jueves, 6 de mayo de 2004

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Quiero ser

Ando entre sueños siempre,
yo sólo quiero tenerte,
en tus ojos simplemente verme
y vivir este hermoso presente.

Quiero tantas cosas
y deseo muchas más,
entre tus sueños me verás,
sin ti no puedo vivir más.

Quiero volar libre como ave,
desde las alturas guiarte
y además secretamente admirarte,
pero lo mejor sería el besarte.

Quiero ser tu alimento día a día,
el agua que sacia tu sed,
el aire que respiras,
el sudor que recorre tu piel.

Quiero ser tu sol y luna,
las estrellas y el lucero,
el árbol y la pradera,
el azul de tu mirar.

Quiero ser tu aliento,
paisaje para tus ojos,
el sueño de tus noches
y un alegre despertar.

Quiero ser la brisa,
las olas en el mar,
tu anhelo más profundo
y tu sombra al caminar.



Waldylei Yépez



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06/05/04
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Una simple forma de vida

Tendido sobre las aguas
mi vida puedo apreciar,
la pantalla del cielo puede mostrar
lo que fue mi travesía y nada más.

Adinerado quizás no fui,
de mi pobreza tampoco huí,
lo material tal vez perdí,
fueron muchas cosas las que viví.

Toda mi vida luché por lo que quería,
muchas de ellas ya las boté
porque habían nuevas cosas que prefería,
pero siempre el poseerte lo deseé.

Nunca te dije lo que sentía
porque tal vez te burlarías,
pero ahora no importaría
si te tuviese cerca un sólo día.

No te ofrecí el cielo azul,
mucho menos el mar y su plenitud;
las estrellas nunca te di,
pero mi corazón sí lo perdí.

Entre tus ojos podía perderme,
miles de años podrías tenerme,
pero la verdad es que no será
y eso mucho me afectará.

Podría decirte frases bonitas,
sacadas de libros de muchas letritas,
pero ésa no es la idea,
te diré lo que mi corazón quiere que veas.

No tengo mil tesoros,
ni soy un rey ni tengo oro,
pero quiero ser amo de tus ojos
y siempre admirar tu tierno rostro.

No visto con prendas muy caras
y ya algunas están rasgadas,
no pretendo ser lo que no soy
sólo entregarte todo mi amor.

Mi vida tiende a ser sencilla,
no decaigo por problemas
porque sé que pasarán,
y que por nuevas metas he de luchar.

Soy feliz con lo que tengo,
aunque no niego que yo pretendo
superarme cada día,
y que me regales un pedazo de tu alegría.

No puedo darte lujos
ni bajarte las estrellas,
sólo te doy lo que soy
y un poco más si tu quisieras.

Esta es mi vida y te la ofrezco,
haz con ella lo que quieras;
si tan sólo pudiera te daría el mundo,
para así contemplarlo aquí muy juntos.

Tengo una vida quizás sencilla,
pero esta vida verá mil millas;
yo por ti podría perderla
pero más bien quiero tenerla.



Waldylei Yépez



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06/05/04
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domingo, 2 de mayo de 2004

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Piedras en el río

Soy apenas una gota en el río
de tantas que quieren sobresalir,
pero todas unidas contra el frío
debemos siempre seguir.

Habrán muchos caminos en frente
pero debemos ser pacientes,
recuerda que hay obstáculos presentes
y muchos de ellos van a ser fuertes.

Debo ser como esas gotas,
a pesar de tener al frente muchas piedras
logran pasar a un lado o por encima de ellas
sin importar lo grandes que sean ésas.

Una gota no es un río,
pero muchas sí lo serán
si nos unimos y seguimos
todos los obstáculos pasarán.

Piedra, me gustaría ser una de ellas
para no tener que verme caer,
dura por fuera como ésas,
las que se enfrentan a las tormentas.

Quisiera ser más fuerte
para así estar siempre de frente,
y mantenerles de pie siempre
para luchar hasta el fin del presente.

