¿Por qué?
¿Por qué el hombre que amo me hace sufrir de esta manera?
¿Cómo fue que acabó su amor y yo no me di cuenta?
¿Por qué no me dijo que las cosas eran tan serias, que eran tan graves?
Jamás lo imaginé y jamás imaginé que me destrozaría tanto.
Es muy triste que tenga que fingir que no siento tanto dolor frente a
los demás. Ocultar el dolor no es sinónimo de sentirse mejor. Pero “por
buena educación”, ¿será que hay que tragarse todo para evitar darles
lástima a los demás? Si eso es así creo que es muy triste, pues hay
cosas que uno no debería fingir como eso de mostrarse bien. Aunque
tampoco es mi intención andar tirada por las calles del mundo echándome a
morir, para que los demás vean que sufro y para que se apiaden de mí,
no es esa mi intención y no es eso lo que busco. Sin embargo, me
gustaría no tener que fingir frente a mis seres queridos, tan sólo
porque ellos “no quieren verme así”, si no quieren verme así entonces
para qué me miran. Y actúan con sutileza con uno, te miran y medio
sonríen creyendo que así te sentirás mejor, y de nuevo hay que tragarse
las lágrimas porque nadie quiere ver a otro llorar.
Es cierto también que el cómo asumo esto es mi responsabilidad, pero
pretender pensar que todo está bien cuando tu mundo se destruyó de un
momento a otro es demasiado difícil.
Tal vez tenga razón aquella canción cuando dice: “Pero siempre hay
alguien que ama más, y es así ese alguien es el que pierde más”. Me temo
que yo fui quien amó más, y no intento disminuir al otro pero no es
menos cierto que esto acabó porque ese otro lo quiso así, porque ese
otro dejó de amar como aún lo hago yo. Entonces, ¿quién amó más?
A uno le pasan tantas cosas por la cabeza, comienza a pensar en todo
aquello que estuvo bien, en las caminatas, en las conversaciones, en la
risa, en los planes… y luego te das cuenta que nada de eso valió, pues
nunca sirve a favor cuando intentas salvar ese amor que está muriendo.
Uno dice: “¿Pero te acuerdas de tal cosa? ¿Recuerdas que dijimos que
esto era para siempre? ¿Recuerdas que prometimos comunicarnos siempre?
¿Recuerdas que hablamos de ser tolerantes con el otro? ¿Recuerdas que
dijimos que no había nada perfecto en el mundo y que era humano
equivocarse?”, y darte cuenta que de nada sirve eso ahora es tan
trágico. Sí, trágico porque hace que te mueras por dentro.
Aún en estos momentos, cuando las maletas están hechas y un pasaje que
me lleva lejos está comprado, espero a que venga a decirme: “No te
vayas, te quiero a mi lado”. ¿Eso va pasar? No, no creo que pase, y no
va pasar porque ya no me ama aunque no me lo haya dicho directamente,
pero al dejarme ir así es obvio aquello.
Es triste ver cómo se entromete la gente, buscando separarnos para que
no hablemos “porque si hablamos nos hacemos daño”. Cada pareja, se
supone, es un mundo y cada una de ellas tiene su propia dinámica, por
tanto, si es necesario hablar y llorar, ¿por qué no dejan que eso pase?
¿Por qué se siente alguien con el deber y el derecho a decidir si se
habla de tal cosa o no? Por eso es que dicen, y con toda la razón, que
más de dos la cosa es multitud y no funciona.
Se supone que se ama también cuando se renuncia, el problema es cuando te hacen renunciar a la fuerza o tú lo sientes así.
Me he despertado hoy con el fantasma de mi viaje, sí, es un fantasma
porque siento que camino a la guillotina y sin esperanza de salvarme.
Quizás debería resignarme a morir, a que se muera este amor, a que se
termine de partir el corazón.
“¿Cuánto tiempo es ‘para siempre’? A veces, sólo un segundo”, dice aquella famosa obra literaria. Ahora creo entenderlo.
¿Por qué el hombre que amo me hace sufrir de esta manera?
Es una pregunta que no entiendo ni puedo responder. Quizás un día pueda, quizás…
Waldylei Yépez
Datos del archivo:
016. Por qué el hombre que amo me hace sufrir de esta manera. Colección Orígenes. Waldylei Yépez.docx
24/11/12 10:14 a.m.

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