jueves, 24 de marzo de 2016

Video "Yo Soy" de Waldylei Yépez

DarkisX a las 9:26 p. m. 0 comentarios

Texto original: "Yo Soy".
Autor: Waldylei Yépez.

martes, 22 de marzo de 2016

A media luz y a media sombra

DarkisX a las 6:27 p. m. 0 comentarios
A la luz de la vela
Fuente Imagen: Waldylei Yépez

003. A media luz y a media sombra. Colección Definiciones. Waldylei Yépez.docx

A media luz y a media sombra,
aunque quizás más sea la sombra que la luz.

Entre sueños rotos y algunos cumplidos,
en medio de reproches y muchos castigos.

Sintiendo tanta vergüenza por mis errores,
intentando escapar de la oscuridad y mis temores.

Susurrando perdón por las culpas sentidas,
en pleno juicio final que ha llegado a mi vida.

“Perdón, perdón”. ¡Cuánto me equivoqué!
“Perdón, perdón”. ¡Yo no lo sospeché!

Aquí estoy, ahogándome en pleno dolor.
Aquí estoy, suplicando tu intervención mi Señor.

El dolor embarga cada centímetro en mi piel,
¡que alguien me desconecte para volver a nacer!

Me rodeo de tu presencia, Señor,
detén mi caída, detén mi dolor.

Me siento sin fuerzas para volver a empezar,
pero sigo pidiendo una oportunidad.

Me aferro a ti mi Señor,
ya no puedo con este dolor.

Y ahí mi caída, por fin, se detuvo,
y la luz en mi vida, también se produjo.

Recibí el consuelo que tanto anhelaba,
y la paz que mi corazón esperaba.

Mi Señor se hizo presente,
devolviéndome la vida que casi me arrebata la muerte.

Sentí la calidez de su mano al tomar la mía,
desde entonces Él ha sido mi guía.

Y me recordó que a cada paso estará conmigo,
que jamás me abandonó, aunque yo lo haya creído.

Gracias Señor por tu profundo amor,
gracias, muchas gracias, mi Amado Señor.

22/03/2016 05:23 p.m. - 05:30 p.m. - 05:58 p.m. - 06:02 p.m. - 06:07 p.m.

lunes, 21 de marzo de 2016

En 5 pasos: La forma correcta de pedir a Dios

DarkisX a las 3:49 p. m. 0 comentarios
Rosa roja y Jesús
Fuente Imagen: Waldylei Yépez

¿Existe alguna cosa que quisieras pedir a Dios en este momento? ¿Hay en ti algún anhelo? ¿Alguna necesidad? ¿Quieres o deseas algo? Seguramente las respuestas a estas preguntas son afirmativas, porque todos en alguna proporción esperamos algo, anhelamos que suceda algo o tener algo. Estas necesidades son tan diversas como diversas son las personas en el mundo, no todos buscan lo mismo ni esperan lo mismo, pero muchos coinciden en una cosa cuando piden a Dios: ruegan o suplican que eso ocurra, que el milagro ocurra.

¿Qué pasa cuando rogamos y rogamos, y seguimos rogando y no se cumple lo que pedimos? El pensamiento que pasa por nuestras cabezas es: “Dios no me escucha”. Algunos incluso dejan de creer en Dios porque “si no me escuchó es porque no existe”.

¿Alguna vez te has preguntado si eso que pedías tanto, y que Dios no te dio, realmente era bueno para ti? ¿No te ha pasado que pediste algo y tiempo después dijiste: “Menos mal que lo que tanto pedí no ocurrió, y fue mejor así”?

¿Cuál será la forma correcta de pedir a Dios? Para explicar esto quiero tomar un ejemplo de la vida real que ocurrió hace poco más de un año. Ese día recibí un mensaje de L. G. donde me contaba que estaba muy triste porque quería tener un hijo, pero por más que lo anhelaba esto no se manifestaba. Había esperado ya un año entero y estaba tan triste que creía que Dios no la escuchaba. En mi respuesta le dije lo siguiente:

Querida L., a veces nos ponemos impacientes con las cosas que queremos alcanzar y cuando no lo vemos llegar con rapidez pensamos que Dios no nos escucha, pero es nuestra tristeza la que nos hace creer en eso. Dios sí te escucha, la pregunta correcta es: “¿Qué debo aprender aún?” o “Padre, necesito saber por qué aún no veo manifestado esto que tanto anhelo con mi corazón. Quiero a este hijo en mi vida Padre, quiero que venga a mí para darle todo mi amor, quiero ser una buena madre para él. Enséñame lo que debo aprender, guíame y cuando esté preparada para recibir este milagro entonces manifiéstalo en mi vida bajo la Gracia y de manera perfecta, en armonía para todo el mundo. Gracias Padre porque sé que me has escuchado”.
(…) No ruegues, por el contrario siéntate a conversar con Dios como si estuvieras conversando con tu mejor amigo, cuéntale tus angustias, pero sobre todo exprésale tu voluntad de ser una gran madre para ese bebé.
(…) ten paciencia y sobre todo fe. Lo que quieres sólo puede ser manifestado en el momento correcto y hay una razón para ello aunque no la entendamos hoy.

