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sábado, 11 de febrero de 2006

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Encuentro

Comienza a oscurecer poco a poco,
al caer la noche se acaba todo,
la niña buena debe ir a dormir,
mañana temprano debe salir.

Portarse bien ha sido su vida,
cuidar el vocabulario día a día,
carita alegre y de sonrisa,
esta noche vive la vida.

Camino del pasillo que te lleva
poco a poco a la alcoba llegas,
frente a ti un tipo te espera
para llevarte de la luna a la tierra.

En ese encuentro furtivo
despacito tus sentidos despiertan,
empezando con un beso en el cuello,
y otro hacia debajo de tus caderas.

La luna se engalana con su vestido plata,
sobre la mesa ya vacías dos copas,
encontrados entre sabanas blancas,
sin luz y a puertas cerradas.

Tus labios lentamente tocan cada rincón,
mientras hay un incendio feroz,
el calor sube cada instante,
se apodera de ti volviéndose interesante.

Las manos recorren los cuerpos
como el aire al desierto,
sedientos de más pasión
se motiva a la acción.

Caricias vienen, caricias van,
momentos que nadie sabrá,
sin compromisos están,
al despertar el otro no estará.

Mañana volverás a tu papel,
portarte bien ante el mundo,
que nadie se entere de tu gozo,
el que te da ese encuentro glorioso.



Waldylei Yépez



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071.Encuentro.Colección El Poder de las Letras.Waldylei Yépez.docx
11/02/06
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Mi sacrificio

El ayer era tan diferente del hoy,
ayer tenía muchas cosas por las cuales luchar,
hoy no me queda ninguna de ellas,
ya he dejado sueltas mis riendas.

Me pregunto por qué los sacrificios
nunca son conocidos,
y por qué vivo yo cautivo
junto a mis penas y sin sentido.

Hice tantas cosas por ti,
miles de sacrificios te ofrecí,
y ninguna vez te mentí
porque todo mi ser fue para ti.

Nunca pensé en el costo,
y que los problemas frustrarían mi reposo,
o que estaría esta noche pensando
cómo sería si estuviese a mi lado.

Recuerdo cuando juntos miramos
aquellas estrellas y nos besamos,
pasaron muchas cosas y te perdí,
no te imaginas cómo duele no tenerte aquí.

Mi único y gran amor tú,
mi único y gran anhelo tenerte,
pero al saber que no puedo poseerte
esta noche ya mi vida clama muerte.

Me dormí tanto tiempo queriendo no despertar,
y aún deseo lo mismo sin cesar,
pero mi suerte no llega hasta allá,
ya no hace falta otra razón hallar.

No quiero mirar el cielo más
ni contemplar otra estrella en la inmensidad,
una niebla oscura me rodea sin piedad,
y ésa es toda mi realidad.

Te perdí y nunca supiste lo que te di,
te alejaste y me quitaste el sentir,
ya el corazón omite los latidos,
y en mí sólo hay un gran vacío.

Aquí sentado en un cuarto oscuro
espero mi muerte día a día,
la paz que será mi alegría
fuera del llanto de mi agonía.

Sólo puedo ver el color negro frente a mí,
el ataúd ya veo venir,
pero no se apura para sacarme del sufrir
que esa noche me dejó tu despedir.



Waldylei Yépez



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070.Mi sacrificio.Colección El Poder de las Letras.Waldylei Yépez.docx
11/02/06
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sábado, 9 de julio de 2005

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Oso de secretos

Si es cuestión de confesar
no es necesario un cura que me escuche,
ni siquiera estar frente a alguien.
A veces me da miedo plasmar todo el sentir
pues no deseo que me lleguen a descubrir,
temo puedan ver más allá,
más allá de lo que deseo vean,
de lo que necesito lean
o cambiar la actitud de cómo sean.

Oso polar u oso hormiguero,
oso de trapo u oso de tiempos,
confesionario de algodón o un almohadón,
una vez más aquí estoy para hablar y decirte
todas mis culpas y todos mis llantos,
todos mis sueños y todos mis cantos;
fiel amigo mudo y ciego,
sin reproches y oídos buenos,
con lágrimas de impotencia
por el dolor en mi existencia,
conoces más de mí y yo misma sé
que sin ti moriría de pie,
pues no tendría a cual regazo acudir
cuando el llanto y la tristeza se apoderan de mí.

Sola como la luna,
llena de cráteres en mi sensible corazón,
pues lo regalé pidiendo lo cuidasen,
pero lo hirieron porque lo dejaron solo,
solo como jamás pensé pasaría,
o medio solo, y eso también duele.
Me repetía una tras otra tantas cosas:
¿Cómo te fue a pasar eso?
¿Por qué lo permitiste?
¿Por qué le quisiste?
Y hasta: ¿Por qué te duele tanto?
Quería bloquear pensamiento tras pensamiento,
no quería me perturbasen los recuerdos.
Cuatro paredes fueron mi refugio,
las cuatro paredes de las cuales quería huir;
sentada sola en una cama con la mirada baja,
baja marea de la playa, bajo ánimo, baja risa,
simplemente estuve contra el piso
ni levantar la mirada pude,
menos mis alas que rotas tuve.
Había tanto que quería decir,
pero una lágrima en mi garganta estaba.
Mi voz quebrada y la mano temblorosa,
el dolor de aquella rosa,
y la indiferencia que me destroza.
¿Cómo culpar a alguien?
Simplemente no hay culpables,
ni siquiera la persona por la cual lloro,
yo le debo tanto, le debo muchas lecciones.
Mi corazón se hundía entre sus lágrimas
pues no aceptaba lo que debía;
sangrando, lo vi sangrando
como ave con ala rota,
lo tomé en mis manos y quise entibiarlo,
pero mi alma muy fría estaba
así que en una cajita lo encerré,
y bajo llave lo guardé,
ahora nada me toca, nada me daña
o por lo menos es lo que trato.
¡Qué gran daño causan las espinas de rosas!
Agradezco lo que fue y quizás extrañaré,
pero llegó la hora de romper las cadenas,
de ser libres como aves en su altivo vuelo,
no queda más que decir: adiós,
adiós al dolor, adiós tristeza, sin ninguna aspereza,
y gracias de parte de mi corazón...



Waldylei Yépez



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069.Oso de secretos.Colección El Poder de las Letras.Waldylei Yépez.docx
09/07/05
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domingo, 15 de mayo de 2005

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Andanza

Diez mil promesas guardadas en el baúl de mi mente,
dos mil besos en espera,
andanza entre mundos perdidos,
gotas de miel en mi piel,
sentimiento furtivo,
ansia de tus labios,
anhelo de tus brazos.

En mi mente, tu silueta,
entre mis brazos, tu cintura,
entre mis piernas, tu cuerpo,
entre mis labios, tu boca,
en mi boca, tu aliento,
en mi aliento, tu esencia.

Las costas de mi mar
lideradas por ti están,
tocas la melodía
en la guitarra de mi cuerpo.

En mi espejo, tu cara,
tu respiración en mi cuello,
tus manos exploran la arena,
arena sedienta de mar.

No existen fronteras;
si el mar y el cielo se unen,
¿por qué tú no conmigo?
Déjame tocar tu rostro, despacito
como si no quisiera se acabase el tiempo,
como los últimos sorbos de una bebida,
deja que explore tus labios
con delicadeza, lentitud y constancia.

Tropezar mi camino con el tuyo,
andar por tus avenidas y calles,
tomar el metro y el taxi,
mostrarte quién soy y pararme delante,
hablarte bajito al oído,
y vivir mis sueños contigo.

Así vive mi mente, extrañándote,
buscando tu cara, y mirarte,
pronunciando tu nombre, cada instante,
preguntándome si debo seguir adelante,
la diferencia lo hace que sepas todo esto;
éstas son unas simples andanzas de mi mente,
pero tu querer hará la diferencia;
somos como cualquiera puede ser,
pero no necesariamente debe ser así,
si yo te quiero y tú a mí
la diferencia se hará sentir...
No hay fronteras
cuando de verdadero querer se trata...



Waldylei Yépez



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068.Andanza.Colección El Poder de las Letras.Waldylei Yépez.docx
15/05/05
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viernes, 13 de mayo de 2005

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Más que palabras (el poder de las letras)

La mano una fina expresión del sentir,
la pluma una elegante herramienta sin fin,
grafito oscuro o indeleble tinta,
borrones que palabras erróneas trazan,
y un marco de color que se alza.
Poema, poesía o prosa,
novela, cuento o ensayo de rosas,
todas firmes con brillante galantería,
y enormes cantidades en la estantería;
ellas profundas palabras asoman
o el sentimiento que retener no soportan.
El juntar palabras no les da su poder,
unir mil letras con ojos cerrados podemos hacer,
pero su valor no será igual
aunque con alevosía se puedan hallar,
pues el poder de un autor más allá se encuentra
desde mostrarte un tierno caudal
o una profunda ira y contienda.
El verdadero valor de las letras
es el sentir que habita en ellas,
es la verdad que les rodea,
y ese autor que deletrea
aquellas líneas deleitables
con un contenido muy afable
que mostrará con total agilidad
su alegre o triste realidad.
Pero aún su poder va mucho más allá,
no es sólo el sorprender con buenas líneas
o una excelente ortografía,
no es el llevarse por un libro de reglas,
no es simplemente desear ser un autor,
es serlo no sólo de mente sino de corazón;
es saber trasmitir un mensaje,
¿acaso debes graduarte para decir un: te quiero?
El regalo dentro de las líneas lo hace el autor,
no la búsqueda de posición ni cargos,
sencillez y humildad, verdad y humanidad
características que deseo junto a mí tener,
ser la pluma de desahogo,
ese hombro donde lloro,
ese salto de alegría
que aleja mi melancolía.
Prestigiosos autores de brillantes mentes,
y aquellos otros que tratan siempre
buscando libertad para exponer sus ideas,
aquellas que surgen como poderosas mareas
plasmadas así en infinitas líneas
llenas de sentimiento y quizás melodía.
La poesía no está llena de mentiras,
así piensan quienes en el amor no creen,
las circunstancias que marcan nuestro día a día
llevándonos de extremo a extremo en nuestras vías,
algunos no tenemos mucha suerte,
pero por vencidos jamás debemos dar;
yo creo en cada palabra que digo
porque he decidido haré realidad;
no es decir te amo a alguien,
y a su vez amar a todo el mundo;
no es decir te seré leal,
y no hacerlo físico o mental;
escribir: te doy todo lo que soy,
no es darle la espalda por un error o posición;
quien escribe hermosas palabras, pero sus acciones contradicen,
sólo escribe hipocresías, pero no poesía.
¿Para qué escribir si no crees en ello?
Yo creo en el amor,
yo creo en la inocencia,
yo creo que siempre hay esperanza,
yo creo en la entrega total,
pero no puedes obtener algo por lo cual no has luchado
o por un interés que no es mutuo;
el amor verdadero es de dos y no de uno,
se construye con esfuerzo y dedicación,
y no hay precio para pagarlo
porque sólo lo barato se paga con dinero;
eres responsable de tus actos y de lo que dices,
si quieres poner poder a tus letras
pon tu corazón a redactar,
esto no traduce ser sentimental
sólo ser realistas y mostrar sinceridad;
escribir de corazón es plasmar
una combinación de los mejores deseos
anhelos de progreso y esperanza;
la receta de un poema sólo la sabe quien la escribe,
cada uno es su cocinero de palabras.
La clave es llevar una verdad siempre,
el poder detrás de un te amo
está en la obra y no en la simple palabra.
La intensidad de un escrito
está en la equilibrada mezcla de sentimiento y letra.
Descubre el poder que puede plasmar cada uno
con su puño, papel y pluma,
descubre que son más que palabras,
ése es el poder de las letras.



