¿Alguna vez has escuchado la frase: “Se
acabó el amor”? Es fácil asimilar lo que se quiere expresar con ella
porque desafortunadamente se ha vuelto cotidiana, entonces la
interpretamos en el sentido en que se pronunció. Sin embargo, ¿Esto será
posible? Para ello te invito a preguntarte primero si el amor es algo
“tangible”, si es algo que se puede “medir” o si se puede usar en él
algún sistema de medida, si pesa tantos kilos o si hablamos de metros o
kilómetros. Me digo que si pesa muchos kilos el amor puede catalogarse
como “pesado” ¿no?, o si mide kilómetros ¿eso querrá decir que si
recorro esos kilómetros al final ya no tendré amor? Cualquiera sea el
caso, tendría un principio y un final predeterminado desde su comienzo.
Les pregunto a todas las personas que aman o han amado si ese sentir
puede ser expresado a cabalidad con palabras, si se puede describir y si
pueden saber hasta “dónde” llega su amor o “cuánto” mide. No he
encontrado a nadie que responda eso, ¿Usted podría?
Hasta este momento, todo lo que tiene que ver con emociones y
sentimientos no pueden ser medidos porque no son algo “tangible”, mucho
menos el amor para el cual se dice: “Las palabras sobran”. El centro de
todo este preámbulo reside en que el Amor está muy por fuera de todo
razonamiento mental, por tanto con él no pueden ser usadas técnicas de
medición alguna lo que nos lleva a que el amor “no puede acabarse”, más
esto no quiere decir que el mismo no pueda ser -transformado-.
El Amor es energía pura en movimiento, por tanto no tiene inicio y no
tiene fin simplemente se transforma. Pero si esto es así, ¿Dónde estuvo
-eso- que ahora siento antes de que “naciera”? Todo el Amor que has
sentido ha “nacido” dentro de ti, en realidad ha estado todo el tiempo
allí es sólo que ahora lo has expresado y gracias a eso has generado más
y más amor, gracias a la generosidad de ese sentimiento.
El Kybalión expresa que el amor y el odio son los polos de una misma
cosa, distintos grados. Para entender esto debemos imaginar un
termómetro, donde arriba y en mayor grado reside el amor y hacia abajo
el odio tendiendo a lo frío. ¿Se podría decir que a nivel medio puede
estar la indiferencia? Puede ser…
Ahora, nuestro cometido no es profundizar sobre las distintas ideologías
respecto al amor, sino enfatizar que el mismo está muy por fuera de ser
“medido” y que para entenderlo no puedes usar el razonamiento mental,
así de simple.
Después de toda esta importantísima introducción, vamos a referirnos al
tema central que nos trae hasta aquí, el hecho de que hay personas que
creen que no pueden compartir su amor con más nadie porque puede
“acabarse”.
Tu Corazón es el Templo donde reside el
Ser, este último es algo que va mucho más allá, Eres Tú en Pleno. Saint
Germain expresa que: “Amar es igual a Ser”, por tanto, cuando Amas estás
siendo tu mismo a plenitud. Todo eso maravilloso que conlleva ese
sentir majestuoso eres tú mismo, la manifestación de lo que Eres a
cabalidad, la expresión de la Divina Individualización pues Eres y
seguirás siendo un Rayo de Luz nacido del Amor Absoluto. Anclado en tu
Corazón yace el Amor, absolutamente todo el Amor, que eres capaz de
expresar y te aseguro que esa Fuente no puede secarse y del cual no
puedes apartarte, ni te puede ser quitado, porque ese Amor Eres Tú
Mismo. Allí en tu Corazón habita El Magno Poder, el que todo lo puede y
el que todo lo da… El Amor Absoluto en su manifestación individualizada.
Por tanto, no temas al pensar que tu amor “puede acabarse” si lo
compartes con otra persona. Si amas a tu pareja también puedes amar a
tus padres sin necesidad de sentir que “le quitas a uno para darle al
otro”, o en ese otro caso en que se cree que no se puede pensar en otro
hijo porque el que ya existe “debe tener todo el amor”, o quizás en el
caso de los padres que abandonan a sus hijos porque prefieren concentrar
todo el afecto en su nueva pareja. El Amor no puede ser medido, por
tanto no es aplicable la frase de “quitarle a uno para darle al otro”
porque no estamos hablando de un pedazo de pan, por ejemplo. Si das
mucho amor a tu pareja, puedes darles mucho amor a tus padres y eso no
implicará que se acabe.
Si de verdad crees que el amor se acaba probablemente así será, no
porque el Amor tenga alguna limitante sino porque tú mismo a través de
tu razonamiento mental has limitado a tu propio corazón, te has limitado
a ti mismo. Tu Amor es lo más maravilloso que pueda existir, pero
cuando piensas de esta manera estás comparando tu corazón con un kilo de
azúcar, por ejemplo. Un kilo de azúcar puede endulzar muchas cosas,
puede ser utilísimo al paso del día pero siempre vas a medir lo que
usas, lo que das, cucharadita por cucharadita, porque es bueno pero se
puede acabar, por eso lo “racionas”. Un kilo como este tiene principio y
final predeterminado, porque cucharada tras cucharada el azúcar se
acaba. Sin embargo, tú amor no es un kilo, ni varios kilos ni mide
metros o kilómetros. Si midiera kilómetros, vamos a poner que sean mil
kilómetros, quiere decir que tu amor abarca mil kilómetros pero ¿qué
sucede cuando alguien especial para ti sale de viaje? ¿Dejarás de
quererlo porque ha salido -del rango- de acción de tu amor? El que ama
inmediatamente dice: “¡No! ¡Que salga de viaje no quiere decir que
dejaré de amarle!”. Esto ratifica que tampoco se puede usar ese sistema
de medida.
Te pregunto una cosa siguiendo con la idea del kilo de azúcar, ¿Qué
pasará cuando se acabe? Porque por más que lo raciones, se va acabar
pues eso es lo que pasa con las cosas tangibles ¿o no? Piensa en ello.
¿No es mejor dejar de pensar que tu amor es “un kilo de azúcar” y
convertirlo en “una despensa de dulzura”? La verdadera dulzura no
depende de algo tangible y medible como el azúcar o la miel, es algo que
va mucho más allá, pero lo comparamos con estas dos cosas que endulzan
porque nuestra mente racional necesita una explicación. Pero el Amor no
necesita explicación, no necesita medida y mucho menos necesita que lo
limites a través de tu mente. ¿“Que yo siento que mi amor se puede
acabar”? Te has dicho por mucho tiempo eso y te lo creíste, no se puede
cambiar de parecer de un día para el otro y no tienes por qué cambiar de
parecer porque alguien te lo diga, Eres Autónomo y lo que decidas creer
entonces créelo pero piensa si lo que crees te beneficia, te hace
crecer porque si no es así ¿de qué te sirve creer algo que no te hace ni
te hará feliz?
¿Has visto alguna vez un árbol cargado de frutos? Seguramente sí, ¿Qué
pasa con esos frutos? Se caen de donde están y se puede disfrutar de
ellos. El árbol comparte lo que Es, se carga de frutos y luego los deja
ir para posteriormente seguir cargando frutos. ¿Qué pasaría si los
árboles no compartieran esos frutos? Se pudrirían sin haber sido
aprovechados por nadie, pero los árboles no son egoístas y comparten lo
que son con quienes deseen aprovechar lo que ellos Dan. Acaparar el amor
propio o acaparar el amor de otra persona es ser egoístas, y ese
egoísmo no es una característica del Amor ni del Corazón, viene total y
absolutamente de la mente pensante. Acaparar amor puede darte algún
grado de felicidad, sin embargo, la Libertad de Amar te dará la
Felicidad Plena porque serás Tú Mismo a Plenitud.
Allí Anclado en tu Corazón reside El Amor… El Magno Poder. Atrévete a descubrirlo.
¡Despierta!
Waldylei Yépez
Datos del archivo:
036. El Amor… El Magno Poder. Colección Despierta. Waldylei Yépez.doc
18/01/09 04:56 p.m. – 10:08 p.m.

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