jueves, 8 de abril de 2021

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Carta a mi tía


Querida tía,

Hoy he pensado en escribirle una carta para decirle aquellas cosas que no he podido decir antes, para decirle lo maravillosa que es para las personas que la queremos y apreciamos.

¿Sabe? Si tuviera que describirla para que otros la conocieran empezaría diciendo que usted es una persona solidaria, amable, generosa, preocupada por el prójimo, que tiene un gran corazón, que ama mucho y que se esfuerza por los otros. Una gran mujer que siempre que puede tiende la mano y comparte todo cuanto tiene, aunque sea poco y aunque se quede sin nada.

Por su forma de ser tan gentil y amorosa se ha convertido en amiga, madre adoptiva, hija adoptiva, hermana adoptiva de muchas personas. Se le admira profesionalmente porque dio todo de sí siempre, incluso para ayudar a sus compañeros y superiores. Logró lo que casi nadie logra, llegar a lugares y personas muy inaccesibles gracias a su lenguaje corporal y actitud. Se hizo escuchar, respetar y sentir sin importar el rango de su interlocutor. Logró tratos más justos para personas que lo necesitaban, y que quizás jamás lo habrían obtenido si no hubiese intervenido por ellos cuando lo hizo.

Logró que su madre se sintiera “rica” cuando con esfuerzo se hicieron arreglos a su casa; una madre que nació y vivió en pobreza, pero que sus hijos le hicieron sentir que “lo tenía todo”. Me atrevo a decir que su madre se sintió siempre tremendamente orgullosa de cada uno de sus logros. Me atrevo a decir que ha sido el orgullo de toda la familia, de todos sus hermanos. Y a su vez ha sido modelo de quienes, como yo, ven en usted a una persona admirable. Me ha acompañado toda mi vida en las más locas aventuras, nos hemos embarcado a lo desconocido varias veces y jamás me dijo que no. Ha sido mi guía, mi amiga, mi compañera más fiel.

Soy otra hija de todos los hijos que ya tiene, que son muchos, pues usted se ha ganado ese puesto a pulso, el de madre, hija y hermana adoptiva. Y todo lo que ha hecho, lo ha hecho sin esperar nada. ¿Sabe? Usted es un tesoro muy raro, pero muy valioso. Estoy segura de que su mamá está muy orgullosa, aunque ya no pueda decírselo con palabras. Sé que desde donde ella esté siempre la va acompañar. Siempre va estar allí a su lado.

Tía, personas como usted representan ese haz de luz que ilumina cuando uno cree que todo es oscuridad. Ese haz de luz que nos hace volver a creer que la luz nunca podrá ser opacada por la oscuridad aunque lo parezca.

Gracias, gracias, gracias por ser tía, madre, amiga, compañera de travesías de quienes como yo tienen la dicha de tenerla cerca. Somos muchos los que hemos sido bendecidos con su presencia, y estamos muy agradecidos por todas las veces que nos ha tendido la mano sin esperar nada a cambio.

Gracias, mil veces gracias. Gracias por su sonrisa, por su bondad, y por su espíritu de hermandad. Querida tía, que Dios la bendiga.



Waldylei Yépez



Datos del archivo:

007.Carta a mi tía.Colección 20 años.Waldylei Yépez.docx
07/04/21 22:29 – 22:34



Fuente Imagen: Google.

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