viernes, 8 de mayo de 2020

19 años de letras: ¡Feliz cumpleletras!



Cuando uno comienza a escribir realmente no imagina hasta cuándo va hacerlo, o cómo va ir cambiando tu estilo con el tiempo. Hoy se cumplen 19 años desde la primera vez que mostré un texto mío. Han sido 19 años muy productivos en cuanto a número de obras, pero también con respecto a los contenidos. Ya no escribo como hace 19 años, eso es seguro, pero estoy contenta de poder seguir haciéndolo.

Hoy quiero aprovechar para incentivarte a escribir, si es que has querido hacerlo pero todavía no lo haces, o para pedirte encarecidamente que lo sigas haciendo, que sigas expresando toda tu creatividad a través de las letras. Sé que muchas veces uno no logra tener apoyo por parte de amigos o familiares, o que incluso la gente que más quieres termina siendo la que te desanima por su falta de interés en lo que les muestras. Aun así, quiero pedirte que sigas adelante con tus proyectos literarios, y lleva registro de ellos ya sea en un blog público o privado, o en tu cuaderno si te gusta escribir a mano, porque lo importante aquí es que te permitas sentir y expresar aquello que está en tu mente y corazón. A veces las obras están adelantadas a su época, así que no te sientas mal si hoy tu obra no se entiende o si las personas no muestran tanto interés, te aseguro que llegará el día en que éstas sean leídas y te sientas orgulloso de haberlas creado.

Y si lo tuyo es leer y no escribir, por favor, recibe todo mi agradecimiento por estar aquí, por dedicar tu tiempo a revisar mis obras. A tu disposición están 19 años de letras, entre los que puedes encontrar poesía, cartas y relatos que abarcan muchos temas, no sólo amor y desamor. Espero que disfrutes tu lectura, y cualquier comentario será bienvenido.

Mañana comienza mi camino hacia los 20 años de letras, ¡qué increíble! Te agradezco mucho por estar aquí, por ser parte de esta historia personal. Las letras nos han unido en este punto del mundo digital, y te agradezco de todo corazón por ser parte de este logro.

Gracias, muchas gracias. Que Dios nos bendiga a todos.

Waldylei
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domingo, 3 de mayo de 2020

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Un año más sin ti



Un año más sin ti,
un año más que no siento tu abrazo,
tus besos o tu amor.

Sé que desde allá arriba me sonríes.
Sé que desde allá me cuidas y me guías,
pero ojalá fuera desde aquí y no desde allá.

Te extraño, te extraño igual que el primer día.
Extraño la caricia de tu mano tibia,
extraño el latir de tu corazón que me abrazaba a diario.

Extraño reírnos de las tonteras de siempre,
extraño no poder servirte el café,
o que no vengas a comer.

Me arrepiento de no haberte abrazado más,
de haber sido tan grave ante tus niñerías,
perdóname por mi dureza o por mi apatía.

Perdóname por no haber sido mejor para ti,
por no acompañarte más, por no besarte más,
por no sonreírte más.

Hoy que no estás siento que pude haberlo hecho mejor,
o que pude haberte dado más de lo que te di,
perdón, mil veces perdón si te herí.

Te amo, de aquí hasta el infinito te amo,
y te amaré cada día que pase,
y cada noche que llegue.

Hacia arriba envío todo mi amor,
yo sé que un día voy alcanzarte,
sé que volveré abrazarte.

Por mientras contendré esta lágrima en el pecho,
me aferraré a tu recuerdo y le sonreiré al cielo...
... un día, un día volveremos a vernos.



Waldylei Yépez



Datos del archivo:

006. Un año más sin ti. Colección Séptima Región. Waldylei Yépez.docx
30/04/20 02:49 p.m. - 02:55 p.m.



Fuente Imagen: Google.
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sábado, 28 de marzo de 2020

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Carta a un amor no correspondido



Esta carta no es para nadie. Bueno sí es, pero jamás la va recibir. Esta carta quizás es muy cursi, pero es la única forma que encuentro para desahogar las palabras que no se pueden decir.

Me he enamorado… me he enamorado de un loco de las artes. De un hombre tan inteligente, tan buen hijo, y tal vez – algún día – tan buen padre. Me he enamorado de un hombre que se propone aprender tanto, que sería capaz de resolver casi cualquier cosa.

