Querida hermana,
Desde hace un par de días que quiero escribirte, estaba entusiasmada por
decirte tantas cosas, pero sentía que no tenía las palabras adecuadas.
Así que intentaré escribirte ahora.
Hermanita, yo estoy feliz por ti, has empezado una nueva etapa en tu
vida y sé que estos cambios pueden causar cierto temor, los cambios en
sí lo causan, pero no debes preocuparte porque cualquier cosa que
necesites enfrentar, lo harás bien y saldrás triunfante de cualquier
desafío que encuentres. Lo sé, estoy completamente segura de ello. Yo
creo en ti, creo en tu capacidad… realmente creo en ti.
¿Sabes? Siempre te he visto como una mujer fuerte, sin miedo, segura de
sí. Con la capacidad de llegar aún más lejos de lo que yo he podido
llegar, con la capacidad de aprender mucho más de lo que yo he podido
aprender. Tú me hablas de que soy capaz de mucho, si pudieras mirarte
con mis ojos sabrías cuán grande y maravillosa eres para mí. Si tan solo
pudieras mirarte como te ven mis ojos, sabrías tantas cosas hermosas
sobre ti misma. Para mí eres una mujer exitosa, triunfante, muy sabia y
con un corazón enorme. A veces me gustaría ser tan fuerte como tú, a
veces me gustaría haber sido más decidida, con más seguridad en mí… de
cualquier manera, sea lo que sea que haya vivido, no lo veo como un
fracaso porque, en el fondo, el fracaso es un éxito con otro nombre.
Aprendemos, de todo aprendemos, incluso de las decisiones que tomamos y
que terminan en “resultados no-esperados”, porque sólo eso son los
llamados “fracasos”. Créeme, no importa lo que suceda… todo terminará
bien. Las pequeñas caídas no son tan graves, y ni siquiera una “gran
caída” es realmente grave. ¿Sabes qué es lo grave? Que dejes de creer en
ti, vaya que eso sí es grave. Así que no debes permitirlo nunca, y si
un día se te olvida cómo creer en ti, búscame y yo te lo recordaré,
porque eso es algo que yo jamás dejaré de hacer.
Mi querida hermana, desde el fondo de mi corazón, te deseo todo lo
mejor. Yo sé, yo sé que hay cosas que no serán fáciles a veces, pero el
triunfo siempre estará garantizado cuando crees en ti. Te mando un gran
abrazo con mucho cariño, y recuerda que en mí siempre encontrarás a tu
hermana, a tu amiga, que siempre te va apoyar y te va querer.
No te rindas sin pelear, no te rindas nunca.
Te quiero.
Waldylei Yépez
Datos del archivo:
001. Carta a mi hermana. Colección Terepaima. Waldylei Yépez.docx
12/10/13 07:20 p.m. – 07:31 p.m.

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