Waldylei Yépez



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067.Más que palabras (el poder de las letras).Colección El Poder de las Letras.Waldylei Yépez.docx
13/05/05
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Mujer

Fina melodía de un piano,
suave pincel sobre el cuadro,
sigiloso aire de época templada,
y golpe de pluma contra una almohada.
Con un cuerpo de rosa, frágil y poderosa,
las espinas serán tu defensa del mundo,
y vestida de pasión te encontrarás
envuelta en sueños y fantasías.
De delicada curvatura y esplenda escultura,
vivaz y humanista, benévola e idealista.
Sencilla como vocal has nacido,
pero en palabra te has convertido
buscando la expansión de tus cimientos
que con el tiempo vas haciendo.
Circunstancias e instantes bordearán tu destino,
más allá estarán las caídas y los hallazgos;
aquellos que tenderán su mano y otros su espalda darán,
pero no serán estos quienes te detendrán.
Las vivencias guardadas en cajas de recuerdos,
y lágrimas perdidas en la sonrisa del silencio;
sobre tus hombros un mundo que llevar,
la fatiga será tu principal enemiga,
pero sobre quien victoriosa te impondrás
por la gracia que se te concederá.
Ojos de tierna mirada, creadores de ilusión,
boca de dulce miel, y los besos de gloria,
manos de algodón, toque delicado de piel,
pies firmes, recorren incansables los caminos,
olfato de gran poder, buscador de la exquisita fragancia.
Símbolo de fuerza y debilidad en un mismo tiempo,
imagen de lealtad y respeto, pudor y secretos,
de un corazón inmenso como cielo y profundo como mar
donde sinceridad, misterio, ternura y fragilidad hallarás.
Mujer, el ángel más ángel de todos,
el reino del cielo terrestre,
un bosque de carne y calor,
la sinfonía del sol,
la belleza de la luna,
la humildad de la vida,
la esperanza no perdida,
la verdad intachable,
y el oro invaluable;
formas vida de tu vida y la mantienes,
refugias en ti a quien te refugiará en su cuerpo,
eres volcán de pasión,
costas de ternura a recorrer,
tus manos un manto de sensibilidad,
vestida de seda y tacones,
pero debajo de ellos está tu interior,
el tesoro más caro del mundo allí escondido tienes,
pero no todos podrán a él ingresar,
nadie posee la llave de tu puerta sin cerradura
que te protege de quien quiera herir con espinas tus pétalos rojos.
Él es fuerte como roca pero dulce como miel,
ofrecerá el regalo más preciado, el perdón,
él te hará quien eres, él será tu visión y tu temple,
él te mostrará lo que sólo tú puedes sentir,
y nadie más que tú puedes entregarlo
a quien se haga de merecer tal regalo
para mostrar el valor del corazón que sólo una mujer puede poseer.



Waldylei Yépez



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066.Mujer.Colección El Poder de las Letras.Waldylei Yépez.docx
13/05/05
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domingo, 1 de mayo de 2005

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Reafirmando

Todo lo que sé
es que sólo sé muy poco,
o que cada día sé menos,
menos de lo que creía saber;
una gota nace en la lluvia,
pero su camino va dar la vuelta al mundo,
y por su gracia dará vida
al sediento desde Cali hasta Siria.

Creí conocer a la gente real,
realmente a veces les desconozco,
y aquellos que son irreales
pueden ser más real que los reales;
entre los hombres puedes sentirte solo
o acompañado en la soledad,
la suerte y tristeza allí te encontrarán
pues simplemente de tu vida serán.

He conocido la dicha y soledad,
me ha acompañado el canto,
el sonido de la risa,
y las verdades que hacen trizas;
amigos grandiosos y de aquellos los rostros,
caminos empinados,
lágrimas reprimidas,
mentiras vividas,
el dolor del corazón,
y la tristeza del adiós.

Pilar para mis pilares
pues ellos también viven,
sufren y siguen;
los caminos de la vida son complicados,
situaciones injustas llegando a despiadados,
y aún así no se dejan vencer,
trataré de ayudar en su no ceder
como ellos, que nunca me han dejado caer.

Sociedad de personas serias,
seriamente no puedes vivir siempre,
el trabajo nunca podrá llenar
el vacío que deja el no jugar con tus hijos,
el no disfrutar de las pequeñas cosas de la vida
aquellas que les hacen más grata;
el mayor peligro de la vida es vivir,
pero el tiempo no perdona,
no le pidas a un niño que sepa compartir
si nunca te ha visto hacerlo,
no le pidas que aprenda a respetar
cuando no tuviste tiempo de enseñárselo,
no le pidas un trato cariñoso
cuando sin tiempo nunca le diste;
los niños son el reflejo de sus padres,
ellos verán lo que haces y no sólo lo que dices,
recuerda que es más hermoso un abrazo cariñoso
que lo material de un nuevo oso.

He conocido la ausencia de alguien importante,
sin embargo, no me limita en conocer gente,
la palabra de una apacible persona
que sin querer me ha guiado,
estando cuando le he necesitado
cual si fuera un padre y yo un hijo adoptado.

Corazón hermoso de mujer,
estrella luminosa de los tiempos oscuros,
ternura y fuerza sin medidas
evitando el dolor en mi vida,
pilar más poderoso que me sostiene,
ella y su rostro, un incentivo a seguir,
todo lo que consiga será por ti,
tu nobleza y tu amor sin fin.

He vivido tantos momentos y situaciones,
y aún así creo son pequeñeces,
de mi lado aún la juventud se encuentra
por eso sé que sólo empieza mi contienda;
he volado entre aves, corrido como liebre,
despreciado y temido, maltratado y herido,
y aún así como el fénix, he resurgido.