El problema es que éste es un amor no correspondido. Él no me ama como yo podría hacerlo. No me quiere hablar de sí mismo, de sus más secretas ilusiones, ni de lo que hay en el fondo de su corazón. Él tan sólo quiere mostrarme su cuerpo, y me va pedir que le muestre el mío apenas tenga la confianza de hacerlo.

Advertí que ésta sería una carta muy cursi, pero no me importa. He decidido abrir mi corazón y decir lo que pienso. Y yo pienso que el cuerpo no es lo primero que le ves a la persona por la cual sabes que puedes sentir cosas muy profundas. Eventualmente lo verás, lo tocarás, y entregarás el tuyo… pero no es lo primero. Cuando quieres algo realmente profundo con alguien, todo empieza con una conexión mental y emocional, luego viene lo físico. La equilibrada combinación de los elementos es lo que hace que una relación personal llegue a ser significativa, y eso es lo que yo busco: una relación significativa… pero que no encontraré con él.

No quiero ser malinterpretada. No estoy diciendo que él sea un “mal hombre”, o que yo sea una “víctima” porque no me ama como yo hubiese querido. Sólo estoy diciendo que buscamos cosas distintas en el otro, cosas que ninguno de los dos tiene para dar, y que hace que este intento de ilusión esté condenado al fracaso.

Lo siento, mi amor… Sí, “mi amor” porque aunque este sentir sea apenas una semilla, ya está dentro de mi pecho. No soy lo que buscas ni lo que esperas, y tú tampoco eres lo que yo quería, pero eso no me impide extrañarte cada vez más porque no estás presente. A diario te echo de menos, y me pregunto si estarás pensando en mí, si tú me extrañarás como yo. Sé que no, pero a veces  – y sólo a veces – me gusta pensar que sí.

Quiero soñar, soñar que eres el hombre que yo quiero ver. Sé que sufriré porque sólo será un sueño, pero son tantas mis ganas de amarte, es tanta la ilusión que ya siento que, al menos, quiero soñarte como el hombre que yo quería. Como el hombre que jamás serás, pero por un instante te quiero soñar.

Y después de soñarte, tomaré un momento para despedirme de ti, de la ilusión que has sembrado en mí. Te extrañaré a diario. Te amaré a diario, aunque sólo sea en medio de esta distancia que nos separa. Aunque sea en medio de estas emociones tan distintas que cada uno lleva en el alma. Aunque sea en medio del todo, pero más cerca de la nada.



Waldylei Yépez



Datos del archivo:

005. Carta a un amor no correspondido. Colección Séptima Región. Waldylei Yépez.docx
29/02/20 06:05 p.m.
28/03/20 05:52 p.m.



Fuente Imagen: Google.
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viernes, 14 de febrero de 2020

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Borraré las huellas en tu cuerpo



Borraré las huellas en tu cuerpo,
ésas que saben a pasado,
y que te ocasionaron tanto daño.

Borraré las huellas que te dejaron,
las que te mancharon la piel con tu propio llanto
cuando te tocaron el cuerpo, y luego te olvidaron.

Déjame borrarlas, borrarlas una a una,
borrarlas con besos y ternuras,
borrarte con “te quiero” esas amarguras.

Déjame alimentarme del placer de tenerte,
de tenerte conmigo con o sin vestimenta…
siempre será como tú quieras.

Borraré las penas que aun te acechan,
las huellas que dejaron otras manos y  otros labios,
reescribiremos el presente lejos del pasado.

Déjame redescubrir los tesoros de tu cuerpo,
la verdad oculta entre las piernas,
y el deseo infinito concentrado en tu lengua.

Déjame saborear la maravilla que yace en tu pecho,
el amor que se esconde allí dentro,
y la esperanza que va renaciendo.

Si me lo permites, borraré las huellas de dolor,
borraré las tristezas y la soledad.
Si tú me lo permites, redescubriremos lo que significa: volver amar.


Waldylei Yépez



Datos del archivo:

004. Borraré las huellas en tu cuerpo. Colección Séptima Región. Waldylei Yépez.docx
14/02/20 02:43 p.m.



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lunes, 3 de febrero de 2020

martes, 28 de enero de 2020

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¿Te has preguntado?



¿Te has preguntado alguna vez si he pensado en ti?
¿Te has preguntado si he querido escribirte?
¿O acaso si te he extrañado?