Sé que es injusto todo esto,
luché tanto para que al final
me dijesen que estuvo todo mal
pero siempre creeré en mí en un total.

Recuerda que vamos hacia el mar,
mientras más avanzamos grandes obstáculos vamos a encontrar,
pero ninguno de ellos nos podrá derrumbar
porque con amor e interés vamos a luchar.

Caminos de luz y verdad nos aguardan,
no te dejes caer ahora, no lo hagas,
simplemente es una batalla sin victoria
no des la guerra aún por perdida.

Muchas piedras en el río vas a encontrar
pero no permitas que ninguna te vaya a marchitar
porque recuerda que lo que te propongas alcanzar
con mucho entusiasmo lo vas a lograr.

Nadie dijo que debías llegar de primero,
sólo que debías llegar,
cree en ti porque yo aún lo hago
simplemente esto es un comenzar.

Me desperté un poco desilusionado
pero éste es un nuevo día
volveré a creer y eso me traerá alegría
porque apenas esto ha comenzado.

No te sientas mal si la meta de hoy no fue alcanzada,
alégrate porque tuviste una nueva,
ya que hoy te has propuesto que mañana lograrás lo imposible
porque nada es imposible si tú crees que puedes hacerlo.



Waldylei Yépez



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02/05/04

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miércoles, 21 de abril de 2004

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Simplemente amigos

Hoy miré al mundo de frente,
pude ver mi alma invisible,
mi mente hablaba tantas cosas
que atención a pocos prestaba.

Me concentré en lo que decías,
y sólo a ti respondía,
podría pasar horas hablándote
y jamás me cansaría.

Vivo tan lejos pero tan cerca de ti
que me es imposible dejarte,
no puedo pasar mucho tiempo sin saber de ti
sin siquiera preocuparme.

Hablamos de todo un poco,
he llegado a ver más allá que otros,
te he llegado a conocer otro poco
pero amigos sólo somos nosotros.

Tu mirada delata tus deseos,
tus palabras guardan misterios
los cuales debo develar pero no quiero,
no me pidas hacer lo que no puedo.

Sé que gustas de mí,
pero no puede ser así,
lamento si con esto te ofendí,
pero no puedo quererte así.

Te quiero, te aprecio,
eres importante para mí,
pero amor no siento hacia ti,
simplemente eres un amigo aquí.

Una ilusión que nunca se dará,
que quizás hasta morirá,
debe ser así por tu bien y por mí
y así los dos seguir juntos hasta el fin.



Waldylei Yépez



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005.Simplemente amigos.Colección Libra.Waldylei Yépez.docx
21/04/04

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Para mis amigos

Siempre he conocido gente buena y no tan buena,
felices y no tan felices,
algunos quizás me cayeron bien,
otros definitivamente ni los paso con agua,
los optimistas y los pesimistas,
los soñadores y los racionales,
los filosóficos y los que no lo son,
gente importante y otros más sencillos,
adinerados y los humildes,
los que dan y los que son tacaños,
los que confían y los que no,
mucha variedad hay en el mundo,
muchas personas llegarán a nosotros día a día,
algunos nos marcarán con tal intensidad que sería imposible olvidarles,
otros pasarán desapercibido,
otros que sólo miraremos y quizás algún día saludaremos,
algunos nos juzgarán sin conocernos y nosotros haremos lo mismo,
somos gente con virtudes y defectos, algunos más resaltados que el resto.
Miro a mi alrededor y me doy cuenta que conozco a un montón de personas,
pero dentro de ellos te conocí a ti:

Quien me sostuvo cuando estuve a punto de caer;
me abrazó cuando más lo necesité;
me regaló una sonrisa que me alegró el día;
una palabra de aliento cuando la buscaba;
un consejo cuando lo pedí;
me escuchó cuando era necesario un desahogo;
me prestó su hombro para llorar como un niño;
conoce mis sueños, anhelos e ilusiones, mis fortalezas y debilidades;
quien me conoce de tal manera, que aún sigue a mi lado a pesar de todo,
que me critica de manera constructiva para que cada día sea mejor persona,
que me muestra la mejor manera de actuar;
quien en un momento de dolor y angustia comparte mi sentir;
quien me impulsa a continuar sin dejarme vencer,
que se ha convertido en el pilar indestructible que me fortalece;
quien continua creyendo en mí cuando yo he dejado de hacerlo;
quien se percata de mi cambio de ánimo cuando el resto del mundo no lo hace,
que me defiende con uñas y garras como un padre a su hijo;
quien confía plenamente en mí...

Por todo esto y más, hoy te llamo MI AMIGO (A).

Hoy rezaré por tu bienestar, por tu iluminación, para que hoy seas más feliz que ayer y porque el día de mañana sea un gran día para ti. Que Dios te bendiga y te dé fortalezas para seguir el camino que nos aguarda a la vuelta de la esquina. Que podamos rebasar cada obstáculo que se presentase, porque sé que son muchos, pero eres fuerte y yo creo en ti, y en lo que eres capaz de hacer. Juntos de la mano y sin miedo enfrentemos a la vida, y que nunca muera la esperanza; tratemos de ser mejores, hagamos las cosas con amor e interés, que así se tiene más provecho. Que tengamos hoy un hermoso día y que las esperanzas brillen a su máximo esplendor; amigo no hay nada que temer, estoy contigo y recuerda que detrás de las nubes negras está una brillante luz. Junto a ti siempre caminaré, aún hay muchas cosas por hacer, cuenta conmigo.



Waldylei Yépez



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21/04/04

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Todo lo que hoy quisiera decirte

Libre, así me gustaría ser,
sin ataduras que me hagan daño,
volar en la inmensidad del cielo azul,
y poder contemplar la belleza de su altitud.

Libre para decirte cuanto te quiero,
para decirte que necesito de ti,
cuánto te pienso, cuánto te extraño,
sencillamente cuánto te amo.

Quisiera mostrarte mis sueños,
contemplar los tuyos,
y si tuviese una varita mágica
los haría realidad.

Necesito de ti, de tu calor,
de tu vida, de tu amor.
Necesito sentir tu piel,
tu aliento sobre la mía.
Me encantaría sentirte,
que estuvieses aquí junto a mí.

Quiero seducirte lentamente,
regalarte mi pasión una y otra vez,
amarte hasta morir, que nuestros cuerpos
y nuestras almas se unan y se vuelvan una.

Te doy todo lo que tengo,
te regalo mis pensamientos,
hasta mis ojos podría darte,
y todo mi corazón brindarte.

Dame la oportunidad de verte una vez más,
sólo quiero ser feliz otra vez,
mirarme en tus ojos,
muéstrame a través de ellos lo que quieras que vea,
muéstrame el contenido de tu alma.

Regálame un beso con pasión,
aunque sea uno, con eso me conformo,
me conformo con simplemente verte a lo lejos,
aunque sería más feliz teniéndote cerca
para acariciar tu suave y tierno rostro.

No sabes cuánto me duele la vida
al saber que te amo y no puedo decírtelo,
me duele hasta respirar,
a veces simplemente me gustaría desaparecer.

Duele mucho adentro,
mi corazón llora por ti,
mi alma sufre sin frenos,
y mis brazos aclaman tu presencia.

Dicen que la vida da sorpresas,
yo con ansias espero la mía,
la sorpresa de algún día encontrarte
y con mucho amor besarte.

Amor eres libre, nunca te ataré a mí,
aunque quizás eso quisiera,
pero el amor trae libertad y no redes,
no quiero aprisionarte,
aunque no niego que me gustaría guardarte
y en una cajita de cristal tenerte.