Un aprendizaje es la propia vida,
un gran amor, el propio,
apropiadamente aprendí lo que sé,
valoré los consejos, y los retos impuestos,
aprendí a fallar, y aprendí a ganar,
siempre supe que el interior es lo que vale,
cada día vi hacia adelante,
y le dije al pasado que pasó, y que ya no sigue,
quien fui ayer, ya murió,
quien soy hoy, mañana no estará,
pero demostraré que mañana seré mejor;
el problema no es la tristeza, sino lo que hagas con ella,
siempre ha dependido de ti,
yo sólo me he puesto de pie nuevamente
porque sí, he estado en el piso,
pero nunca me quedé allí;
de frente una vez más diré que aquí estoy,
y no importa lo que venga,
cada derrota sólo me hace más fuerte,
y mis nuevas victorias reafirmarán,
reafirmarán quién soy,
pues soy más de lo que ellos esperan,
y ahora lo estoy reafirmando.



Waldylei Yépez



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065.Reafirmando.Colección El Poder de las Letras.Waldylei Yépez.docx
01/05/05
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Lágrimas de corazón

Cierra tus ojos y déjame subir al cielo...

Cierra tus ojos y déjate llevar por el viento,
que sea él el salvador de los tiempos;
deja que tu llanto y tu sonrisa
se embarquen en un velero
que está impulsado por el océano,
para navegar entre sueños rotos y cumplidos,
la verdad es un lío.

Estás tan cercanamente lejos
que lejanamente veo tu cercanía;
estás tan distantemente dentro de mí
que profundo es el vacío que tengo sin ti;
tus palabras impregnadas quedan,
tan valiosas para mí son ellas.
¿Cómo pedir a alguien que se aleje
cuando no quieres que lo haga,
y ese alguien tampoco quiere irse?
He allí mi torturante dilema,
he aquí mi dolor en vida,
mira allá el cadáver de corazón
que sumiso en llanto no dice: adiós.
No estás aquí aunque puedo escucharte,
no te miran pero sin embargo yo te veo,
te vas y te quedas, vuelve o regresa,
has dado vida a mis letras
como el predicado al sujeto,
cual si fuera agua para el árbol
o viento para el ave.

Helo aquí, rojas lágrimas de un corazón sangrante,
espinas incrustadas en mi sutil vida,
lluvia caída desde las perlas de mi rostro,
rostro entristecido por ver la realidad,
realidad que traté de vestir con optimismo,
pero es hora de aceptar al mundo tal cual es,
de decir que te quiere ese, quizás tonto, corazón,
pero es injusto no exista ese: aquí estoy;
qué poca suerte tengo, pobre caminante de sueños,
pobre niña castigada sin juego ni helados.

Mis alas rotas estuvieron,
mis alas rotas están,
yo sé cómo escribir una letra,
yo sé cómo volver a empezar,
yo sé que sangra mi herida,
yo sé no podré olvidar,
soy sólo un insípido poeta
que ha muerto y ha vivido,
ha sufrido y renacido,
soñado y confundido,
amado y añorado,
llorando estremecido.

Un regalo jamás abierto,
una triste lágrima frente al viento,
la última gota de la botella,
y el silencio de una estrella
pues mi risa se apagó
cuando lágrimas mi corazón derramó;
sé que estaré y estarás presente
aunque en realidades el sol esté ausente.



Waldylei Yépez



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01/05/05
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viernes, 22 de abril de 2005

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Ella baila sola

Compartir mi amor, era lo que deseé hacer,
vivir de la ilusión, era mi ideal,
jamás cambiaría mi sentir por ti,
cada quien en su sitio con el estorbo de por medio,
la distancia y mi esperanza en un destello.
Tropecé con las piedras, pero aprendí a esquivarlas,
mi camino de llegada fue distinto en su empezar,
sueños que ahora se tornan vacíos,
tan vacío como el oscuro pasillo
donde mis cenizas yacen, y la lluvia cae.
Pude hacer mil cosas especiales,
tú, mi pluma y mis letras,
yo, sólo quien te espera,
nunca pedazos de tierra pudieron impedir,
olas de tristezas mi premio a recibir.
Tomaste de mí todo cuanto tuve,
mi corazón no negué a ti,
y esperaba no cambiaras el rumbo,
pues en un cruce quería toparme contigo.
No deseaba más de lo que pudieses darme,
no esperaba bajaras la luna ni el sol,
tampoco esperé sentir el temor,
y mucho menos este gran hueco en mí.
No me cierres la puerta, no quiero que duela más,
nunca te negué nada, y nada me guardé.
A veces pienso que abrir mi corazón fue un gran error,
pero tú quitaste las paredes que no me dejaban crecer,
no fue mi primera equivocación, pero quizás sí mi amor.
De los niños aprendí su sonrisa
pues ellos mostraban en ella cómo debía ser,
de ti aprendí a levantarme
pues nunca esperabas me dejase caer,
pero nunca aprendí cómo hago...
cómo hago que la ausencia no sea tan fría,
que el silencio no mate y mi corazón no desangre.
Descansa en mis brazos el tiempo que quieras,
o yo te imaginaré en ellos,
háblame en silencio, mírame en sueños;
de tu presencia me queda mucho
pues aprecio quien fuiste en mí,
pero no pidas que no me duela así.
Miro mis ventanas y sólo llueve,
los dos sabemos que no éramos el uno para el otro;
corazón no llores esta noche,
no desveles mi razón, tan sólo di adiós.
Mi pecho es un tambor que perdió su ritmo,
y la música de fondo, aquella con quien lloro,
en un baile de abril donde mis penas se hicieron sentir,
donde el baile es individual pues el show debe continuar,
en una pista desierta ella baila sola,
porque sola ha quedado luego de un tiempo a su lado.



Waldylei Yépez



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22/04/05
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viernes, 15 de abril de 2005

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Rosas azules

Caminos y cruces en la vía de luces,
mañanas espesas de niebla traviesa,
puente de hierro sobre el lago de fuego,
páginas amarillas de árboles y semillas,
el concreto de aquella frondosa selva,
y el guardar de las reservas.
A la luz de un rayo de fuego del cielo,
expuesta al sonido del silencio inerte,
al canto de una cigarra elocuente,
y en espera del mito de la llegada de un héroe.
Azul de colores, de colores azules,
así las cosas de valor se describen,
pues azul es el sueño, el sueño se tiene,
del sueño se vive, y al sueño se vuelve,
pues por utopías el poeta muere y camina,
vive o resucita, escribe o recita;
por los sueños seguimos y en lucha morimos.
Aquel sueño de los niños que una vez fuimos,
y las etapas que sin duda vivimos;
creo que la infancia marcada en instantes está,
y desde allí comienza nuestra verdad,
que quizás no fue un símbolo de luces azules,
pero nada es absoluto y en lo oscuro hay luto,
lugar del claroscuro y del oscuro claro.



Waldylei Yépez



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15/04/05
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domingo, 10 de abril de 2005

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Mío

Creo que con el pasar de los tiempos
se hace presente un inminente futuro,
y en el dormir de los niños del pasado
que por seriedad dejamos a un lado.

Mundo y personas que buscan colores,
acuarela de ficción de hadas y castillos,
la caza de héroes con armaduras y títulos,
esbeltas princesas libres de impuros,
cualidades y aptitudes del más fino calibre
con poder en bolsillo y caros anillos.

No busco un héroe o la realeza,
pero busco más que apariencias;
yo creo en el construir de un futuro,
y en la importancia del interior
recordando qué es lo que nos da valor.

Inmensa alegría en niños de una navidad
como el amor que profeso,
en el más puro estilo de la verdad
de un condenado confeso.

Recordando que sólo soy una persona
prometo lo que pueda cumplir,
y con mis espinas defender el sentir
que poco a poco se apodera de mí.

Como un canto secreto de niños
recitar suavemente al oído
las palabras que aquí no pueda escribir,
pero que deseo poder decir.

Sé que no hay distancias tan grandes
que alejen a la luna de los rayos solares,
y que ellos se unen en el baile de los eclipses
como en la tierra, el árbol y sus raíces.

Mía es esa voz tuya que me hace temblar,
mía es la luz de tu sonrisa,
tuyas mis manos y mis letras,
tuya el agua de mis besos
que saciará la sed de tus labios.

Mío desde el final del universo
hasta el principio de mi alma,
mío desde lo sublime a lo perfecto,
mío para amarte con dulzura,
mío para darte lo que sólo tú puedes poseer,
mío para ser la dueña de tu amor,
mío...
como sólo mío puede ser de quien soy sólo suya.



Waldylei Yépez



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10/04/05
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viernes, 18 de marzo de 2005

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Él

Es el momento donde cerca necesitas de alguien,
el apoyo de un amigo y la palma de su mano,
cuando caminas ya sin fuerzas,
y se liberan las tristezas
pues todo sombrío tiende a parecer,
una luz en la lejanía visible apenas,
el sentido de las cosas perdido está,
y un vacío interno tornase indeleble.
Nunca creemos el fin de esto llegar
más aún cuando la fortaleza desfallece,
cuando los ecos te persiguen hasta tu inconsciencia,
y las garras de la vida te golpean como poderosa marea,
siendo tú un débil peñasco que la naturaleza dejó
más débil que un vaso de cartón mojado por las aguas.
Fuerte, así la vida te apetece
para poder ir más contra ti,
pero si eres débil te comerá como un hambriento frente al pan,
desmoronándote velozmente sin dar oportunidad de defensa,
te mirarás al caer como un espectador frente a película
o en el choque con el tren de la vida,
bajo la línea de lo oscuro tildándote de incapaz
pues tu larga lucha ha sido en vano.
Me refugio entonces en el Libro de la Vida,
donde las líneas acreditan la verdad intachable,
en donde se muestran los caminos,
cada uno de ellos con distintas líneas de destinos,
en esas majestuosas líneas que algunos ya han olvidado
he encontrado la verdad quien me ha liberado
de esa prisión que me mantenía pensando que yo no podía,
que nada arreglaba y que mal me dejaba.
Abro mis ojos, el conflicto interminable ha acabado
pues el guerrero incombatible de tesón incansable
la buena batalla por mí ha luchado;
era tiempo de relevo,
tiempo de entregar las cargas y corazón,
y despojarnos de nuestras capacidades
concediendo el paso a nuestra fe,
es así cuando por fin mi alma tiene reposo.
En aquel que me ha salvado,
he sembrado mi confianza plena,
y convertirme en merecedor de su ayuda, lo deseo,
aunque sé que me ama como un hijo.
Seré obediente y leal a su palabra,
y grabaré a fuego en mi alma y corazón
que su mano me sostiene y que sólo en Él encontraré paz,
que Él siempre estará y que nunca me fallará.



Waldylei Yépez



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jueves, 17 de marzo de 2005

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Mis labios

Con la puesta del alba
llega el terminar de mis sueños
en donde el tiempo sin claridad
te brindé en mi mente,
el tiempo es tan extraño y malo conmigo
pues cuando necesito pase como avión
se demora como tortuga,
y cuando quiero velocidad de hormiga
se vuelve un tornado,
las tareas del día se vuelven rutina,
pero si se acerca la hora de verte
mis ojos se vuelven rutilantes,
rutilan y rutilan
como poderosas perlas marinas.
La majestuosa tarde se apodera del señor tiempo
vistiendo engalanada de color amarillo,
pero tan traviesa y juguetona
que nunca cansa de correr,
y el calor se acrecienta dentro de ella,
pero su cierre es con broche de oro
pues ha permitido un encuentro en el parque
alejando así a la señora lluvia
que venía hacer de las suyas,
además furiosa estaba y el viento la apoyaba,
pero la tarde la detuvo y me ha dado este lujo,
el lujo de verte y pasear hoy de tu mano.
Un descanso bajo el árbol
quien nos arrulla como pequeños,
el paisaje siembra ternura dentro del viento
quien con suaves soplidos acompaña mis palabras,
aunque a veces ellas sobran
pues la mirada hace muy bien su trabajo,
la lluvia también se enternece,
su cólera es aplacada y deja caer un pequeño rocío
del cual el paraguas de las hojas nos protegen.
Tus ojos, fuentes de inspiración,
ven más allá de mis ojos pues he querido que así sea,
delicadamente y sin perderte de vista
toco tu rostro muy despacito mientras intento acercarme,
lento, lento es mi movimiento hacia tu boca,
pero me detengo antes de llegar a la meta
para respirar de tu aire,
y que formes parte de mi esencia,
allí es cuando más anhelo el roce de los labios,
ese toque sutil y persistente que lamento no sea eterno,
y con sumo poder marcas mi boca que te he entregado
por ello tu rostro mis labios se ha llevado,
y les ha hecho suyos como el mío a los tuyos.



Waldylei Yépez



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viernes, 25 de febrero de 2005

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Tu sonrisa

Lejos e inalcanzable
como la cúspide de un árbol,
sólo las aves tocarán su cielo,
y las gotas sus firmes pies.

La perlesía del tiempo
en su fotografía,
las abundantes arenas,
y el agua bendita,
la calidez de las olas,
y la serenidad del océano,
la verdad hecha historia,
y la mentira que razona.

Los pasos distantes,
y los límites impuestos,
el anhelo y el deseo
frente a la frontera de los sueños.

La revelación del sentir
mediante palabras grandiosas,
que te harán ser feliz
o tener una muerte penosa.

Confianza depositada en tu banco,
puerta abierta al corazón,
entrega en un abrazo estrecho,
miradas que aclaman lo sintiendo.

Tu piel, una colonia a descubrir,
tus ojos, un horizonte a gobernar,
tu gusto, sólo a mí ha de probar,
tu boca, la fuente que me saciará.

La sonrisa que nace de hermosas palabras,
ésa que te descubre y lo pensado también,
ese obsequio que los privilegiados tienen,
el regalo más grande que mi vida pueda querer.

Pocas monedas en mi vestimenta,
sin riquezas ni lujos en excedencia,
aún así tu sonrisa anhelo comprar
aunque no hay dinero en que lo pueda pagar.

A cambio te daré el más grande de mis tesoros,
ése que late y bombea constante
pues sólo así puedo costear ese regalo tuyo,
pues en mi pecho no lo quiero a menos que sea suyo.

Esa sonrisa de la cual tengo derecho,
me la han regalado en una bolsa de silencio
pues no es necesaria una palabra
si nuestras miradas a lo lejos se hablan,
le he sido fiel aunque lejos he andado
o las circunstancias me han obligado,
nosotros somos más que una palabra
o seremos más que eso,
somos más que un beso furtivo
o un contacto de pieles desmedido,
somos una mezcla de todo un poco,
somos lo que somos y seguiremos creciendo
con amor, comunicación y confianza,
la verdad y la templanza.



Waldylei Yépez



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25/02/05
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domingo, 20 de febrero de 2005

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Volemos lejos de aquí

Sé dónde te encuentras,
sé a dónde vas,
sé qué necesitas,
y no por casualidad,
sé muchas cosas que me has permitido saber,
sé de las cicatrices en tu vida,
y las inmensurables heridas,
sé sobre las circunstancias del día,
sé hasta de las mañanas vividas,
sé casi todo sobre ti,
y lo sé sin medida de tiempo,
lo sé por tu manera de ser,
lo sé por algo que lo indica
porque en cada palabra tuya,
cada mirada recibida,
cada sonrisa regalada,
cada una de ellas te delata
como lo hace conmigo,
pues creo que nos conocemos de siempre
aunque parezca una mentira verdadera,
o lo contrario a una verdadera mentira.
Con total ingenuidad he entregado mi vida,
pues el cariño y la ternura,
como el sol y la laguna,
me han fijado a tu diestra
para permanecer allí hasta donde no se recuerda;
a primera vista puede existir el amor
o al primer hablar, o quizás al juntos estar;
lo normal en la sociedad es imponer reglas,
pero para nosotros ellas no nos manejan;
me atrevo a hablar de un "nosotros" con total seguridad,
pero aún así la incertidumbre ronda mi cabeza
o el miedo de estar lejos de tu realidad,
el miedo al pensar que nunca estarás para abrazarme
me da necesidad de pedirte ayuda,
pues tengo miedo de que no se cumpla lo que quiero,
tal vez debería alejarme ahora que aún puedo
pues si dejo que el tiempo pase será muy tarde
porque tienes algo que acaba por completo conmigo,
no sé si es tu mirada,
pero hace que se separe mi razón de mi alma
e invita a la fantasía a suplantar mi realidad,
pero cómo luchar contra lo que no veo,
cómo desterrar un sentir de mi corazón,
ese sentir que alegra mis días,
el mismo que me hace querer saltar cuando a mi lado estás
o cuando sé algo de ti,
cómo hacer para eliminar aquello que me hace feliz,
sencillamente no quiero
pues yo a ti te quiero,
las puertas de mi corazón para ti están abiertas,
prometo hacer del hospedaje el mejor.
No importa qué piensen los demás del "nosotros"
pues nosotros somos tú y yo,
nosotros sabremos hasta dónde llegar
pues por amor podemos ir más allá.
Demos un paseo por el mundo,
conozcamos el final del universo,
no espero bajes la luna por mí,
pero espero tenerte cerca de aquí;
no necesito una religión para confesarme,
para confesar que no estoy arrepentida de lo que siento,
y para decir que me gustas,
y que me interesas desde ese primer encuentro
porque "nosotros" no viene de una costumbre,
y que crece poco a poco como la lumbre
porque de a poco se acrecienta el amor
haciéndose tan brillante como el sol.
Toma mi mano y juntos volemos lejos de aquí,
no dejemos que la rutina nos vuelva iguales al resto,
el futuro no está predeterminado
siempre hay más posibilidades, más de un futuro,
todo depende de los caminos que ahora tomemos,
seamos nosotros quienes decidan el futuro,
y no un par de aquellos absurdos;
mi mano está tendida esperando la tuya,
y a pesar del miedo a entregar mi corazón,
si es a ti, segura de hacerlo estoy.
Amor mío volemos lejos de aquí,
seamos unánimes,
que otros no manchen nuestro plumaje,
y sigamos las líneas de este nuevo sendero
buscando un puerto para nuestro seguro anclaje,
donde te daré mi corazón vestido con seda de traje.