¿Te has preguntado si he tomado mi teléfono
y he marcado tu número sin siquiera haber hablado?
¿O si mirando las estrellas revivo tu sonrisa, tu recuerdo, tu pasado?

¿Te has preguntado alguna vez por qué nos separamos?
¿O si después de tanto tiempo seguimos siendo los mismos?
¿O si... o si estamos sintiendo lo mismo?

¿Te has preguntado si quiero regresar a tu lado?

Yo no sé si te lo has preguntado…
pero alguna vez yo sí me he preguntado si tú querrías...

Si tú querrías volver a mi lado…


Waldylei Yépez



Datos del archivo:

003. Te has preguntado. Colección Séptima Región. Waldylei Yépez.docx
28/01/20 07:33 p.m. – 08:45 p.m.



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viernes, 3 de enero de 2020

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El mejor regalo que la vida me dio



Estamos rodeados de historias donde las protagonistas son mujeres que pasan desapercibidas, no sólo en la sociedad sino también para su propia familia. De chica jamás me di cuenta de los esfuerzos y sacrificios que hizo mi madre, y las situaciones tan duras a las que se enfrentó con tal de proteger a sus hijos. Ella siempre fue la “súper mujer” que todo resolvía, aunque yo nunca me pregunte cómo lo lograba… sólo sabía que lo lograba. Pero llegó el momento de crecer, y la vida me fue demostrando cuán dura era y cuán dura fue para mi madre. De grande conocí verdades como la ocasión en que mi padre le lanzó una cajetilla de cigarros contra el pecho, tan sólo porque estaba molesto, o cuando hizo lo mismo con la cafetera que lanzó contra la pared. O como cuando le tocó aguantar acoso laboral, pues ella sólo era una costurera y el otro un “respetado” profesional. Tampoco supe los esfuerzos que hizo para comprar regalos de Navidad cuando el dinero no alcanzaba, y tampoco la intensidad del dolor que aguantó cada día por culpa de la artritis que la aquejaba. De grande me angustié por la enorme deuda que teníamos en las tarjetas de crédito, o porque la plata no alcanzaba y no sabía cómo mantenernos calentitos cuando el invierno llegara. Un día me sentí tan impotente y frustrada que me quejé en voz alta, ella me miró y me respondió: “¡Para mí también ha sido difícil todos estos años!”. Me quedé callada, tenía razón. Había sufrido tanto en la vida, y ahí estaba estoica, luchando pese al dolor y las dificultades. Hoy valoro lo que mi madre me ha enseñado, pues ella es un ejemplo de superación, de amor… es el mejor regalo que la vida me dio.

Waldylei Yépez



Datos del archivo:

002. El mejor regalo que la vida me dio. Colección Séptima Región. Waldylei Yépez.docx
14/06/2019 08:28 p.m. - 09:55 p.m.



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martes, 19 de noviembre de 2019

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Mikhael (Miguel, El Arcángel)


Parecía un día común cuando desperté. Miré por la ventana y estaba nublado; no tenía nada especial esta mañana, excepto que tuve un extraño sueño que me costaba recordar. Fui por mi café hasta la cocina, encendí la tele y ahí encontré las mismas tragedias de todos los días. No hay nada mejor para destruir el buen ánimo que ponerse a ver noticias; creo que el noventa por ciento de lo que verás estará relacionado con violencia o delincuencia, nunca va faltar el video de un asalto a mano armada o tiroteo que repetirán una y otra vez, y si tiene gritos es mejor –eso debe pensar el editor– porque escucharás el mismo grito desgarrador durante minutos. Eso me parece fatal.

Miré hacia un lado y vi el periódico de ayer que estaba ahí esperando; yo ni siquiera lo miré entonces, pero ahí estaba todavía esperándome. No sé por qué aún compro el periódico –pues la mayoría de la gente ve las noticias en su formato digital–, quizás trato de aferrarme un poco más a lo tradicional, no resignarme tan fácilmente a este nuevo mundo digital que ya se comió al mundo tradicional y a las personas. Tomé el periódico y lo abrí, mientras en la televisión mostraban la sirena de la policía que perseguía a los asaltantes de un banco. Ojeé un poco las primeras páginas, entonces llegué a la columna de opinión de pastores y párrocos de iglesias –no sé por qué los muestran uno a lado del otro, como diciendo a su derecha una iglesia y a la izquierda la que es distinta–. Leí sólo una columna de opinión, eso me bastó. En resumen hablaba de la llegada del tiempo final, en que cada vez está más cerca el fin del mundo; que la gran tribulación ya nos alcanzó, que por eso es que hay tantos problemas de sequía, incendios, inundaciones, violencia, enfermedades… y que ojalá Dios nos encuentre preparados –o confesados según otras culturas–.

