El bullicio que nos afecta día a día
jamás nos ha dejado apreciar los milagros que suceden a nuestro
alrededor, y no estamos hablando de milagros como algo “fantástico” sino
como aquellas pequeñas cosas que si las meditamos nos damos cuenta que
son verdaderos milagros. El haber despertado el día de hoy, por poner un
ejemplo, ha sido un milagro de la vida; el que podamos respirar en este
momento también lo es, el que tengamos cosas que nos hacen sonreír es
algo extraordinario. Como extraordinario es poder observar los colores
en la naturaleza, las flores y los árboles, el arcoíris… El que tú y yo
estemos aquí ya de por sí es un milagro.
Hoy es un día mágico, un instante que no va volver a repetirse nunca
más, un instante donde yo me conecto contigo a través de estas palabras,
a través de un sentir, de una energía o de una emoción. Todo lo que
está a nuestro alrededor de alguna manera está conectado con nosotros
mismos, yo estoy conectado contigo y tú lo estás conmigo, porque es el
mismo el poder que nos ha creado y que nos ha dado la oportunidad de
despertar hoy.
Hoy es el día en que todo cambia, pero no cambia porque lo externo tenga
que cambiar. Cambia porque en lo interno tenemos que cambiar. Debemos
cambiar esas actitudes que no nos hacen bien, debemos soltar esas
ataduras de rencor contra quienes de alguna manera nos causaron daño. Es
importante entender que las personas sólo pueden actuar según sea su
nivel de consciencia, ellos sólo dieron lo que podían. Mientras el
rencor esté dentro de ti, mientras digas que lo estás superando pero
esperes que ellos sean castigados jamás avanzarás. Hoy es el día del
perdón, hoy es el día del renacimiento porque el hoy es todo lo que
importa, porque es todo lo que realmente tenemos y podemos usar.
El ayer o el pasado, es ese montón de cosas que ya no podemos cambiar.
Sí, puede que nos hayamos culpado muchísimo, que nos hayamos arrepentido
de lo que hicimos o lo que dejamos de hacer, pero quedarse pegado en la
culpa o el arrepentimiento no ayudará en nada. El mañana o el futuro,
es ese montón de cosas inciertas que no tenemos idea de si se van a
cumplir o no, y es esa incertidumbre lo que nos hará sentir ansiosos y
estaremos “viviendo aquí pero con la cabeza allá”. Ni el ayer ni el
mañana son el objetivo.
Aquí en el hoy, está la oportunidad de cambiar lo que necesite un
cambio, está la oportunidad de empezar si es preciso o incluso de
terminarlo si es lo adecuado. Aquí en el hoy, está el instante donde se
es feliz.
Hoy más que nunca es importante dar las gracias, pues la gratitud es
esencial que esté presente en cada uno de nuestros días. Así pues,
gracias a la vida porque hoy tenemos razones para reír y sonreír, porque
hoy tenemos para comer y beber, porque tenemos un hogar que nos cobija,
una familia que está con nosotros, unas habilidades y capacidades que
nos ayudarán a seguir adelante, la salud que es la base de todo y el
amor que vive en nosotros.
Gracias a la vida porque tú y yo estamos aquí. Gracias por las lecciones
que aprendimos. Gracias por los obstáculos que vencimos, gracias por la
amistad que nos acompañará en el camino.
Gracias Padre por todo lo que nos has bendecido.
Waldylei Yépez
Datos del archivo:
010. Gracias a la vida. Colección 2015. Waldylei Yépez.docx
29/12/15 05:10 p.m. – 05:26 p.m. – 05:38 p.m.

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