Mi vida y corazón son tuyos,
te los doy junto a mis esperanzas y sueños,
aquellos que cumplí y los que no también,
porque simplemente te doy todo lo que soy.

Amor, dame la mano y juntos vamos a pasear
déjame mostrarte el mundo y aprendamos de él juntos
que nuestra entrega sea total, y que sin restricciones
me enseñes lo que sabes, enséñame a amar.



Waldylei Yépez



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21/04/04

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sábado, 10 de abril de 2004

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Elevando una oración

Señor, desde este rincón silencioso de mi casa
y hablándote desde lo más profundo de mi corazón,
quiero hacerte llegar mi plegaria para este día.

Hoy quiero ser bueno, paciente, comprensivo y humilde;
que mis ojos miren con amor a todo aquel que encuentre en mi camino.
Haz que vea tu rostro hasta en la cara del más miserable de los hombres, como diría Don Orione.
Dame fortaleza, sabiduría y paz.

Quiero ver detrás de las apariencias a todos tus hijos
y así tener la oportunidad de apreciarles tal cual son,
y sobre todo apreciar sus dones y su bondad.

También te pido por mi país, somos humildes y creyentes,
pero rodeados de pobreza, hambre y desempleo.
Sin embargo, sabemos que la Divina Providencia proveerá lo necesario.

Gracias por darme la posibilidad de ver la luz de este nuevo día,
por los alimentos que hoy están en mi mesa,
por el aire que puedo respirar, y el agua que puedo tomar,
por la salud de la cual gozo, y por el bienestar en este día.

Me atrevo hoy a pedirte por todos nosotros,
sé que hay muchos que han perdido la fe y dudan de tu existencia,
aún así protégeles y dales la paz que tanto añoran,
porque aunque no puedan verte, ellos sentirán la llegada de tu amor infinito.

Dale sanación a quien lo necesite,
consuelo a quien lo pida,
paz a quien lo exclame,
y libertad a quien la busque.

Eres nuestro amigo fiel, quien nunca nos abandona;
mantente cerca de mi oído para escucharte como un suave soplido,
alejando así cualquier murmuración externa;
guarda mi lengua para evitar maledicencias,
que sólo se queden en mí pensamientos que bendigan,
y saber que si no hay nada más hermoso que el silencio para decir
será preferible callar.

Padre, enséñame a perdonar a quien en algún momento de mi vida
me hirió, traicionó o engañó, y te pido que tú también les perdones
porque ellos nunca supieron la magnitud del daño que hacían.

Bendice Señor a toda mi familia, amigos y conocidos.
Llévales por el mejor camino a seguir,
que se haga tu voluntad en todo momento,
y líbranos del mal.

Que así sea.



Waldylei Yépez



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10/04/04

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lunes, 22 de marzo de 2004

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Soy

Entre el silencio y la duda
hay un pequeño espacio sin salida.
El tiempo pasa lentamente y la incertidumbre
crece más en mi agonía.
Le temo a la soledad que posa junto a mí
mientras mi fase cambia de dicha a lejanía.
Miles de rosas frente a mí estaban,
ahora sólo desierto hay en mi almohada.
Pensé que antes vivía
pero sólo creo que mentía.
Ahora me pregunto:
¿Será este un sueño?
Miles de pensamientos rondan mi cabeza.
¿Qué diferencia habrá entre dormir y morir?
Pensamientos que en mi tristeza
dañan con certeza.
Me siento para hablar con Dios,
¿por qué no puedo entender el lenguaje
con que me habla mi cabeza?
No puedo entender, no puedo.
No puedo dejarme caer ahora,
cuando he visto todo el camino recorrido,
cuando he rebasado tantos obstáculos vencidos
cuando siento que aún puedo luchar,
cuando siento que aún puedo amar,
cuando en reciprocidad no sea igual.
Igual que el sol alumbra mil pasarelas,
tus ojos me alumbran la ruta que debo seguir.
Eres mi guía y mi ángel,
pero siento que me aprisionas.
Mi libertad es importante,
¿cuándo será el día en que llueva para arriba?
¿cuándo será el día en que no tema a mostrar que te quiero
sin temer a la prisión?
Entre redes no quiero caer.
Soy ave libre que entre el viento y la pradera
vuela tan altiva,
pero cansada de arrancar los pétalos a las flores
con un "me quiere - no me quiere" entre vías.
Mi mundo se derrumba
y entre las penumbras y el silencio,
siento que a través de las letras y el lienzo
puedo liberarme de esta tortura.
Soy estrella fugaz,
una luz o un destello muy pequeño
pero hermoso,
conmigo las esperanzas están presentes,
la esperanza vive, y vivirá,
pero, ¿hasta cuándo?
La antorcha de la esperanza
se apaga cada instante.
¿Será que habrá que cultivar la paciencia?
Todo tiene su momento
y todo tiene su lugar,
pensé que había encontrado lo que buscaba,
a estas alturas creo que me equivoqué,
he recapacitado de mi idea,
ahora sólo te libero y me libero a mí misma.
Soy mariposa feliz y libre que continúa su caminito,
camino que sólo tiene comienzos y desvíos
y un doble sentido,
puedo seguir y aprender lo necesario de esta experiencia
o quizás caer en tristeza,
ya estuve triste y no me gustó,
seguiré el otro camino
para seguir descubriendo nuevas emociones.
Soy mar libre y sereno,
al océano le dejo mi tristeza
y me quedo con el tranquilo coral,
rodeado de belleza y ternura
como el gran paisaje blanco de la luna
y de un nuevo comienzo al caminar.



Waldylei Yépez



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001.Soy.Colección Libra.Waldylei Yépez.docx
22/03/04

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martes, 7 de octubre de 2003

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Angelito de la guarda

Hola, ¿cómo estás? Mi nombre no importa ahora, lo importante es lo que tengo que decirte: Hace 5 minutos estuve conversando con un lindo angelito -hasta este momento me doy cuenta que no me dijo su nombre y se me pasó por alto preguntárselo-, estaba algo triste; no me gustó verlo así porque se nota que es muy travieso, juguetón y además muy alegre. Pero cuando me dijo: “Hola”, no parecía estarlo; también estaba algo preocupado -es demasiado pequeño para andar preocupado, eso es cosa de mayores a mi parecer-, me sorprendió bastante eso. Me pidió un pequeño favor, le dije: “Por supuesto Mi Ángel, dime... qué puedo hacer por ti pequeño angelito travieso”. En ese momento sonrió de una forma que me invadió, parecía como que estuviese en el mismo cielo, luego me pidió que escribiera una pequeña carta y que la enviase a un ser muy preciado para él y a quien quiere mucho -que es la misma persona por la que estaba preocupado-, le dije que con mucho gusto la escribiría. Me fue dictando mientras yo escribía cada palabrita que salía de su boca, me hablaba de manera muy clara, creo que tendría como 3 añitos, sólo al verlo supe que era un ser especial. Esto fue lo que me dictó y me pidió que te enviase:

“Hola mi preciosa hermanita, ¡soy yo! El pequeñín de la casa. ¿Sabes algo? Te extraño y también a mami, lamento no poder escribirte personalmente. Me estoy portando muy bien aquí; no estoy solo, hay un señor que siempre está conmigo, me dijo que se llama Jesús. Él me llevó a conocer a su mamita, ella se llama María, y es la persona que me está cuidando. A veces lloro porque quiero regresar a casa, y ella seca mis lágrimas con mucho amor; me prometió que algún día volvería a estar cerca de ustedes. Mi amigo Jesús ha estado junto a ti y a la familia consolándolos, él también se pone muy triste y llora cuando ustedes lloran; a veces igualmente yo lloro. Extraño no llegar hasta tu cama para despertarte en las mañanas, extraño no poder darle un besito a mami, extraño muchas cosas, y sé que a mí también me extrañan... los quiero muchísimo. Estoy en un lugar muy bonito, cuando me voy de paseo puedo admirar las bellezas que existen aquí. Jesús me consciente mucho, y María es muy cariñosa. He estado muy preocupado por ti hermanita, hay un pensamiento que ronda por tu cabecita y que no es bueno porque te hace sufrir y me hace sufrir a mí también, te hace llorar y me hace llorar a mí también, y cuando yo estoy triste todos mis demás compañeritos se ponen tristes. ¿Recuerdas cuando íbamos en el auto, y cuando chocamos? Lo único que puedo recordar es una cosa: de repente sentí como que mi mundo se detenía por un instante, luego apareció Jesús y se sonrió conmigo, me dijo que me había venido a buscar; le pregunté que si ustedes iban a venir y me respondió que no, que aún no, que todo en la tierra tiene su momento, y que todavía no había llegado el de ustedes; entonces le pregunté que por qué había llegado mi momento, y él sonriendo de nuevo me dijo: todos vienen a la tierra con una misión, o con una razón, cuando el Padre necesita que alguien lo acompañe, Él los llama y dejan este mundo terrenal y van a un paraíso muy bello...

Hay algo que me pone muy pero muy triste, que tú digas que fue tu culpa, que si tal vez hubiésemos salido a la hora prevista, tal vez no hubiese pasado nada, pero no es cierto, por alguna razón debíamos salir a la hora en que salimos, todo lo que sucede es para bien, recuerda eso, tal vez si hubiésemos salido antes las cosas hubiesen sido peores aún; yo estoy muy contento aquí, sé que piensas que todo esto es injusto, que Dios me puso en sus caminos y luego sin avisar me arrebató de sus manos; llegué a ustedes como un niño sin casa, sin hogar, sin amor; ustedes me adoptaron y me llenaron de felicidad, tuve la mejor familia que jamás hubiese deseado. Los últimos dos años fueron los mejores de mi existencia, marqué sus vidas y ustedes marcaron la mía, sé que ahora hay un profundo hoyo en sus corazones, y sé que no olvidarán cada momento que pasamos juntos, también sé que la tristeza es muy grande, pero el tiempo les dará resignación. Los quiero muchísimo, y recuerden que esto es sólo un hasta luego. Siempre estarán dentro de mi corazón, y yo seguiré en el de ustedes por siempre...”.

Cuando terminé de escribir, mi corazón estaba muy chiquitito, tenía unas inmensas ganas de llorar, inclusive varias lágrimas se derramaron por mis mejillas, él muy tiernamente las secó con su manita, y me dijo: “No llores”, se sonrió conmigo y me agradeció haberlo ayudado. Luego se volteó, dio dos pasos y me dijo: “Recuerda colocar al final de la carta que yo siempre estaré a su lado, y la cuidaré como hubiese hecho en vida”, luego se volteó de nuevo, le dije: “¿Te puedo ayudar en algo más?”, y me respondió: “ya has hecho mucho por mí y por mi familia, gracias a ti pude volver a estar en contacto con ellos, gracias”.

Luego de eso no volví a verlo, pero sé que cumplirá su promesa de estar junto a ti, y protegerte como tu Angelito de la Guarda.