Cerré el periódico y me quedé mirando a través de la ventana. Pensé en el hecho de que hay mucha desesperanza en el mundo, que abundan las malas noticias –porque son las que más venden– y que el Juicio Final ha llegado. Me quedé reflexionando acerca de lo que nos enseñaron sobre la figura del Dios, esa figura castigadora y luego misericordiosa, y sobre lo que nos dijeron de lo que debíamos y no debíamos hacer; que lo Divino estaba allá en lo alto, y que éramos pecadores desde antes de nacer. Todo eso se revolvió en mi cabeza, y volví a mirar por la ventana concentrándome en las ramas de un árbol, entonces me pregunté a mí misma si es que habría alguna forma de darle esperanza a la gente, de llevar alguna pequeña luz que les permitiera ver por encima de tanta oscuridad… fue cuando las ramas se movieron por el viento, asentí y decidí escribir. Esta es la razón por la cual estoy aquí contigo, es tiempo… es tiempo de llamar a la Luz e invocar la protección del Ejército de Dios, de llamar a Mikhael para que venga en nuestra ayuda y ahuyente a las sombras, porque “¿quién como Dios?” dice su nombre. Yo lo llamo Mikhael, pero es posible que tú lo conozcas mejor como: Miguel, el Arcángel.

Mikhael

Hace unos años atrás yo era incrédula, aunque no sé si realmente decir incrédula porque oscilaba entre creer y no creer, pero la vida me llevó por caminos que me hicieron dar cuenta que no estaba sola. Esos caminos no estaban exentos de dolor y sufrimiento, porque por alguna razón parece que los humanos tenemos que sufrir para poder aprender –no digo que yo esté de acuerdo, sólo digo que “la vida es así”–, y justo en una época muy dolorosa –cuando ya no tenía a qué aferrarme– volteé mi mirada hacia Dios y los Seres de Luz, entonces pedí perdón por haber juzgado lo que no debía y sentí vergüenza por los errores que había cometido, ahí comenzó mi proceso de sanación. Pasó un tiempo antes de que pudiera encontrar paz completamente –estos procesos no son instantáneos–, pero al final logré soltar situaciones o circunstancias a las cuales estaba amarrada, y que eran negativas emocionalmente para mí, hasta llegar al punto en que pude volver a reconstruir mi realidad teniendo tranquilidad y esperanza. 

Los Seres de Luz de los que te hablo son numerosos, y están siempre dispuestos a ayudar. No tienen una forma definida porque en esencia son energía, pero pueden tomar momentáneamente una apariencia humana para que tu cerebro pueda reconocerlos. No tienen ego, por tanto no juzgan ni se sienten ofendidos. Respetan las leyes que rigen al mundo, entre ellas el libre albedrío, por eso muchas veces no pueden actuar o ayudar si no se les pide su ayuda explícitamente. En este último aspecto, los Ángeles tienen más libertad y pueden llegar a cualquier lugar donde esté un ser humano, ayudando incluso si la persona no está consciente de que recibe ayuda. Y comandando a éstos están los Arcángeles, cuyo principal exponente es Mikhael: el Príncipe de las Huestes Angélicas o el Jefe del Ejército de Dios.

Según las culturas –o diversas creencias– varios son los Arcángeles, pero en este texto sólo me voy a referir a los tres que reconoce la Biblia: el Arcángel Miguel/Mikhael, el Arcángel Gabriel (“Fortaleza de Dios”) y el Arcángel Rafael (“Dios sana”). 

Desde pequeños se nos ha dicho que hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios porque somos sus hijos, y como hijos suyos tenemos el poder de co-crear nuestros mundos o realidades, es decir, Él crea al mundo y nosotros creamos dentro del espacio que ocupamos –lo que podríamos llamar “nuestros mundos” constituidos a su vez por nuestras acciones, entorno más inmediato, pensamientos, palabras, sueños e intenciones–. Dicho de otra forma, todos nosotros hemos contribuido de una u otra manera en la realidad en la que estamos inmersos, tenemos alguna cuota de responsabilidad en cosas que nos suceden y en lo que les sucede a otras personas porque todos estamos co-creando a la vez. Dios es una Fuente Infinita de Energía –o como dirían algunos una Fuente de Amor–, y de eso estamos hechos: Energía/Amor, por eso somos capaces de mover o construir a través de la energía y el amor porque es parte de nosotros. Sin embargo, esa energía mal usada o enfocada de manera negativa es la causante de lo que vemos en las noticias, de todas las cosas negativas que vemos, es decir, los culpables son co-creadores que impulsados por las sombras atacan a otros para ocasionarles daño y apagar la Luz que hay dentro de ellos, porque toda sombra quiere lo mismo: que lo que toquen se convierta en lo que ellos son… sombras.


Las Sombras son energía oscura, y tienen la capacidad de “materializarse” o hacerse visible al ojo humano. Se aprovechan de las personas que están enfermas, decaídas o sin fe. Buscan llevar la energía de estas personas hacia el lado oscuro, básicamente para que se les unan, y su efecto puede notarse en el oscurecimiento del corazón e intención de quienes son afectados por ellas. De ahí vienen los actos de la gente mala, esos que protagonizan cada noticiero, cada día. Por supuesto esto no es nuevo, la lucha entre el bien y el mal existe desde el inicio de los tiempos, pero de lo que en general no somos conscientes es que esa lucha se está librando justo ahora, en otro plano. En este preciso instante Ángeles y Demonios luchan entre sí, unos protegiendo a los co-creadores inocentes y otros queriendo arrastrarlos a las sombras. Esta lucha ha sido sin cuartel, y las Sombras han usado todos sus recursos para apagar la Luz del mundo, lo que ellos no saben es que si apagaran la Luz que tanto protege el Ejército de Dios pues ellos también desaparecerían porque si apagan “el motor” ellos también se apagan. La forma de vencer a las Sombras es transformándolas, regresándolas a su estado de energía pura que ocurre al acercarlas a la Fuente de Energía, es decir, a Dios.

Es cierto, nosotros vivimos en el plano físico y no podemos ver directamente a los Seres de Luz, pero eso no quiere decir que no podamos comunicarnos con ellos. Te preguntaras cómo podrías comunicarte, bueno la verdad es muy fácil, puedes hacerlo a través de la oración, que no es otra cosa que una conversación normal como lo harías con un gran amigo. ¿Y cómo puedes saber que te responden? Hay varias formas, va depender de cuál sea más fácil para ti porque es algo muy personal, pero una de ellas es a través de los sueños. No estoy hablando de cualquier sueño, sino del sueño donde te encuentras consciente y puedes usar toda tu capacidad mental incluso sabiendo que estás soñando. Otra forma viene a través de los Instrumentos.


¿Qué es un Instrumento? Así como Dios usa sus Instrumentos de Amor, es decir, a los Seres de Luz, Ángeles y Arcángeles para hacer llegar su bendición a las personas, las personas a su vez pueden ser Instrumentos de Amor o una especie de Mensajeros para otras personas. No siempre la gente se da cuenta de eso, y a otros no les gusta pensar en ello porque creen que es muy pretencioso creer que se puede ser un Instrumento de Dios. Pero, si eres hijo de Dios y estás hecho de su esencia (energía/amor), ¿por qué no puede ser posible que Dios se haga presente en el mundo a través de ti? Sí, te estoy diciendo eso, Dios se hace presente en el mundo a través de ti. Tus palabras, tu intención, tus acciones pueden tener un efecto que ni siquiera te imaginas. Pero no, ni siquiera lo pienses, no puedes castigar a nadie ni siquiera invocando a las Huestes Angélicas –aunque pienses que alguien merece un castigo–, porque lo que acerca a los Seres de Luz a ti es tu intención o limpieza de corazón. Ellos responden a la Intención, si quieres sufrimiento para alguien porque crees que se lo merece… ellos no acudirán.

Hay que tener algo claro, cuando invocamos la presencia de los Seres de Luz lo hacemos para solicitar su asistencia o ayuda, o para pedir protección, pero ellos no castigan porque no es necesario. ¿Y por qué no es necesario? Porque cuando un co-creador usa su energía, ya sea para bien o para mal, siempre habrá un efecto para sí mismo. He allí la razón de por qué se dice que si alguien actúa bien le va ir bien, o que el Universo te devolverá en bendiciones aquello que con buena intención has dado. Caso contrario, si la intención del co-creador está cargada con energía negativa, en algún momento su creación se va devolver para sí mismo –y justo cuando menos se lo espera–. Cuando comienzas a entender esto comprendes que aquellos a los que hoy llamas “tus enemigos” son sólo co-creadores que deberán asumir el efecto de su creación previa, esto los va hacer sufrir tanto o más de lo que imaginas –aunque no necesariamente te tienes que enterar–, y en el caso de te enterases podrías llegar a sentir compasión porque han sido víctimas de sí mismas.


Volvamos al tema de los sueños. Hay dos tipos de sueños, uno que en general no tiene mucho sentido y se olvida fácilmente, y un segundo tipo que corresponde a aquellos donde puedes estar consciente y puedes utilizar toda tu capacidad mental. Estos sueños tan conscientes pueden llegar a convertirse en sueños premonitorios, he allí la importancia de estar tan atento a lo que se sueña. Lo recomendable es escribir lo que ves, esto permite comparar eso que viste en sueños y que luego se puede materializar o suceder en la realidad. Debes tomar en cuenta que no siempre verás las escenas tal cual se verían en la vida real, es decir, puede cambiar el escenario o el protagonista, y esto ocurre porque los sueños están constituidos por símbolos. Sin embargo, como todo está conectado –porque todo es energía– los protagonistas de tu sueño estarán relacionados de alguna forma con la persona que va ser afectada o que fue afectada en la vida real –porque pueden representar el futuro próximo o el pasado, es decir, cosas que van a pasar o que ya pasaron–. Quizás esto se pueda entender mejor con un ejemplo: si un día sueñas y ves a un amigo o familiar enfermo, esto se podría dar en la vida real como una enfermedad de esa persona o de alguien cercano a la persona que viste, lo cual abarca a su propia familia directa como sus padres o hijos. Asimismo, números o eventos podrían indicar la fecha en la cual el hecho podría ocurrir, como por ejemplo si se hace mención del día de cumpleaños de alguien que no está en tu sueño.


Es importante que consideres que los sueños son tendencias –muestran la probabilidad de que tales hechos ocurran–, pero estos pueden cambiar porque dependen de los co-creadores relacionados, y de los actos o acciones que realicen o que dejen de realizar. Por ejemplo, puede que se dé el caso en que sueñes con las personas de una relación o matrimonio que vayan a poner fin a su compromiso, pero para que esto suceda en la realidad tiene que haber una energía en acción (decisión) de parte de los co-creadores. El sueño te indica que hay una tendencia de que ellos van a tomar esta decisión, pero mientras ellos no la tomen ese futuro/tendencia se puede cambiar. El futuro no está escrito en su totalidad, sólo está proyectando “la tendencia” o el lado hacia dónde se está inclinando la balanza; la realidad es el plano donde las decisiones ya han sido tomadas, y refleja las consecuencias de esas decisiones (efecto de la energía en acción).

Todo lo que dices, lo que haces e incluso lo que no haces, es energía que te afecta a ti y tu entorno. La vida es un ir y venir de creaciones energéticas, y a todos nos afecta. Siempre somos responsables de lo que hemos creado, sobre todo de a quiénes hemos afectado con nuestras creaciones. Siempre recibirás de vuelta lo que has dado, sea bueno o sea malo, no importa si te acuerdas de lo que hiciste o si no. Cuando se comprende esta verdad uno comienza a tener más cuidado con lo que está creando, ya sea en acciones o palabras, porque va afectar directamente o va a definir la realidad en la cual se está inmerso.


Los sueños no son sólo para conocer las tendencias del futuro pues, como ya se ha mencionado, a través de éstos se pueden obtener respuestas a oraciones hechas; los sueños son un puente de comunicación con los Seres de Luz, Ángeles y Arcángeles. Todas las personas poseen la capacidad de recibir información a través de los sueños, lo que diferencia a los que sí están recibiendo esta información con aquellos que todavía no es la fe que tienen, es decir, creer que esto es posible. Estos son procesos absolutamente personales, no necesitas decirle a nadie tus vivencias, sólo necesitas creer que es posible y estar atento a las señales que comenzarás a recibir. Este es un proceso paulatino, no va ocurrir de un día para el otro, pero las señales serán más frecuentes y potentes en la medida que pasa el tiempo. Fe, eso es todo lo que necesitas.

