El enojo se asoma al espejo,
se asoma como si fuera otra versión de mí.
Se asoma para mostrarme lo que no quiero ver,
lo que no quiero sentir.
Se asoma para batallar,
porque no se quiere ir.
Y me enfrento a mi propio rencor,
a mi propia frustración.
Porque he vivido enojada por quién sabe cuántas cosas.
Porque he vivido decepcionada por muchas otras.
He vivido haciendo añicos mi cuerpo,
a través de mi mente y resentimiento.
Mi cuerpo ha estado afectado
por todo lo vivido en el pasado.
Pero ya no quiero estar enojada,
y eso no implica que no quiera sentir nada.
Sólo implica que quiero dejar de hacerme daño
enojándome con todo y en todos lados.
Ya no puedo cambiar el pasado.
Ni las cosas que hice o que me hicieron.
Tan sólo puedo seguir adelante,
tratando de evitar ser como antes.
Ya no quiero sentir este rencor.
Quiero vivir en paz y en amor.
Ya no quiero seguir este batallar,
ni tener tristeza en mi mirar.
Ya no quiero estar enojada.
De lo malo, ya no quiero sentir nada.
Waldylei Yépez
Datos del archivo:
013.Enojada.Colección Fénix.Waldylei Yépez.docx
27/04/25 17:00 – 17:21 – 17:23
Fuente Imagen: Unsplash.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario