan de esta manera todo lo que había soñado, y que ahora parecía el peor error que cometí. Admito que, en muchos largos ratos, me la pasé llorando al pie de aquel montón de hierba. Me sentía tan engañada, tan tonta de haber confiado y haber dado lo mejor de mí sabiendo que aquellas semillas eran nuevas, que no las conocía realmente, pero me dejé llevar por la ilusión. Lloré tan amarga y profundamente, lloré como nunca antes había llorado.
Poco a poco comencé mi trabajo, eran muchas las raíces que debía retirar pero debía hacerlo con cuidado, no es lo mismo remover cualquier tierra que hacerlo con la tierra base del corazón. El corazón es frágil, es delicado, cualquier mal movimiento le ocasiona daños irreparables. Sabía que el huerto sufría cada vez que intentaba arrancar aquellas raíces, y yo sufría con él. Me topé con raíces tan profundas y duras, que me llevó varios días poder moverlas un poco; estaban tan aferradas a la tierra que, por Dios bendito, el dolor que propiciaba sacar las raíces era realmente insufrible.
Me tomó muchos meses poder avanzar realmente con aquella limpieza. Mis manos estaban destruidas, con raspones y pequeñas grietas. No podía creer que cuando sembré aquellas mágicas semillas les di todo lo mejor de mí, y la tierra de mi corazón las acogió sin condiciones ni limitantes, pero al mostrar su verdadera naturaleza, las semillas sólo fueron maleza que ocasionó el peor daño que mi corazón y yo misma había sentido antes.
Por fin llegó el día, porque no hay plazo que no se cumpla, donde me enfrenté a la última de las raíces, el último poquito de hierba mala que quedaba. Fue la peor de las raíces, ya saben que justo cuando el trabajo parece acabarse te encuentras con la peor parte. Mis manos estaban tan dañadas, habían sufrido tanto, desde el dolor a la sangre, que me costaba siquiera halar un poquito la raíz faltante. Lloré de desesperación, lloré de miedo porque no quería prolongar mi trabajo un día más, ya no soportaba remover y remover el producto de aquellas semillas, producto que nada bueno me había dejado. Dedicar meses de tu vida a sacar tanto dolor de tu corazón, es algo realmente terrible.
Me sentía desesperada, a veces quería rendirme y dejar esa raíz ahí, pero otras recordaba que si la dejaba brotarían más y mi trabajo de limpieza de meses se habría perdido. Hasta que, en un momento de gran valentía y coraje, expuse mis dedos y mi corazón al peor dolor, el dolor final, cuando tomé con determinación aquella última raíz y usé toda mi fuerza para arrancarla. Sentí como que todo el huerto daba un profundo grito, y aunque lo escuché gritar no solté la raíz y seguí halando, sabía la dimensión del daño que estaba ocasionado removiendo aquella raíz, pero también sabía que sería peor si la dejaba. Halé y halé con fuerza hasta que pasó, sentí que la tierra soltaba la raíz o la raíz soltaba la tierra para dejarla libre, y un último esfuerzo lo hizo posible: la maleza había sido retirada.
Abrí mis ojos y miré en mi mano la última raíz de dolor, adherida a ella grandes pedazos de mi corazón que se habían desprendido también. Lloré, lloré mucho. Todas mis ilusiones, todas mis expectativas, todo el amor que había puesto, las canciones que había cantado, la ternura y la atención, los esfuerzos, y posteriormente la decepción, la tristeza y el dolor, el engaño y la traición, todo eso estaba en mi mano representada con la raíz de una semilla que había amado tanto, que después había odiado y que ahora simplemente se había ido, y ya no podía dañarme más.
Mire el centro de mi corazón, el centro de mi huerto, y comprendí con horror el gran, profundo e inmenso agujero, el inmenso vacío que había quedado. No sabía qué hacer, tenía un enorme hueco en el corazón, ¿cómo se arregla eso? La forma era rellenarlo, entonces usé el abono de amor, sacos y sacos de amor hasta que pude tapar o llenar aquel vacío en el corazón. También decidí regar esa sección con muchas gotas de cariño y de ternura, además de protegerla y prestarle mucha más atención. Por ahora, sabía que no era bueno sembrar nada allí, así que dejé “descansar” esa sección hasta que fuese momento de sembrar de nuevo, pues sabía que llegaría el momento de volver hacerlo pero esta vez sería más precavida.
El huerto de mi corazón fue inocente, fue generoso y amó incondicionalmente, ésa es su naturaleza y no ha de cambiar aunque se haya equivocado con algunas semillas, eso lo sé. Por eso no dejaré de sembrar a pesar de todo el dolor padecido, al contrario, a partir de ahora sembraré mejor, y amaré las semillas que merezcan ser amadas y apartaré de mi huerto aquellas que sea necesario apartar. De eso se trata la vida, de aprender, de sembrar y de amar. A veces, aparecerá la maleza pero para eso aprenderemos a limpiar…

28/03/14 08:29 p.m. - 08:43 p.m.

jueves, 27 de marzo de 2014

Carta a un amor perdido

DarkisX a las 11:11 p. m. 0 comentarios
Fuente Imagen: Google.

001. Carta a un amor perdido. Colección Fuerte y Valiente. Waldylei Yépez.docx

Extraño amigo, viejo y olvidado amor,

Hoy ya no recuerdo lo que me hacían sentir tus palabras, ya no recuerdo cómo se sentían tus manos al acariciarme, se ha ido tu tono de voz y la influencia de tu mirada. Pero se quedaron conmigo varios recuerdos, algunos ya borrosos como viejas fotos, deterioradas por el implacable paso del tiempo. No sé por qué hoy me he acordado de ti, o de lo poco que me queda en la mente sobre ti, y he repasado capítulos de nuestra vida en común, sobre todo aquellos donde hoy sé que pude haber actuado mejor.
Es increíble cómo el sentimiento, las buenas emociones, las caricias, todo eso desaparece y sólo te queda en la cabeza las imágenes más feas y las palabras más crueles, sobre todo las que ocasionaron más daño. Pienso en ti y revivo eso. De verdad, ya no me acuerdo de cómo sonreía cuando estaba contigo. Me parece tan triste. Trato, trato de acordarme de los episodios bonitos, y salta la peor de tus miradas, la peor de tus palabras que sin siquiera contener una ofensa grosera, destrozó mi corazón y mi amor volvió quimera.
Pero no escribo ahora para recordar lo mejor o lo peor de la vida que construimos, y que después destruimos. Escribo quizás con nostalgia, o mejor dicho con frustración porque repasando capítulos, como ya dije, sé que pude haber actuado mejor si tan sólo hubiese tenido el conocimiento que tengo hoy.
Dicen por ahí que a veces conocemos a la persona correcta en el momento equivocado, y he llegado a pensar que es cierto, que éramos los correctos que se conocieron en el peor momento. No tuve la preparación necesaria cuando te conocí. Mi ingenuidad, mis ideas y arrebatos nos ocasionaron mucho daño. Tus silencios, prepotencia y cobardía mataron lo poco que tenía y que te había dado, convirtiendo este amor en un amor desgraciado.
Hoy sé que no era tan grave lo que hacías y que no me gustaba. Hoy sé que eran muy pocas razones para pelear o discutir, que podía llegar a ser más tolerante con tus defectos y más flexible con mis ideas de cómo debían ser las cosas. Pero lo aprendí muy tarde, lo aprendí después de que este amor quedó en abandono, después de que se desangró y se volvió desamor. Quizás no te amé lo suficiente, quizás tenía tanta seguridad de que me pertenecías que por eso mismo te perdí… nos perdimos.
A veces siento que hoy soy capaz de ser lo que necesitabas, justo hoy cuando ya no lo necesitas. Tuve que vivir para darme cuenta que no tenía la suficiente experiencia para valorarte y verte mejor en aquel momento, pero hoy ya no importa nada de esto y, de hecho, es mucho lo que ya no recuerdo, tan sólo sé que un día creí que podíamos tener una gran relación y me he preguntado si hoy, si te hubiese conocido hoy, habría funcionado. Tal vez no, jamás lo sabré.
Extraño amigo, no sé quién eres hoy. Viejo y olvidado amor, ni tan olvidado porque por algo te escribo yo.
Un día tuve un gran amor, de lo bonito sólo recuerdo que pensaba que podría funcionar. De lo malo, recuerdo más y aun así días como hoy me pregunto qué pensarías de esto que soy, no de lo que fui porque ya no soy exactamente así. Me pregunto si habría funcionado si te hubiese conocido hoy, supongo que ya no importa la respuesta pues total si todo acabó, ¿para qué preguntar esto si ya no existe nuestro amor? ¿Por qué no dejar que el paso del tiempo mantenga nuestro adiós? O ¿para qué preguntar por algo que el adiós ya mató?

27/03/14 08:27 p.m. - 08:37 p.m.

viernes, 21 de febrero de 2014

Fundacite Lara: "Waldylei Yépez, abordó el carácter social que debe tener la ciencia y la tecnología"

DarkisX a las 11:29 a. m. 0 comentarios

En el marco de la conmemoración del Día de la Juventud, el pasado 12 de febrero, el Ministerio del Poder Popular para Ciencia, Tecnología e Innovación, a través del a Unidad Territorial Lara (Fundacite Lara) realizó una entrega de reconocimientos a los jóvenes por su compromiso y apoyo a la ciencia, tecnología e innovación. Asimismo, se realizó el foro "Juventud Científica Revolucionaria" donde se contó con la participación de Waldylei Yépez, por parte de la Academia de Software Libre, quien "abordó el carácter social que debe tener la ciencia y la tecnología".
"Fue un muy bonito encuentro, estoy muy agradecida por la invitación y por la oportunidad de tomar el micrófono para exponer algunas experiencias. Muy agradecida con la Academia de Software Libre en la ciudad de Barquisimeto, mi agradecimiento también para la licenciada Mairim Garrido y Roger Cordero de Fundacite Lara. Son geniales, muchas gracias", comentó Waldylei.
Dejamos una captura de pantalla de la publicación original.

Muchas gracias.

Red DkX

Fuente: http://www.fundacite-lara.gob.ve/index.php/2013-12-09-18-46-48/noticias/1080-jovenes-cientificos-son-reconocidos-en-el-estado-lara
 
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