Waldylei Yépez



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20/02/05
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domingo, 13 de febrero de 2005

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Te amo

Cada día, cada instante y en todo momento
siempre estoy rodeada de tu presencia,
y tan llena de mi inocencia.
Nunca quiero alejarme de ti,
y siempre intento que te quedes aquí.

Como las rosas rojas defino al amor
cuyo color marca la pasión y la total entrega,
hasta mi sangre te doy sin reserva.
Mi vida y pensamiento también son tuyos,
pues en el amor no hay cabida para el orgullo.

Toma mi amor, toma mi vida
pues nada ni nadie cambiará lo que siento.
Lo que quiero es que no camines lejos;
son tus pasos mi guía en el sendero,
y mi razón para sobrevivir la tormenta.
Tú eres mi razón de espera.

Acércate y bésame. Haz que cierre muy lento mis ojos,
que sueñe que siempre estaré contigo
soltando la pasión que llevo dentro.
Tú has liberado mi vida
porque no has querido atarme.
Me has hecho libre, como libres sólo el amor puede hacernos.

Eres lo primero que quiero ver a mi despertar.
Soy la razón que tienes para soñar.
Eres y soy tantas cosas importantes
que no importa siquiera enumerarles.
Eres y soy significa nosotros,
nosotros lo que quisimos que fuera y no otros.

No te alejes de mí, no dejes que el ayer se lleve nuestros planes.
Quédate para admirar juntos el ocaso y el alba,
para sentirme protegida,
para seguir creyendo en tus palabras,
para seguir entregándote mi vida.
Quédate para decirte que es algo más lo que siento;
que somos algo más que dos que se quieren,
somos dos que se aman.

Háblame con tus ojos.
Tócame con tus labios.
Mírame con tus manos.
Escúchame con tu corazón.
Regálame tu amor,
y ámame sin razón.

Todo esto y más lo resume un par de palabras.
Ésas que significan más que el mismo oro;
ésas que tanto me estremecen,
y que te diré hoy, mañana y siempre... TE AMO.



Waldylei Yépez



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viernes, 11 de febrero de 2005

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Cero Voces

La comunicación que existe desde mucho,
el lenguaje desde un principio,
las lenguas desde hace siglos,
y los modismos de ahora mismo.

La perspectiva sociolingüística,
las obras de índole artística,
las palabras que hieren,
y aquellas que te adhieren.

Todas aclaman lo mucho que hay que decir
pues ni el viento ni el papel lo van impedir,
pero cómo hacer cuando voces no hay,
cuando cero voces has de encontrar.

Es normal tener que decir,
y a veces tener callar,
es cotidiano el querer impulsar
pues una palabra te hará batallar.

Entre gentes distintas camino mis días,
el paso a paso de fe y alegría,
un normal día de luz
por las calles se sube a un autobús
donde miradas inmersas en su mundo van,
donde los terceros no podrán entrar
pues sus pensamientos profundos están.

En su primer puesto una pareja
todos pendientes estaban de ella
pues con gestos expresaban ideas
los mismos que no entendía así quisiera,
la voz a ellos no les hizo falta
pues con sus gestos decían todo,
no fue necesario una palabra,
no fue necesario un conjunto de sonidos,
no fue necesario decir mil cosas
pues ellos se entendían,
nosotros fuera de ese mundo estamos
como curiosos sólo quedamos,
las miradas pueden decir más cosas,
y son más sinceras que las propias rosas.

La voz que de lo profundo llama,
esa voz que sólo existe entre nosotros
es la voz de la conciencia,
o quizás la inteligencia,
sólo sabemos que comunica
todo aquella que necesita,
pues si hay algo que hacer te dirá
durante un día y al siguiente no se irá.

Hay tantas formas de mandar un mensaje,
aquella llena de sonidos
que lleva consigo suaves soplidos
no es el único medio
pues sin voz aún puedo comunicarme,
cero voces pueden existir
sólo hay que aprender a sentir,
escuchar las palabras de los ojos,
ver los gestos en los rostros,
pues aunque podamos hablar muchas veces callamos,
pero nuestros ojos y rostros son una gran ventana
sólo hay que mirar hasta donde lo permita el alma,
la vida llena de voces puede estar,
pero recuerda que los cero voces allí estarán,
merecen el mismo grado de atención
porque son importantes como tú y tu razón.



Waldylei Yépez



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11/02/05
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domingo, 6 de febrero de 2005

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Nunca más

Es un nuevo día,
y leer el periódico no es mi alegría,
la paz se escapa, escapa hacia Marte,
y el martes no era un buen día pa’ viajes.

Sobre la avenida quedan vidas perdidas,
por culpa del alcohol sin medidas,
en los hospitales se ve mucha acción
cada carrera tiene razón.

Pueblos en guerra que tiran piedras,
cacerolazos por delante te llevan,
barrios que en valle de balas viven,
tras una cerradura sobrevives.

Aquellos que viven bajo puentes lloran,
en sus manos potentes cañones añoran,
una economía en decadencia te explota,
y el creciente desempleo te derrota.

Comes con hambre, bebes con sed,
tu salud una enfermedad es,
para medicamentos no te dan,
y ni un hueco pa’ enterrarte hay.

Cuchillo filoso ponen en tu cuello
para quitarte los zapatos sin destello,
con el pasaje en aumento compro camello
porque las rutas quemadas están a lo lejos.

La derecha e izquierda me tienen cansado,
de tanto blablazo me tienen harto,
tristes en la calle los niños vagos
que anhelan un pedazo de pan dorado.

Las aguas del lago verde se encuentran,
todos asustados alzan las riendas,
los jefes y los medios en guerra asientan,
la virtud de ganar todos desean.

El escuadrón de la muerte llega y se queda,
decide quién vive y muerte desean,
el supremo dios de la guerra
con quien meterse no recomienda.

Elevo mi asta en señal de protesta,
tengo derecho a existir
con una vida y anhelos que cumplir,
por tanto te pido no quites mi vivir.

Amor y Paz, no dejemos la lucha,
somos el presente, construyamos ya futuros
con cosas mejores que éstas,
es el momento de cambiar estrategias.
¡Nunca más vueltas reversas!



Waldylei Yépez



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06/02/05
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domingo, 30 de enero de 2005

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Mi diciembre

El último mes de los días de ayer,
aquel que lleva mucho estrés,
y guirnaldas también,
de fiesta en fiesta andabas yendo,
de birra en birra te andaban sirviendo,
fuegos pirotécnicos andaban sonando,
de palabra en palabra una conversación se va acentuando,
de puños a puños la gente iba alterando
hasta que una bala todo fue finalizando.

Cayendo aquel chico al piso muerto 'e bala,
mañana se enterará a primera hora to' la cuadra,
mañana comenzará aquella guerra,
mañana temblarán hasta las tejas,
mañana sentirás lo que es el miedo en realidad
porque mañana un batallón te hará llorar.

Los culpables huyen a otro sitio en la ciudad,
pero el barrio ahí mismo quedará,
aunque no tuvimos con el hecho na' que ver
justos por pecadores a caer,
si nuestras casas quemadas no serán
nuestros cuerpos lleno 'e balas quedarán,
cuando salgamos al feliz año compartir
recemos pa ' que no vayamos a morir,
pues en sus autos muy aprisa pasarán
echando tiros a quien le caiga en su atravesar
o si no desde los techos habrán de actuar.

¿Quieres problemas?
¡Tienes problemas!
Con los malos te metiste,
y de este pe 'o no saliste.

En este pe 'o todos son culpables
sin remordimiento nosotros vamos a matarles,
pa' que respeten a los malos,
pa' que vean no somos pargos,
con mi macana te habré de dar
un tiro en tu cabeza y de allí no pasarás,
quemaremos la madre del que el gatillo haló,
y si no la encontraremos su mujer pagará
así ella estuviera muy preñá,
por las noches nos meteremos en las casas,
y mataremos si es posible a to' la raza,
hasta el perro saldrá muy tiroteado
o quizás ahorcado con mis manos,
mis hermanos muy arrechos han de estar
ni la policía nos va parar,
pues le caeremos a tiros a su unidad.
Me importa un carajo que hayas estudia 'o,
o si tú mamá llorará sobre tu cuerpo,
si a mi amigo lo mataron como un perro
como un perro te tiraré por el zanjón,
clavaré un cuchillo en el estómago de los tuyos
porque nadie antes conmigo pudo.

Quisiste problemas,
tuviste problemas,
nosotros cargamos con tu culpa,
y pistolas en nuestras frentes pusieron,
al escuadrón de la muerte andan pidiendo
porque ya no se aguanta lo que está aconteciendo.

El Escuadrón de la Muerte que llega y se queda,
limpiando la basura de las calles
donde inocentes también caen,
mucha gente apoya esta iniciativa
es que no aguantan tanta inseguridad colectiva,
el problema es que se la dan de dioses,
y no permitirán con ellos ningún roce,
agacha tu cabeza y déjalos hacer
porque al final te van a proteger
de aquellos que nada les importa,
porque les sabe a nada que tú existas,
y que algo llamado vida tengas y te resistas.

En mi diciembre temí por la vida.
la mía y de los míos,
pero no sólo diciembre tiene este lío,
de aquí en adelante a las manos de Dios les envío
pues nadie sabe hasta cuándo será el castigo,
sólo nos queda confiar en Dios y ponernos en sus manos
o en las manos del Escuadrón que la muerte anda sembrando.

La realidad de los barrios aquí descrita está,
mira cómo vive mi pueblo en batallar,
quienes no eran malos en malos han sido convertidos
por el odio que otros han ocasionado en su camino,
la vida llena de muerte se ha convertido,
esperemos que en esto no se conviertan nuestros niños,
pues el fin del mundo vendría
unos matando a otros todo el día.



Waldylei Yépez



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30/01/05
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Bésame

Nuestro beso del silencio,
por las noches me estremezco,
las mentiras de tus labios
que te creo y me arrepiento.

Lo caliente de tu cama,
el sentir y las miradas,
un susurro al oído
con mis besos te maldigo.

De las aguas siempre vivas,
de la inocencia de la muerte,
de la verdad de una bala,
del dolor de una estaca.

Desde la sombra de un vampiro
hasta el latir de su corazón,
desde la sangre que no tiene
hasta aquella que en su boca retiene.

Desde un alma manchada
hasta aquella endiablada,
desde el perdón infinito,
y por las noches los gritos.

Un camino de cementerio,
un cementerio hecho camino,
la muerte que ronda
o te ronda la muerte.

El alba penetra tu piel,
y en llamas irás a caer,
el crepúsculo una razón de entusiasmo,
y en ocaso la parca a tu lado.

Toma mi alma cada segundo que puedas,
toma mi vida cada minuto que quieras,
toma mis labios y castígame con los tuyos,
bésame aunque sea en tus murmullos.



Waldylei Yépez



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052.Bésame.Colección El Poder de las Letras.Waldylei Yépez.docx
30/01/05
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