La fe no sólo abre el canal de comunicación a través de los sueños, sino que es la esencia de toda oración. ¿Y por qué es importante la oración? Imagínate que estamos en una habitación oscura, si enciendes una vela podrás iluminar un poco el entorno; ahora imagina que hay muchísimas personas junto a ti en la habitación, la luz de la vela en tus manos sólo te permitirá ver el rostro de quienes estén más cerca de ti, digamos que iluminas a cinco personas y el resto seguirá en las sombras. Supongamos que algunos más en la habitación encienden su propia vela, ya no estará tan oscuro y eso te permite ver más rostros de los que podías ver antes. La Luz de la vela aleja la oscuridad… Eso es lo que ocurre con las oraciones. Tu oración no sólo te ayuda a ti sino que también lo hace con tu entorno. Mientras más seamos los que oremos, los que estemos conectados con la Energía del Amor, más bendiciones y protección habrá.


Invoquemos la presencia del Ejército de Dios, comandados por el Arcángel Miguel, para que alejen las sombras y las transformen en Luz. Que el Arcángel Rafael nos asista en la salud, y el Arcángel Gabriel con la sabiduría y claridad mental necesaria para tomar las mejores decisiones posibles.

Que se haga la voluntad de Dios en todo momento, y que todos nuestros asuntos se resuelvan bajo la gracia y de manera perfecta, en armonía para todo el mundo.

Dios está aquí. Dios está en ti.

Dios no se ha ido. Dios está contigo y conmigo.


Waldylei Yépez



Datos del archivo:

001. Mikhael. Colección Séptima Región. Waldylei Yépez.docx
04/09/2019 07:26 p.m.
26/09/2019 08:00 p.m. - 10:53 p.m.
19/11/2019 12:50 p.m. - 02:54 p.m.



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domingo, 30 de diciembre de 2018

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Resolución de Año Nuevo


Falta muy poco para que este año termine, y me quedé pensando en cuál sería mi resolución para el próximo año. Sin embargo, antes de poder plantearme una resolución tendría que rememorar lo que este año ha significado, y si pudiera definirlo en una sola palabra diría que este año ha sido duro, y para algunas personas podría decirse que ha sido muy duro. Pero yo no quiero plantear un escenario triste, no quiero que nos quedemos con las cosas negativas vividas este año porque no tiene ningún sentido. Inexorablemente la vida continua, y lo que ha quedado atrás en este año… pues ha quedado atrás. Personas, situaciones, recursos, vivencias… hay tanto que se ha perdido, pero también hay tanto que se ha ganado.

Puedo decir que este año gané experiencia de vida. Conocí a las personas tal como eran, y no como pretendían mostrarse. Pude ver la buena voluntad de quienes puedo llamar mis amigos, pues ellos estuvieron cuando más los necesitaba. Sufrí la carencia, pero también gocé de la abundancia. Recibí malos tratos y hasta algún tipo de acoso, pero también me encontré con personas buenas que me tendieron su mano, me orientaron y me ayudaron. Corrí bajo la lluvia, y mi piel se quemó bajo el sol. Me sacrifiqué por objetivos y metas que logré alcanzar, y lloré desconsoladamente ante las pérdidas que sufrí. Fui un apoyo cuando alguien me necesitó, y yo fui asistida cuando de alguien necesité. De todo lo que viví, siempre algo aprendí.

El próximo año no sé qué cosas nuevas vendrán, pero es probable que como cada año traiga sus propios desafíos, sus alegrías y sus tristezas. No sé lo que vendrá, pero estoy absolutamente segura de que estoy lista para enfrentar lo que venga, porque la vida me ha preparado a través de las distintas experiencias. El futuro no es más que una tendencia que inicia con las decisiones que ya he tomado o que estoy tomando hoy, y si estoy descontento o si quiero que mi futuro cambie pues debo comenzar por cambiar mis decisiones y forma de hacer las cosas, sólo así el futuro cambiará. En general, siempre recibiré lo que estoy sembrando, con alguna que otra “sorpresa” de la vida que igual podremos enfrentar porque estamos capacitados para hacerlo.

