Quizás si me dejo llevar por las olas
del mar llegaría algún lugar, contigo o lejos de ti. Tal vez si mis
sospechas fueran más que eso podría estar contigo o podría vivir sin ti,
pero ni estoy contigo y tampoco estoy sin ti.
Sigo la brisa que roza mi cara, aquella viene directo del océano para
decirme cuán lejos estoy o cuán lejos estás. Mordisqueo levemente mis
labios recordando tus besos, aquellos que me diste y los que nunca te
di.
Te imagino recorrer océanos y mares, olas y arenas, huellas de vida y
huellas de tierra pero nada ocurre aunque te espere, aunque en mi
intento no desespere.
Y me imagino, me imagino contigo. Te imagino conmigo. Y puedo verte
tomando asiento frente a mí, y esa sonrisa cómplice me delata. Estás
conmigo, estás aquí.
Levanto mi mano y acaricio tu cara, leve y suavemente pues así siento
que debo tratar tu hermosura, la maravilla que representas. Respiro
lento para no recordar que el tiempo va pasando, que no se ha detenido
aunque tanto lo quisiera. Quisiera… quisiera tanto perderme en la
calidez de tus manos, la suavidad de tu boca, la ternura de rozar tu
cara con la mía. Sencillamente ternura, eso despierta tu presencia en mi
vida. Y quiero tratarte delicadamente, como al cristal más fino, como
al diamante de más valor que pueda encontrarse en la vida… así eres para
mí.
Me pierdo en este encuentro tuyo y mío, donde respiro a tu medida y
formamos la unidad indivisible. Quisiera tanto creer que nada puede
separarnos. Me quedo perdida en tu aliento, respiro de ti, respiras de
mí. Siento la humedad de tu boca al tocar la mía. No sé si apenas
besarte o si besarte con pasión, no sé si será la última vez o si es tan
sólo la primera de ellas. Respiro de ti, respiras de mí.
Sigo contigo… Jamás te he dejado en abandono. Quise estar en silencio pero jamás te dejé.
Sigo sin ti… Porque mi cuerpo no te siente. Porque mi boca busca tu boca y no la encuentra. Porque en mi realidad no existes.
Sigo contigo… En cada amanecer y anochecer. No hago otra cosa que pensarte, no hago otra cosa que soñarte.
Sigo sin ti… Porque en este corazón mío tan sólo siento frío, el frío de
tu ausencia y la mía pues ya no vivo aquí, vivo allí donde tú estás por
eso sigo contigo pero tú no estás conmigo.
Duele ver que tan sólo en mi imaginación mi amor se vuelve realidad,
pero la realidad sigue siendo distinta a la imaginación y esto es lo que
cada noche vuelvo y me repito:
Veme aquí acostada entre mis sueños, donde tú me dejaste
y te fuiste a navegar al otro lado del mar.
Veme aquí soñando realidades ficticias donde por fin llego a ser feliz.
Veme aquí contando una historia jamás escrita,
porque en mi verdadera historia tú no te encuentras,
porque sólo entre mis sueños encuentro lo que tanto quiero,
pues mi realidad es todo lo contrario, porque en ella:
sigo contigo y a la vez… sigo sin ti.
Waldylei Yépez
Datos del archivo:
049. Sigo contigo, sigo sin ti. Colección Despierta. Waldylei Yépez.doc
16/10/2009 10:31 p.m.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario