Hoy quiero empezar de nuevo, y éste será
un comienzo distinto porque yo soy distinto. No soy exactamente el
mismo que estuvo aquí hace un año atrás, ni siquiera soy el mismo de
hace un mes. Sigo siendo yo, pero muchas cosas aquí adentro han
cambiado. Las circunstancias, mis pensamientos y emociones han ajustado
lo que yo soy, y por eso digo que soy distinto hoy.
Hoy quiero valorar cada cosa que pasa en mi vida mirándolas con una
nueva perspectiva, porque muchas veces las cosas son según el cristal
con que se miran. Hoy quiero darme la oportunidad de detenerme a
observar, observar realmente lo que está ocurriendo frente a mis ojos
porque miles son las maravillas que están ocurriendo y no he sido capaz
de verlo.
Hoy quiero empezar de nuevo, y ésta vez será distinto. Hoy me acompañan
las experiencias y la sabiduría que de ellas he extraído. Me he
esforzado mucho, pero hoy sé que debo esforzarme mucho más si quiero
llegar a donde quiero llegar. Sé que puedo llegar a donde quiero llegar,
confío en mí y en mi capacidad. Tengo las habilidades necesarias para
hacer bien mi trabajo, y merezco el respeto y el reconocimiento que he
recibido.
Durante mucho tiempo esperé el momento adecuado para actuar, pero ese
momento muchas veces no llegó porque me cuestioné de más. Hoy sé que el
momento adecuado es éste, aquí y ahora porque sólo eso tengo: el día de
hoy. No sé si habrá un mañana, aunque deseo con todas mis fuerzas tener
muchos mañanas, pero si no es así, al menos, quiero sentir que di todo
lo mejor de mí: el día de hoy.
Con doce nuevas intenciones daré inicio a mi nueva vida, con nuevas
intenciones que me permitan construir la vida que quiero tener porque
está en mis manos crear, construir y manifestar. Yo soy el co-creador de
mi mundo, y aunque no todo depende de mí, al menos, me haré cargo de
las cosas que sí.
Hoy quiero empezar de nuevo, y mi intención será:
1. Recordar que todo en la vida tiene su ciclo. Algunas cosas comienzan, otras se transforman y muchas otras perecen.
2. Recordar que no debo aferrarme. Nadie por amor debe resignarse a sufrir, resignarse a ser humillado o resignarse a llorar.
3. Recordar que debo esforzarme por ser feliz. No puedo actuar con la
misión de hacer a las demás personas felices a costa de mi propia
felicidad. Nunca podré agradar a todos, y tampoco esto es necesario.
4. Recordar aceptar a las personas tal como son. Si yo no tengo por qué
cambiar mi personalidad para agradar a los demás, los demás tampoco
tienen que cambiar su personalidad para agradarme a mí.
5. Recordar que no todos los días son felices, permitirme estar triste y
a solas. No se puede andar por la vida con una careta sonriente
reprimiendo mi verdadero sentir, debo permitirme postergar invitaciones y
dedicar un poco más de tiempo a mí mismo.
6. Recordar que no debo callarme todo. El silencio es bueno en muchas
ocasiones, pero aprenderé a discernir y hablaré, diré lo que siento
cuando sea el momento correcto pues no todo es callar y callar.
7. Prestaré más atención y ayuda a mis seres amados. Todo en la vida
pasa, pero lo que siempre se mantiene son las emociones, lo que sentiste
y haces sentir a las personas que te rodean. No te recordarán por los
regalos, te recordarán si los hiciste sonreír o si estuviste para
escucharles en un momento de dolor.
8. Recordar que no todo se acaba con la muerte. Aunque no podamos ver
físicamente al que se fue, realmente están y estarán con nosotros.
Encontrarán la manera de hacerse presente, y lo harán de una forma
sutil… sabrás cuando sea el momento.
9. Recordar que hay cosas que “están escritas” y no hay forma de
cambiarlas. Los nacimientos y los duelos “se escriben” antes y se
manifiestan cuando deben ser, no hay forma de que podamos cambiarlo.
10. Recordar que no todo “está escrito” (nada es absoluto en la vida).
Si bien no hay forma de cambiar el inicio y el final (nacimiento y
muerte), sí podemos cambiar lo que va en medio de ellos: eso no está
escrito, somos nosotros como co-creadores quienes lo escribimos día a
día, todo en el momento presente porque sólo eso en verdad tenemos: el
día de hoy.
11. Recordar que no estamos solos, jamás lo estaremos. Siempre has
tenido una mano amiga que ha sido instrumento de la Divinidad. Así va
seguir siendo.
12. Recordar que el Amor lo es todo. El Amor sana. El Amor da alegría a nuestra vida en todas sus diversas manifestaciones.
Hoy quiero empezar de nuevo, y empezar de nuevo dando lo mejor que puedo
dar. Yo valgo mucho, merezco mucho y recibiré según mis actos.
Solicito el apoyo y bendición de la Divinidad. Pongo en sus manos cada
cosa que voy a emprender, pues la Divinidad ve mucho más de lo que yo
podría, así que podrá ver de antemano si lo que pido realmente va ser
bueno para mí.
De igual manera, solicito el apoyo de los Arcángeles: Miguel, Gabriel y
Rafael. Con Miguel y su espada, se obtendrá la protección y la victoria
en las batallas. Gabriel apoyará con su sabiduría y claridad mental.
Rafael será el férreo defensor en la salud.
Gracias a la Divinidad por todo lo que hace por nosotros. Gracias a los Arcángeles por su incondicional apoyo.
Hoy es el día mágico.
Hoy es el día del re-nacimiento.
Feliz sean los años venideros.
Waldylei Yépez
Datos del archivo:
011. Doce nuevas intenciones. Colección 2015. Waldylei Yépez.docx
31/12/15 03:01 p.m. – 03:11 p.m.- 03:43 p.m.

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