Mi resolución es muy simple, no voy hacer una lista de las cosas que quiero alcanzar porque la vida no es una lista, yo tan sólo quiero: vivir. Y vivir significa estar en paz conmigo misma y con los demás; estar en armonía con el medio en el cual estoy, lo cual incluye la naturaleza, animales y vecinos. No me voy a proponer la paz mundial, está fuera de mis manos lograr ese cometido, pero puedo poner el granito de arena que me corresponde desde mi hogar o mi entorno. Vivir es también disfrutar de cada minuto en el cual respiro, sabiendo que la vida ocurre aquí y ahora y no en el antes o en el después. Vivir, sí, eso es todo lo que pido.

Por último, quiero agradecer a Dios por la oportunidad de estar aquí, y le pido que nos siga bendiciendo a todos. Que tengamos un feliz fin de año junto a las personas que amamos, y que sigamos dando lo mejor de nosotros mismos en el próximo año.

¡Feliz Año Nuevo para todos!


Waldylei Yépez



Datos del archivo:
015. Resolución de Año Nuevo. Colección Amaranta. Waldylei Yépez.docx
29/12/18 08:30 p.m.
30/12/18 06:28 p.m. – 06:33 p.m. – 06:42 p.m.



Fuente Imagen: Google.
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lunes, 24 de diciembre de 2018

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Carta de Navidad


Ya casi va nacer el Niño Jesús y lo veremos en el pesebre sin posesiones materiales, pero acompañado del amor de sus padres. Miro de nuevo el pesebre y me quedo recordando el tiempo de mi infancia, cuando recibía regalos en Su nombre, y recuerdo lo feliz que era. Nunca me di cuenta de los sacrificios que se hacían para que yo pudiera tener ese regalo de Navidad. Hoy agradezco profundamente el amor recibido y cada uno de los obsequios que me fueron entregados, pero no es sólo un agradecimiento por lo material sino porque cada gesto de amor me permitió crecer y madurar equilibradamente.

Claro, no puedo evitar pensar en todos los niños que hay en nuestras ciudades, y no sólo niños sino adultos que en medio de un “pesebre” no tienen un regalo de Navidad. Uno pudiera creer que un regalo tiene que ser un objeto caro, pero la verdad un regalo puede ser hasta un pequeño gesto de amor. Hay tantas personas necesitando una llamada telefónica, una postal, un plato de comida. La vida de alguien puede cambiar por completo si recibe las palabras correctas en el momento justo, y eso también es un regalo.

Hoy en mi carta de Navidad quiero honrar a nuestros niños y padres. A los primeros porque representan nuestro mañana, porque representan la inocencia, los sueños y las ilusiones que creemos posibles; ellos representan un mejor futuro. A los segundos porque con total amor se sacrifican por sus hijos durante toda la vida ―pues aunque los hijos crezcan siempre serán pequeños para ellos―, y porque en sus manos está nuestro futuro; de sus gestos de amor y entrega de valores depende nuestro mañana. Así que éste es el día para festejar a la Familia, que es la luz de nuestros corazones y lo que nos hace ser mejores.

Tomo lápiz y papel nuevamente, así como lo hacía cuando era niña, y empiezo mi carta al Niño Jesús:

Querido Niño Jesús,

Cada año te pedí un obsequio para mí, y jamás pensé en dar un obsequio para ti. Sin embargo, hoy no pediré regalos para mí, pediré la oportunidad de regalarte a ti ayudando a quien lo necesite.

Sé bienvenido a nuestro hogar. Sé bienvenido al corazón de esta familia que te espera, y que tiene la esperanza de que tu presencia ilumine a las personas y situaciones que nos rodean. Que tu presencia traiga bendiciones a nuestro hogar.

Niño, sé que nuestro mundo a veces puede ser un lugar muy hostil, pero confío en la entrega y amor de los padres, que al igual que tus padres, darán lo mejor de sí mismos y así puedan guiar por el camino correcto a todos los niños en nuestras ciudades logrando un entorno más seguro y más justo para todos.

A Dios Padre le pido nos siga protegiendo y nos siga bendiciendo. Gracias por tantas cosas, gracias por todo aquello que incluso hemos olvidado agradecerte.

¡Feliz Navidad Niño Jesús! ¡Feliz Navidad para todos!


Waldylei Yépez



Datos del archivo:
014. Carta de Navidad. Colección Amaranta. Waldylei Yépez.docx
22/12/18 05:57 p.m. – 07:45 p.m.


Fuente Imagen: Google.
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