Waldylei Yépez



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002.Angelito de la guarda.Colección Cartas.Waldylei Yépez.docx
07/10/03

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jueves, 12 de junio de 2003

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Carta inesperada

Hola, ¿cómo estás? Espero que bien. Físicamente sé que lo estás porque siempre he estado pendiente de ti, y sé que actualmente tu salud está muy bien gracias a Dios. Sin embargo, te he visto un poco agotada de tantas actividades que has realizado, y aquellas que están como proyectos muchas veces te agobian, te aconsejo que te tomes las cosas con calma, dale a cada día su afán. Por otro lado, no sé cómo estás por dentro; a veces pareces feliz, otras solamente te encierras en el silencio; eres muy reservada, de ello me he dado cuenta. También he estado pendiente de tu hermano y tu mamá, son muy trabajadores, y tú también, ya comienzo a creer que es de familia. ¿Sabes algo? Hace poco estuve a tu lado, sí, en el funeral de tu abuela, me partía el alma verte llorar. Me quería acercar a secar las gotitas transparentes que rodaban por tu mejilla, también quería consolarte; menos mal que cerca de ti había alguien que te prestó su hombro para llorar, siento tristeza de que ese alguien no fuese yo. ¿Sabes? Tu abuela se encuentra muy feliz ahora, no siente dolor, ya no tiene nada que le haga daño, ahora sólo hay silencio y una paz infinita; nada la perturba y se siente feliz. ¿Sabes algo más? Ella estaba llorando cuando tú lloraste, cuando te encerraste en tu cuarto ese instante después que te dijeron que ella ya no estaba, pero ahora es diferente porque a partir de ahora una sonrisa se posó en su linda cara.

Quiero felicitarte porque vas bien en tus estudios. ¿Sabes? Estoy muy orgulloso de ti y gustaría abrazarte, pero sólo puedo mirarte; quisiera que te dieras cuenta que yo estoy aquí junto a ti apoyándote, pero tú ni siquiera te das cuenta que aún existo. Voy junto a ti a todas partes para cuidarte; a veces caminas demasiado rápido y me dejas atrás, y cuando esto sucede tengo que correr para alcanzarte. Al final termino cansado y sin aliento, creo que no soy bueno para ser corredor profesional, mejor sigo con mi trabajo de ser tu “ángel de la guarda”. Te conozco de toda la vida, he estado en tus momentos de alegría, tristeza y hasta cuando andas de mal genio; creo conocerte bastante, y me siento feliz de eso. Para que tengas una idea, estuve junto a ti esos momentos en los cuales te preguntabas el por qué de que todos los niños tenían un papá y tú no, o cuando te decías que hubieses querido estar más grande para poder verlo antes de que se fuera; sólo tenías 3 meses y por ello no recuerdas su rostro, pero ¿sabes algo? Él te quiso mucho, y a tus hermanos también; cada vez que pensabas en ello, él se ponía triste; ya has crecido y creo que ya no te haces esa pregunta. ¿Sabes? Eres bastante madura, pero hay algo que quiero decirte, es una observación, últimamente has estado cambiando en muchos aspectos, unos buenos y unos no tan buenos, ten mucho cuidado, recuerda quién eres siempre, y si vas a cambiar, hazlo para bien, o mejor dicho, no cambies... evoluciona. También he podido ver que tienes buenas amigas, y hay personas que te quieren mucho, estoy agradecido con ellas, aunque tampoco he tenido la oportunidad de dirigirles la palabra, se ve que son muy buenas personas.

Quiero pedirte que de mi parte le des saludos a toda la familia, tampoco me he podido acercar a ellos, eso me pone triste a veces. Algún día les llego y los saludo personalmente, por ahora hazme tú ese favor, te lo agradeceré por siempre. Esta es la primera carta que escribo desde hace mucho tiempo, alrededor de 17 años, aquí he plasmado todo lo que quiero decirte el día de hoy, no sé si volveré a escribir pero si sé algo: siempre estaré junto a ti, en las buenas, en las malas y en las peores, siempre tendrás en mí un amigo fiel que te escuchará y velará porque te encuentres bien.

Un fuerte abrazo para ti.

Que Dios te bendiga hija mía, y recuerda felicitarme el Día del Padre, nunca lo has hecho y eso me pone triste.

Adiós.

Atte,

Tu Papá.



Waldylei Yépez



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001.Carta inesperada.Colección Cartas.Waldylei Yépez.docx
12/06/2003

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