Me senté a escribir y nada se me ocurría.
Pensé en seguir intentando para ver lo que pasaba.
De fondo, la televisión prendida,
y un ventilador también se escuchaba.
¿Qué debo escribir en este tiempo?
¿Sobre qué debo reflexionar?
¿Sobre la vida?
¿O sobre las oportunidades perdidas?
¿Sobre por qué el sol a veces no sale?
¿O sobre por qué una tormenta de emociones nos invade?
No encontré nada que escribir.
No encontré nada que decir.
Los sueños a veces desaparecen
antes de que puedan nacer.
La fe a veces se va
antes de que pueda creer.
Perdí todo y lo gané también.
Las apariencias no son lo que es.
No sabía sobre qué escribir,
y la inmortalidad del cangrejo se apareció frente a mí.
Pensé en teorías disparatadas,
y hasta en la gente de la farándula.
Nada es como se ve,
ni tiene el color que parece tener.
Pocos tienen mucho,
y muchos obtienen migajas.
Las teorías económicas espantan,
y con eso no se llena la panza.
El mundo es un gran tablero de ajedrez,
y nadie echa el cuento como es.
La bota militar controlará la ciudad,
y el nuevo orden se instaurará.
Grandes cambios sociales se avecinan.
El Apocalipsis camina.
Pero son sólo conjeturas dispersas
de una realidad que se asoma y se acerca.
La inmortalidad del cangrejo no es algo superficial,
y tampoco es una tontera más.
La inmortalidad del cangrejo es un concepto global
que habla de todo lo que puede pasar.
Y lo que puede pasar está definido
por las decisiones tomadas en el camino.
La decisión es más que una elección,
es el libre albedrío en acción.
Waldylei Yépez
Datos del archivo:
007.La inmortalidad del cangrejo.Colección Fénix.Waldylei Yépez.docx
24/03/25 00:57 – 18:13
Fuente Imagen: Unsplash.

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