Estos mensajes fueron intercambiados en el primer trimestre del año 2015, y en el último trimestre recibí la maravillosa noticia de que nuestra protagonista estaba esperando un hijo. Me sentí muy feliz por ella, y agregué en mi respuesta lo siguiente: “… gracias a Dios por permitir este milagro. Es un gran compromiso el que tienes ahora, Dios te está dando la misión de hacerte cargo de una linda personita que será muy inteligente y que tú debes orientar para que sea una persona de bien…”. ¿Por qué se dice que es un gran compromiso? Básicamente porque en la oración le dijimos a Dios que cuando se estuviera preparada manifestara su bendición, y así fue. El estar preparada para tomar una responsabilidad tan grande como ser madre no es cualquier cosa. No todas las mujeres están preparadas para serlo. Le hemos dicho a Dios: “hágase tu voluntad”, porque hemos dejado en sus manos la decisión de elegir el momento correcto al decir: “y cuando esté preparada para recibir este milagro entonces manifiéstalo en mi vida”.

Otro punto súper importante en las peticiones a Dios es decir, como lo recomienda Conny Méndez, “bajo la Gracia y de manera perfecta, en armonía para todo el mundo”. Con ello nos aseguramos que nuestra petición esté en armonía con todas las personas, lo que yo estoy pidiendo no va representar una desventaja u obstáculo para otra persona. Una petición por más bien intencionada que sea no debe afectar negativamente a otro, entonces cuando dices “bajo la Gracia y de manera perfecta, en armonía para todo el mundo” es una forma de asegurar de que todo esté en justo equilibrio.

A muchos no les gusta la frase: “hágase tu voluntad”, por la sencilla razón de que a veces Su voluntad no es la mía, es decir, me puede negar lo que yo quiero. Es gracioso porque ciertas personas dicen: “hágase tu voluntad, pero recuerda qué es lo que yo quiero”. La Divinidad o Dios no funcionan así, si pones las cosas en sus manos entonces debes asumir que está en sus manos y Él decide. Y efectivamente te puede decir que no, pero hay razones para ese no aunque no lo comprendamos en un primer momento.

Resumiendo: ¿Cuál es la forma correcta de pedir a Dios?

1. Dios está cerca, Dios está aquí. No necesitas rogar o suplicar, no necesitas darte golpes de pecho. Él está aquí y ahora mismo. Está junto a ti escuchándote con suma atención. No necesitas subir el tono de voz, no debes sentir vergüenza ni mucho menos verlo como “inalcanzable”. Conversa con Él.
2. Define exactamente qué es lo que anhelas. ¿Cuál es la necesidad que tienes en este momento? Puede que necesitemos muchas cosas, pero define alguna para esta oración en específico.
3. Tómate unos minutos a solas. Intenta estar en tranquilidad, conectándote con esa paz y amor universal que nos rodea.
4. Con Dios puedes conversar. Siéntate tal cual lo harías con un amigo, habla con Él de manera natural, imagina que está escuchándote. Cuéntale acerca de tu tristeza, de tu necesidad y pregúntale de ser preciso sobre esas cosas que quieres saber, o qué es eso que te falta por aprender.
5. Termina tu petición en la conversación con lo siguiente: “…manifiéstalo en mi vida bajo la Gracia y de manera perfecta, en armonía para todo el mundo. Gracias Padre porque sé que me has escuchado”.

Recuerda que debes ser paciente. Dios puede manifestar cualquier cosa, pero nosotros estamos atados a los procesos de la naturaleza y de la vida física, por tanto, hay cosas que no se pueden manifestar ya mismo sino que deben cumplir un proceso o un tiempo. Puede que la espera sea muy difícil, por eso debes ser muy valiente y muy fuerte, y sé que lo vas a lograr.

De todo corazón, y si es algo realmente bueno para ti, espero que lo que anhelas se manifieste en tu vida bajo la Gracia y de manera perfecta, en armonía para todo el mundo. Gracias Padre porque siempre nos escuchas.

Dios nos bendice.

martes, 8 de marzo de 2016

Que si te escribo o no te escribo

DarkisX a las 1:22 p. m. 0 comentarios
Fotografía: Sol Campos

002. Que si te escribo o no te escribo. Colección Definiciones. Waldylei Yépez.docx

Que si te escribo
o no te escribo,
ése es mi dilema.

Que si te anhelo
o no te anhelo,
¿qué más vale la pena?

Apareces en mi mente y los muros te rodean,
¿cuándo es que verás
lo que no quiero que veas?

Lo que no quiero que veas
es que logras tambalear
la rudeza y la firmeza que aprendí al caminar.

No quiero que veas
que sobre mí tienes poder,
no, no te lo mostraré.

Yo no te diré
que erizas cada poro,
y que te pienso y me sonrojo.

Tampoco te diré
que en las noches yo te pienso
y que clavas mis entrañas con tu ser y tu mirada.

Jamás confesaré
que tu fantasma me desnuda
cada día y cada noche, a plena luz o plena luna.

¿Qué podrías tú pensar si te cuento mi secreto?
¿Qué podría yo hacer si luego me arrepiento?
¿Acaso debería contarte la verdad?

Contarte que al pensarte me acelero,
contarte que al soñarte desespero,
que me veo tan dura, pero tan débil por dentro.

Que si te escribo
o no te escribo,
ése es el dilema.

Que si te anhelo
o no te anhelo,
¿para ti vale la pena?

Me quedo muy quieta esperando,
esperando hasta tenerte,
¿acaso tú, también quisieras tenerme?

Veme aquí escondida
sin corazas ni vestidos,
veme aquí anhelando, tenerte aquí conmigo...

08/03/16 01:12 a.m. - 01:31 a.m. - 01:39 a.m. - 01:41 a.m. - 01:13 p.m.
 
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