Contemos la historia real.
No aquello que soñamos
sino lo que en verdad vivimos.
Contémosle a nuestros padres
que nos tratábamos con dureza.
Contémosle a nuestros amigos
que no les dijimos la verdad.
Contemos, contemos lo que decidimos callar.
Porque dicen que el amor es un cuento bonito,
uno que vale la pena escribir y contar.
Lo escribimos y contamos a nuestra pinta,
porque ante un buen cuento no hay nadie que se resista.
Y en ese cuento éramos el uno para el otro.
Éramos un tesoro escondido en casa.
Y estaba tan escondido
que en casa tampoco estaba.
Contemos que nos gritamos
cuando el uno no estaba de acuerdo con el otro.
Contemos que también nos amamos
cuando ambos teníamos voluntad y concordamos.
Contemos que no ha sido fácil.
Contemos que sobrevivimos a no sé cuántas crisis.
Contemos que no son sólo flores,
y tampoco chocolates.
Contemos que somos distintos,
y que ha sido un proceso conocernos.
Que vernos sin máscaras ha sido sorprendente,
y que amar es mucho más que juntarse a vivir.
Que aprendimos a escucharnos
para no herirnos.
Que aprendimos que el café es más rico
si es contigo.
Contemos que ya no somos los mismos,
y que juntos hemos crecido.
Pero sobre todo, que la vida no es lo que soñamos…
es lo que construimos.
Waldylei Yépez
Datos del archivo:
001.Contemos la historia real.Colección Fénix.Waldylei Yépez.docx
17/02/25 19:09
Fuente Imagen: Unsplash.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario