jueves, 27 de marzo de 2014

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Carta a un amor perdido

Fuente Imagen: Google.

001. Carta a un amor perdido. Colección Fuerte y Valiente. Waldylei Yépez.docx

Extraño amigo, viejo y olvidado amor,

Hoy ya no recuerdo lo que me hacían sentir tus palabras, ya no recuerdo cómo se sentían tus manos al acariciarme, se ha ido tu tono de voz y la influencia de tu mirada. Pero se quedaron conmigo varios recuerdos, algunos ya borrosos como viejas fotos, deterioradas por el implacable paso del tiempo. No sé por qué hoy me he acordado de ti, o de lo poco que me queda en la mente sobre ti, y he repasado capítulos de nuestra vida en común, sobre todo aquellos donde hoy sé que pude haber actuado mejor.
Es increíble cómo el sentimiento, las buenas emociones, las caricias, todo eso desaparece y sólo te queda en la cabeza las imágenes más feas y las palabras más crueles, sobre todo las que ocasionaron más daño. Pienso en ti y revivo eso. De verdad, ya no me acuerdo de cómo sonreía cuando estaba contigo. Me parece tan triste. Trato, trato de acordarme de los episodios bonitos, y salta la peor de tus miradas, la peor de tus palabras que sin siquiera contener una ofensa grosera, destrozó mi corazón y mi amor volvió quimera.
Pero no escribo ahora para recordar lo mejor o lo peor de la vida que construimos, y que después destruimos. Escribo quizás con nostalgia, o mejor dicho con frustración porque repasando capítulos, como ya dije, sé que pude haber actuado mejor si tan sólo hubiese tenido el conocimiento que tengo hoy.
Dicen por ahí que a veces conocemos a la persona correcta en el momento equivocado, y he llegado a pensar que es cierto, que éramos los correctos que se conocieron en el peor momento. No tuve la preparación necesaria cuando te conocí. Mi ingenuidad, mis ideas y arrebatos nos ocasionaron mucho daño. Tus silencios, prepotencia y cobardía mataron lo poco que tenía y que te había dado, convirtiendo este amor en un amor desgraciado.
Hoy sé que no era tan grave lo que hacías y que no me gustaba. Hoy sé que eran muy pocas razones para pelear o discutir, que podía llegar a ser más tolerante con tus defectos y más flexible con mis ideas de cómo debían ser las cosas. Pero lo aprendí muy tarde, lo aprendí después de que este amor quedó en abandono, después de que se desangró y se volvió desamor. Quizás no te amé lo suficiente, quizás tenía tanta seguridad de que me pertenecías que por eso mismo te perdí… nos perdimos.
A veces siento que hoy soy capaz de ser lo que necesitabas, justo hoy cuando ya no lo necesitas. Tuve que vivir para darme cuenta que no tenía la suficiente experiencia para valorarte y verte mejor en aquel momento, pero hoy ya no importa nada de esto y, de hecho, es mucho lo que ya no recuerdo, tan sólo sé que un día creí que podíamos tener una gran relación y me he preguntado si hoy, si te hubiese conocido hoy, habría funcionado. Tal vez no, jamás lo sabré.
Extraño amigo, no sé quién eres hoy. Viejo y olvidado amor, ni tan olvidado porque por algo te escribo yo.
Un día tuve un gran amor, de lo bonito sólo recuerdo que pensaba que podría funcionar. De lo malo, recuerdo más y aun así días como hoy me pregunto qué pensarías de esto que soy, no de lo que fui porque ya no soy exactamente así. Me pregunto si habría funcionado si te hubiese conocido hoy, supongo que ya no importa la respuesta pues total si todo acabó, ¿para qué preguntar esto si ya no existe nuestro amor? ¿Por qué no dejar que el paso del tiempo mantenga nuestro adiós? O ¿para qué preguntar por algo que el adiós ya mató?

27/03/14 08:27 p.m. - 08:37 p.m.

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