jueves, 31 de agosto de 2006

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Última charla

003.Última charla. Mi respuesta. Waldylei Yépez.doc 

Muchas veces terminamos de hablar sin terminar de hablar, damos por finalizada una conversación que a veces apenas comienza. De cualquier manera, siempre hay la oportunidad de una última charla cuyo desenvolvimiento depende ciertamente de sus participantes. Cada quién tiene su forma de despedirse, la mayoría de ellas termina en fuertes peleas e insultos. Carlos y Amanda se debían una platica final, pero más que final fue como un principio que concede su paso al fin...

***

Carlos era un hombre enérgico, dominante y posesivo, él estaba casado con Amanda una chica con gran amor a su libertad personal, pero que había dejado eso de lado por amor a él. Ciertamente, los dos renunciaron un poco a quiénes eran para poder acompasarse con el otro. A veces chocaban porque caían en la actitud de querer dominarse, a veces él o a veces ella. Los dos tenían un carácter fuerte, pero ella debía ser más dócil en variadas ocasiones y gracias a eso su matrimonio pudo superar terribles momentos, si no lo hubiese hecho así se habría producido una temprana ruptura pues él nunca daría su brazo a torcer. Sin embargo, se amaban mucho y eran muy apasionados.

Al tercer año de matrimonio las cosas empezaron a estar muy mal, él trabajaba más de la cuenta y esto a ella le parecía muy sospechoso, así nacieron sus más terribles celos y creyó que él le engañaba con su secretaria, pudo haber hecho cualquier cosa para averiguarlo pero tenía miedo de confirmar sus sospechas pues una cosa es creer y otra muy distinta es saber o tener la certeza. El era un hombre muy atractivo tanto físico como con en el trato mismo, tenía cualidades para tener a más de una detrás y ésta verdad la mataba lentamente cuando pensaba en que sí habría muchas posibilidades. Ella en atributos tampoco se quedaba atrás, y una tarde tomó la decisión de poner en práctica la ley del “ojo por ojo, diente por diente”. Se suponía esa noche su marido llegaría tarde pero no fue así, cuando Carlos llegó cansado a casa vio que su esposa no estaba y se quedo en la sala esperándola. Unas dos horas más tarde ella llegó, supuestamente aún tenía media hora antes de que su marido llegase a casa pero se encontró con la sorpresa de que ya él estaba allí. Tuvieron una fuerte discusión donde se dijeron de todo hasta del mal que se iban a morir, él le reclamaba su traición y ella alegaba que él había empezado todo eso, que era su culpa, que cómo era posible le hubiese engañado con su secretaria a lo cual él muy furiosamente contesto que nunca había tenido nada con ella. El no podía aguantar su rabia así que terminó pagándola con la pared mientras le gritaba un montón de cosas, ahora la imagen de esposa fiel y buena se había desintegrado por completo como así mismo le había pasado a ella días antes.
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miércoles, 30 de agosto de 2006

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Pajarito herido

002. Pajarito herido. Mi respuesta. Waldylei Yépez.doc

Pequeña ave de nieve perpetua, hoy has sido deslumbrado por la belleza. La distracción te ha desviado de tu camino, pretendías buscar un tesoro y te has detenido por otro. Mientras te refugias en el nido más alto que has asentado tus alas descansan de su lucha, pero tus ojos se mueven a todas direcciones. A los pies de tu árbol juega una niña con su muñeca de trapo. La ocasión merece una gala, las princesas siempre esperan príncipes, y para la presentación sacarás la mejor carta de tu ala.

Vestido con tu mejor traje te has presentado, y con ese canto melodioso, así su simpatía has conseguido. Ella te ha enamorado con el ser de su esencia, y has sentido cómo tu corazón brinca nuevamente.
Ha visto una herida en tu alita, otra niña con alfiler poca precaución tuvo y por eso aquella sangre en tu nieve roja. Te ha mirado con ojos de ternura y te ha tomado entre sus manos besando tu piquito, has sentido calidez, su inocencia, su dulzura y su candidez. Así se ha propuesto curarte aquella herida que una vez fue tu agonía y aprenderás que toda niña no juega con muñecas, y que a todas no les gusta un alfiler.

Llegando la mañana cantas más que nunca, le has traído florecillas de cien y mil colores: rositas, margaritas y hasta girasoles. Es la espera más ansiosa y ya te has perfumado. ¡Es la bella y ha llegado! Trayéndote de regalo un corazón dibujado y con creyones T.Q.M. plasmado.

El pajarito herido que una vez se ahogó entre su sangre ha dibujado con ella en sus plumitas su corazón vibrante, ha hecho de su dolor una obra arte y ha plasmando un T.A.M. como respuesta a la bella que ahora le protege, como él protege de ella.

En una pequeña jaulita te mantuvo algunos días mientras sanaba aquella herida, pero luego la puertita ella abrió para que volases tan alto como el sol. Ha comprendido que necesitas encontrar ese otro tesoro que desde hace tiempo deseas hallar, mientras ella aquí te esperaría sentada bajo el mismo árbol del mismo parque porque los tesoros se mantienen dónde han sido cuidadosamente guardados, por eso ella estaría contigo y tú estarías con ella en ese pedacito de corazón dónde el uno y el otro así se guardó.

El pajarito voló y voló, y la niña juega a esperarle allí sentada. Hasta que un día él volvió trayéndole consigo un rayito de luz, había encontrado su tesoro y había tomado un pedacito de él para traérselo, y la niña preguntó cómo pudo hacerlo, a lo cuál él le contestó: -Quería encontrar la luz más grande de la vida, y volé y volé para encontrar mi tesoro, pero antes te encontré a ti y comprendí que eras tan grande como la luz más grande, porque tú me llevaste hasta ella al darme tu corazón, y al darme tu corazón yo pude ver el Sol, y ahora he vuelto para traerte esa lucecita, el corazón que ya cuidaste y mi amor que será tuyo... de ahora en adelante-.

10:10 p.m. 31/07/06
04:40 p.m. 30/08/06
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jueves, 3 de agosto de 2006

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En cada lugar

[Colección Andanzas 2006]

“38. En cada lugar

Quizás el día de hoy fue como ayer

pero muy distinto a mañana,

mañana ya veré si es igual al hoy

o si depende del ayer.

De cualquier manera

si mi pie sigue en marcha al otro

seguramente cambiaré de sitio,

así como también tropezaré si no miro el piso.

Tanta es la razón de la lógica ilógica de alguna ocasión,

hay muchas cosas que parecen obvias a la vista,

otras al tacto y al gusto, pero dónde queda la locura,

y qué es la locura sin pretender definir,

¿Acaso hay que definir todo? ¿Habrá siempre una explicación?

¿Acaso es requisito para vivir ser lógicos en cada paso?

Muchas veces llegamos dando tropiezos del timbo al tambo

y detrás de los tropiezos habían razones,

que no nos beneficiaran era otra cosa, ya canta otro gallo,

no creo que siempre se pueda ser racional.

Así empiezan mis pensamientos vanos, queriendo escribir algo nuevo. El día culmina bailando con un oscurecer un poco frío y silencioso. Y yo, de espía, vigilo los movimientos de la luna, si camina o se esconde al son de la noche.

Dentro de poco tiempo se acabará la última vela que me queda, lo escaso que tenía ahorrado se ha ido al comprar dos pedazos de pan que deberán rendirme una semana. Mi viejo vestido de seda se encuentra guardado en un cajón, mientras yo ando hecha un harapo.

