domingo, 30 de diciembre de 2018

,

Resolución de Año Nuevo


Falta muy poco para que este año termine, y me quedé pensando en cuál sería mi resolución para el próximo año. Sin embargo, antes de poder plantearme una resolución tendría que rememorar lo que este año ha significado, y si pudiera definirlo en una sola palabra diría que este año ha sido duro, y para algunas personas podría decirse que ha sido muy duro. Pero yo no quiero plantear un escenario triste, no quiero que nos quedemos con las cosas negativas vividas este año porque no tiene ningún sentido. Inexorablemente la vida continua, y lo que ha quedado atrás en este año… pues ha quedado atrás. Personas, situaciones, recursos, vivencias… hay tanto que se ha perdido, pero también hay tanto que se ha ganado.

Puedo decir que este año gané experiencia de vida. Conocí a las personas tal como eran, y no como pretendían mostrarse. Pude ver la buena voluntad de quienes puedo llamar mis amigos, pues ellos estuvieron cuando más los necesitaba. Sufrí la carencia, pero también gocé de la abundancia. Recibí malos tratos y hasta algún tipo de acoso, pero también me encontré con personas buenas que me tendieron su mano, me orientaron y me ayudaron. Corrí bajo la lluvia, y mi piel se quemó bajo el sol. Me sacrifiqué por objetivos y metas que logré alcanzar, y lloré desconsoladamente ante las pérdidas que sufrí. Fui un apoyo cuando alguien me necesitó, y yo fui asistida cuando de alguien necesité. De todo lo que viví, siempre algo aprendí.

El próximo año no sé qué cosas nuevas vendrán, pero es probable que como cada año traiga sus propios desafíos, sus alegrías y sus tristezas. No sé lo que vendrá, pero estoy absolutamente segura de que estoy lista para enfrentar lo que venga, porque la vida me ha preparado a través de las distintas experiencias. El futuro no es más que una tendencia que inicia con las decisiones que ya he tomado o que estoy tomando hoy, y si estoy descontento o si quiero que mi futuro cambie pues debo comenzar por cambiar mis decisiones y forma de hacer las cosas, sólo así el futuro cambiará. En general, siempre recibiré lo que estoy sembrando, con alguna que otra “sorpresa” de la vida que igual podremos enfrentar porque estamos capacitados para hacerlo.

Mi resolución es muy simple, no voy hacer una lista de las cosas que quiero alcanzar porque la vida no es una lista, yo tan sólo quiero: vivir. Y vivir significa estar en paz conmigo misma y con los demás; estar en armonía con el medio en el cual estoy, lo cual incluye la naturaleza, animales y vecinos. No me voy a proponer la paz mundial, está fuera de mis manos lograr ese cometido, pero puedo poner el granito de arena que me corresponde desde mi hogar o mi entorno. Vivir es también disfrutar de cada minuto en el cual respiro, sabiendo que la vida ocurre aquí y ahora y no en el antes o en el después. Vivir, sí, eso es todo lo que pido.

Por último, quiero agradecer a Dios por la oportunidad de estar aquí, y le pido que nos siga bendiciendo a todos. Que tengamos un feliz fin de año junto a las personas que amamos, y que sigamos dando lo mejor de nosotros mismos en el próximo año.

¡Feliz Año Nuevo para todos!


Waldylei Yépez



Datos del archivo:
015. Resolución de Año Nuevo. Colección Amaranta. Waldylei Yépez.docx
29/12/18 08:30 p.m.
30/12/18 06:28 p.m. – 06:33 p.m. – 06:42 p.m.



Fuente Imagen: Google.
Continuar leyendo Resolución de Año Nuevo

lunes, 24 de diciembre de 2018

,

Carta de Navidad


Ya casi va nacer el Niño Jesús y lo veremos en el pesebre sin posesiones materiales, pero acompañado del amor de sus padres. Miro de nuevo el pesebre y me quedo recordando el tiempo de mi infancia, cuando recibía regalos en Su nombre, y recuerdo lo feliz que era. Nunca me di cuenta de los sacrificios que se hacían para que yo pudiera tener ese regalo de Navidad. Hoy agradezco profundamente el amor recibido y cada uno de los obsequios que me fueron entregados, pero no es sólo un agradecimiento por lo material sino porque cada gesto de amor me permitió crecer y madurar equilibradamente.

Claro, no puedo evitar pensar en todos los niños que hay en nuestras ciudades, y no sólo niños sino adultos que en medio de un “pesebre” no tienen un regalo de Navidad. Uno pudiera creer que un regalo tiene que ser un objeto caro, pero la verdad un regalo puede ser hasta un pequeño gesto de amor. Hay tantas personas necesitando una llamada telefónica, una postal, un plato de comida. La vida de alguien puede cambiar por completo si recibe las palabras correctas en el momento justo, y eso también es un regalo.

Hoy en mi carta de Navidad quiero honrar a nuestros niños y padres. A los primeros porque representan nuestro mañana, porque representan la inocencia, los sueños y las ilusiones que creemos posibles; ellos representan un mejor futuro. A los segundos porque con total amor se sacrifican por sus hijos durante toda la vida ―pues aunque los hijos crezcan siempre serán pequeños para ellos―, y porque en sus manos está nuestro futuro; de sus gestos de amor y entrega de valores depende nuestro mañana. Así que éste es el día para festejar a la Familia, que es la luz de nuestros corazones y lo que nos hace ser mejores.

Tomo lápiz y papel nuevamente, así como lo hacía cuando era niña, y empiezo mi carta al Niño Jesús:

Querido Niño Jesús,

Cada año te pedí un obsequio para mí, y jamás pensé en dar un obsequio para ti. Sin embargo, hoy no pediré regalos para mí, pediré la oportunidad de regalarte a ti ayudando a quien lo necesite.

Sé bienvenido a nuestro hogar. Sé bienvenido al corazón de esta familia que te espera, y que tiene la esperanza de que tu presencia ilumine a las personas y situaciones que nos rodean. Que tu presencia traiga bendiciones a nuestro hogar.

Niño, sé que nuestro mundo a veces puede ser un lugar muy hostil, pero confío en la entrega y amor de los padres, que al igual que tus padres, darán lo mejor de sí mismos y así puedan guiar por el camino correcto a todos los niños en nuestras ciudades logrando un entorno más seguro y más justo para todos.

A Dios Padre le pido nos siga protegiendo y nos siga bendiciendo. Gracias por tantas cosas, gracias por todo aquello que incluso hemos olvidado agradecerte.

¡Feliz Navidad Niño Jesús! ¡Feliz Navidad para todos!


Waldylei Yépez



Datos del archivo:
014. Carta de Navidad. Colección Amaranta. Waldylei Yépez.docx
22/12/18 05:57 p.m. – 07:45 p.m.


Fuente Imagen: Google.
Continuar leyendo Carta de Navidad