Por la ventana, entra un rayo de luz muy bonito que llega hasta un rincón de estas cuatro paredes; parece un cabello de luna que se ha separado un instante de las demás, quizás ha venido para darme su luz tenue o quizás para acompañarme. Pero al mismo tiempo, ha alumbrado una vieja foto de mi padre, ¡OH que bellos momentos cuando estaba aquí! Él me enseñó hacer lápices provisionales con pedazos de carbón, me enseñó a leer y escribir aunque la gente del pueblo crea que no sé.

¡OH Luna! Es tanto lo que debo contarte de mi vida, pero hay algo que me urge decirte en este momento y no sé qué es lo que me afecta en sí, es algo extraño que no había sentido antes.

En la vida he entendido qué es el hambre y la sed, qué es ignorancia e inteligencia, y qué es el arduo trabajo, pero no sé qué es esto que siento en mi pecho, es como si algo me presionara tanto que mi corazón quisiese salirse por la boca. Y duele, mucho duele. No sé si estoy enferma, pero tampoco puedo ir a un doctor. Acudí al chamán del pueblo pero me dijo que ya estaba condenada, que sufriría de esto hasta morir pero que no sería pronto, pero no me dijo cuál era la razón, ni cómo se llamaba esta enfermedad terminal. Luna cuánto desearía que me hablaras y me dijeras qué tengo, y cuál es la cura, el por qué me siento tan medio vacía, pero no es por comida o bebida, es algo que no puedo explicar y todo viene de dentro, qué puedo hacer, contéstame.
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Confesiones

004. Confesiones. Mi respuesta. Waldylei Yépez.doc

Adriana era una sencilla joven, tenía un don especial para el piano pero era muy insegura de sí misma en relación a ese potencial. Su madre hizo tanto hincapié en que buscara un curso que un día, caminando por el centro de la ciudad, vio un aviso al respecto y pensó en preguntar para que le dijesen que no era buena y ya con eso su madre no tocaría más el asunto. Su actitud fue muy pesimista, pero para su sorpresa lo menos que le dijeron fue eso.

Al llegar vio a un apuesto joven que venía atenderla, él era alto y corpulento, con unos bellísimos ojos color café y una presencia de líder. La actitud que mostraba le gustó mucho, se quedo como perdida unos segundos mientras le miraba y despertó cuando él le pregunto en qué podía servirle, ella titubeo un poco pues resulta que no recordaba para qué estaba allí parada hasta que lo hizo.

Estoy aquí porque quiero conocer sobre los cursos de piano que se ofrecen -dijo entonces-. Mi madre cree que tengo una especie de “don” y no deja de molestarme con eso, le he dicho que no es así pero no hay quien pueda con ella -y sonrió-.

No es bueno que te premedites tú de esa forma -prosiguió él-. Si ella lo dice por algo será, por tu parte más bien deberías comprobarlo sin adelantarte a nada. ¿Has tocado piano antes?

Hace algunos años, mi tío me enseñó un poco antes de que tuviese que venderlo -se le noto un poco de nostalgia al decirlo-, fue una buena época.

Tengo un piano disponible, ¿Te gustaría tocar algo, así sea corto? Luego puedo darte la información sobre inscripciones, yo soy el instructor, mucho gusto me llamo Joel -y extendió su mano mientras sonreía-.

Mucho gusto yo soy Adriana -sonriendo de igual manera-. Pues no recuerdo muy bien cómo tocar, pero no despreciaré tu ofrecimiento. Veamos qué resulta.

A Joel le había gustado el desenvolvimiento de Adriana, así que hizo lo que pudo para inducirla a inscribirse, y ella lo hizo después de mucha indecisión. En el grupo había algo que le molestaba y eran unas compañeras, tenían una actitud de grandeza y discriminación que no le gustaba, pero ella sabía que no estaba allí por ellas sino para aprender, así que opto por ignorarles siguiendo la frase de: vive y deja vivir.
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lunes, 31 de julio de 2006

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Sinceramente... ¡Bien!

001. Sinceramente... ¡Bien! Mi respuesta. Waldylei Yépez.doc

Ya me ves, aquí estoy
caminando a paso firme en el mundo,
a paso firme y decidido
porque quien fui ayer, ya hoy se ha ido.
De mis recuerdos
mi memoria se deshizo,
ayer caminando por la playa
me tope con un diamante en el mar,
el diamante tenía tu nombre
pero luna se hizo a llamar.
Durante mucho me acompañó en el camino
y con eso sólo me hizo llorar,
eso sólo has hecho en vida
que sienta tristeza y un gran sollozar.
Mis palabras hacia atrás se fueron,
volvieron hacia las noches que dije: te quiero,
luego se dirigieron al frente
hacia el horizonte azul de mi mente
donde el sendero mostró tu llegar
de la mano de mi mejor amiga, o así se hacía llamar,
con tu sonrisa vienes ahora a preguntar: -¿Cómo estás?-
La careta le queda muy bien al payaso,
la locura le queda muy bien al amor,
pero mis lágrimas ni siquiera de odio mereces
pues ahora veo que más que la nada no eres,
eres tan mísero que nada tienes que ofrecer,
desdichado con careta de risa
y de un interior hecho trizas.
No vale la pena vivir del ayer,
no tiene caso vivir con rencor,
hasta el recuerdo se ha desvanecido,
puedes continuar tu camino
mientras yo soy libre en mi destino.
Siga ahogado en su soledad,
vaya y muestre lo que usted llama felicidad,
mientras yo me libero de sus cadenas, de su crueldad,
y para terminar y sellar mi nunca más
le regalo mi sonrisa la que nunca tendrá.
-¿Cómo estás?-
Sinceramente… ¡bien!,
pero en realidad…
ya no recuerdo quién es.

8:36 p.m. 31/07/2006
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Brizna

006. Brizna. Mi respuesta. Waldylei Yépez.doc

El más grande tesoro y misterio, que jamás podrá ser igualado, de seguro es el amor. Tesoro porque es muy difícil de conseguirlo y pues es invaluable al fin; Misterio porque nadie sabe cómo actúa ni dónde se encontrara, pero sabemos que aparece como de la nada y provoca grandes cambios tanto en nuestro ser como en nuestro entorno. Algunos piensan que es un juego en sentido figurado y literal de la palabra. Cada quien tiene su opinión al respecto.

Pero así como existe el amor irrompible (creo profundamente en ello aunque muchos puedan contradecir en su creencia) también existe otro amor mucho más fino que sí puede romperse, y que en general, es el que la mayoría conocemos. La Brizna del Amor, ¿Cuántas veces nos ha hecho llorar? Y ¿Cuántos de nosotros se ha decepcionado del amor creyendo que es esa brizna? Muchos, muchos.

Grandes edificios se han construido y han sido derrumbados para construir nuevos, pero muy pocos edificios sumamente importantes han sido deshechos, si hay problema en alguna parte es restaurado, como así sucede con las reliquias que forman las casas coloniales. Si comparamos esto con el amor y su brizna podemos ver que hay parejas que deshacen la unión y forman una nueva, quizás les vaya mucho mejor o quizás se lamenten porque los cimientos no tienen tanta calidad como el primero; una buena apariencia es otra preocupación, pero esto no constituye una garantía de que servirá por muchísimo tiempo, la garantía la da asegurarse de que todos los elementos sean buenos y que se haga un buen trabajo en la construcción. Hablando de edificios, la apariencia es lo segundo que puedes notar puesto que lo primero que se visualiza es la estructura y a partir de ella su exterior, pero es algo que difiere con las personas pues primero se busca la apariencia y se termina con un edificio bien pintado pero con un interior descuidado. Por su parte, las edificaciones sumamente importantes se restauran con mucho cuidado para preservar lo máximo que se pueda de su origen, se mejora para que continúe por mil años más pero no se cambia su ser, simplemente se adapta.

El amor tiende a ser más adaptable, no es cuestión de cambiar a la pareja sino de acompasarse con ella. Valorar los esfuerzos, sentimientos y virtudes, ¡y no faltaba más! Tolerar los defectos porque así como él o ella los tiene, yo los tengo.

¡El Amor y su Brizna! Se pueden separar pero lo que es realmente difícil es constatar cuál tenemos al frente, sólo se puede agregar que su verdadero nombre saldrá a la luz en algún momento.

Ayer me tope con la brizna y me acompañó un rato en mi sendero, hoy sólo quiero encontrarme al amor para que me lleve por el camino que la brizna, de su existencia, sólo me mostró.

4:53 p.m. 31/07/2006
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viernes, 16 de junio de 2006

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Phantasma

[Colección Andanzas 2006]

“37. Phantasma

Mi amor, voy a casa con inmensas ganas de darte mi cariño por eso espero que te halles anhelando mi llegar, pero miro y me doy cuenta que no ha sido así. Todo seguía tan intacto como cuando me fui. Decidí esperarte entonces sentada en el sofá, esta vez trataré de no quedarme dormida pues quiero que lo primero que veas sea mi sonrisa.

Hoy quiero repasar los momentos más felices porque ¿Sabes? He descubierto que si piensas en las cosas buenas constantemente, por más que el tiempo pase, no lo olvidarás… es cierto también que llegan junto a ellas algunas no muy buenas, y sé que no soy inocente del todo y que como humana he errado. Sólo, sólo quiero decir unas palabras, no haré un discurso amor lo prometo, yo… no sé por dónde empezar quizás por el principio o quizás por el comienzo, y tampoco sé si llamarte por teléfono o irte a buscar, o si simplemente como hace rato me siento a esperar.

Amor, he buscado en tu cuerpo el hogar que no he tenido, y siempre anhele que me tocaras una y otra vez con tus manos de ternura, con tus labios de ilusión. Cada vez que cerraba los ojos estabas tan claro, allí esperabas por mí. Tu calidez cubría todo a su paso porque era tu amor, eras el todo para mí.

Quiero vivir todas esas cosas de nuevo pero que no seas un Phantasma, ya no quiero dormir con la fantasía sino que tus manos me lleven a ella, no quiero besar a la nada sino que quiero que estés en todo.

Mi Phantasma, eso has sido de un tiempo para acá.
Pero ya no lo quiero,
yo quiero estar contigo,
estar a tu lado, así como el pasado.

10:43 p.m. 16/06/2006
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miércoles, 7 de junio de 2006

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¿A dónde fue?

[Colección Andanzas 2006]

“36. ¿A dónde fue?

Un día, como varios caminos, caminamos,
pero éste no era como otros.
Nuestros rostros decían mucho,
los gestos podían hablar sin palabras,
ya no eran las miradas,
ya no eran como ayer
y ahora me pregunto: ¿A dónde fue?

¿Dónde quedaron guardados los momentos?
Aquellos en los que podía tomarte de las manos,
donde podía hablarte con mucha delicadeza y con un alto respeto,
quizás se han perdido, quizás ya se han ido.
¿Dónde quedaron las promesas?
¿A dónde se fueron tus caricias?
¿Y ahora de quién son tus labios?

Muchas mañanas desperté lejos
pero no significaba que de ti me olvidaría,
ni que yo destrozaría ese mundo de ensueño
que tanto nos costo construir.

Una vez más hoy desperté aletargado,
mi modo de escape a tu fantasma es dormir
pero en sueños regresas a mí,
creí que con hacerme el fuerte bastaría
pero apenas alcanzo a ser payaso
con su careta de risa
y dentro su negro llanto.

Dude, muchas veces dude de ti,
de mí y de nosotros,
no pretendía enamorarme, ni quería hacerlo,
quizás no lo vuelva hacer,
no porque sea malo amar,
es malo el no corresponder,
el prometer y el nada hacer.
Alguna vez pensé que esto así terminaría
y me decía que diría: ¡Qué más da!,
si me deja, ¡Ya qué importa!
si la dejo, ¡Será igual!
pero ahora que ha pasado, ¡El dolor me matará!
pues me siento destrozado, me siento aniquilado.

¿En qué rincón has puesto ese peluche?
¿En el cesto de basura, mi rosa encontraré?
¿Acaso odias la canción que te hace recordarme?
¡Por Dios dime! ¿Acaso te dolió?
¿Será que sólo yo he llorado?
Pero para qué decírtelo,
no sé si te jactarás con mi desgracia
y dirás a tus amigos que comiendo de tu mano me tenías,
creí que de todo tuve la culpa, pero no fue así,
lo cierto es que ya no me quieres, y yo aún sí.

¿A dónde? ¿A dónde?
¿A dónde se van las sonrisas?
Mis fotos y cartas, seguro son cenizas,
mi cama y mi almohada han perdido tu olor,
¿Qué haré con la chaqueta que dejaste en mi balcón?
¿Qué hay con las letras que te escribí algún día?
¿Qué digo si por ti pregunta mi madre o mi tía?
¿Qué hago con las flores que en la esquina te compré?
¿Qué harás con los discos que en tu radio yo dejé?
¿Qué nuevo sitio en vacaciones irás a conocer?
¿Qué pasará con el regalo del que una vez te hablé?
Que si lloro, que si río o si me amargo,
¿Acaso ya no importa lo que juntos pasamos?
¿Acaso ya no importo?

No sé si más me duele el no tener respuestas
o que tus respuestas mucho duelan.
Pero antes de irme lejos de tu estar
necesito saber a dónde fue a volar…

¿A dónde fue el amor? ¿Dónde lo vuelvo a encontrar?

07/06/2006 10:58 p.m.
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martes, 6 de junio de 2006

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Mi renuncia

[Colección Andanzas 2006]

“35. Mi renuncia

Sé que quizás esperabas algo más de mí pero esto no. Cuando ves un ave volando alto dices que es hermosa, pero no cuando anda tan cerca del pantano. Mi ciudad camina tanto como corre, y mucho pasamos desapercibidos en la existencia, más cuando queremos escondernos porque estamos siendo destruidos masivamente en cada porción. Sé que prometí nunca dejarme vencer, sé que juré que seguiría así el mismísimo mundo cayera sobre mí, pero no trataba de hacer de mi promesa la carga más pesada o no esperaba que eso sucediera. Cuando hablaba con mi padre sentía que me escuchaba y prometía y prometía, pero mi escudo se ha desvanecido y quiero renunciar.
Sabía que muchas eran mis dificultades y problemas, pero ahora necesito que me hables otra vez como la vez pasada porque a veces olvido qué debo hacer y seguir, qué parte de la ciudad debo mirar. En alguna oportunidad mi destino se torció y pude volver a enderezarlo, sin embargo ahora siento que no puedo más y quiero presentar mi renuncia pues siento que perdí la habilidad de volar, que he perdido mis alas en medio de tanta tempestad, que volar ya no es para mí y que sólo quiero llorar mientras digo que renuncio.
Y si renuncio sigo decepcionándote, pero cómo prometer seguir si no puedo hacerlo, por eso renuncio porque la verdad no hay nada que seguir mientras me sigo destruyendo. Por favor háblame otra vez.
Alzo mi bandera blanca pues ya casi no puedo respirar, ya no puedo volar a la ciudad, perdóname.
Ojala algún día entiendas, o yo entienda por qué debo seguir. Por ahora si miro mis pies han sido pegados con cemento y mi horizonte cada vez esta más lejos. Necesito un nuevo escudo que me proteja en las batallas a encontrar, pero qué hago ahora cuando todo en mis manos se ha desvanecido, quizás sí deba llorar para quitarme la carga en mis ojos. Muéstrame una salida porque ahora no puedo verla con tanta neblina.
Siempre trate de ser la mejor y eso esperaban de mí, pero no sé qué ha pasado con esos sueños y metas, quizás las perdí en el camino o están escondidas detrás de mis ojos pero no puedo verlas, y ya no tengo nada.
Cuando mi corazón vuelva a latir seguro sentiré tu energía en mí y podré volar, pero ahora siento que poco a poco deja de sonar con tantas cosas, quiero renunciar porque mis cargas no las puedo soportar, porque creo que ya nada puedo hacer.
Espero tú me puedas ayudar a continuar, y así evitar este lamentable renunciar.

6/06/2006 1:15 p.m.
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viernes, 2 de junio de 2006

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De frente a la realidad

[Colección Andanzas 2006]

“34. De frente a la realidad

Simplemente soy yo quien escribe, una voz dentro de mi mente me dice qué hacer, que actúe de manera libre y que los ángeles no existen, que llevo miles de segundos sentada frente a una fantasía dejando la realidad de lado, pero resulta que ella siempre vuelve. Deje que mi destino me guiará a dónde creí debería ir y pasaron los minutos en los lugares donde debí estar y de donde sólo me ausente pues di más importancia al resto de las cosas que a las más importantes, y cuando la gente se da cuenta que te va mal porque fuiste descuidado y porque ya no eres tan bien como ellos creían se ciegan a culparte pero nunca se preguntan por qué actúa de esa manera, porque una carrera vale más que un caminito pequeño, porque un titulo te da cuanta posibilidad no te da un buen trato, pero veme rompiéndome por dentro. Aquí estoy a solas con mi conciencia, pues sí tengo una, dicen que no aprendí de mi pasado pero no sé qué debo creer en sí.

Fuera de la línea de lo aceptable me detuve a mirarla mientras la gente me espera al otro lado pero nunca toman en cuenta que no quiero atravesar esa línea, que de ese lado no quiero estar aunque ellos crean que para mí es lo mejor. Quizás mi destino este escrito o quizás no, pero lo cierto es que me siento como una piedra en medio de la arena que me hunde totalmente, y creo que las cosas están mal pero qué más puedo hacer si no puedo moverme. Estoy sola en medio de la nada y ni siquiera tengo lágrimas para llorar porque resulta que las piedras no lloran, pero veme aquí sin poder respirar esperando que el próximo día llegue, aunque solo deseo que el dolor pase porque me siento mal en medio tanta arena que me ahoga.

Soy sola y me siento sola rodeada de agua y arena, quiero no sentir lo que ocurre pero mi piel arenosa comienza a sudar lágrimas rojas, llamando dentro de mí a la última esperanza que puedo sentir pero nada me escucha y nada me mira, quizás porque mis ángeles murieron y los otros se decepcionaron de que soy lo que soy, pero más triste es saber que quiero llorar y no puedo, que quiero hablar y ya nadie me quiere escuchar.

¿Será el destino que me puso aquí? ¿Para qué? ¿Para darme cuenta que en serio no soy nada?

No me dejes así, sola conmigo porque mi camino fue errado, porque aún espero dejar de ser una piedra y dejar de estar sola...

No quiero morir pero no sé qué hacer, no quiero escuchar más insultos ni la excusa de mi mente de que esto no es real, pues la realidad esta aquí de frente a mí y de a poco me aplasta como un pequeño objeto que no tiene sueños y que sólo esta solo.

Ya no quiero seguir aquí llena de llanto que no sale a la luz porque soy una piedra, aún espero, aún espero aunque sea para seguir esperando.

De frente a la realidad hay otros caminos, pero maldita sea dónde están que ya no puedo ver nada, ni sentir ni escuchar.

Sólo eligen qué será mejor para mí, pero nunca me lo preguntaron a mí.

02/06/06 3:13 p.m.
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